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Parvati
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Me gusta viajar, me gustas tu. Me gusta soñar, me gustas tu. Me gusta la mar, me gustas tu.
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Conexión
Me he dado una vueltecita por algunos blogs muy interesantes, como el de La verdad de las mujeres en el arte, al que he accedido gracias al de Brocco, y en ella había una reflexión que me ha gustado:

Compartir el gozo, ya sea físico, emocional, psicológico o intelectual, tiende entre quienes lo comparten un puente que puede ser la base para entender mejor aquello que no se comparte y disminuir el miedo a la diferencia.

Será por eso, mi niño?


Las devadasis




Navegando por ahí he encontrado un artículo sobre la India que me ha gustado mucho, así que, lo dejo por aquí, es muy interesante, y además copio un apartado sobre las devadasis, unas servidoras de dios que, en contra de lo que pudiera parecer, son todo lo contrario a las monjas católicas

Devadâsî es una voz sánscrita que significa “esclava o servidora de Dios”. Las Devadasis eran las bailarinas sagradas que estaban al servicio del templo, y a las que se debe la pervivencia del baile clásico indio hasta nuestros días. Se trataba de una curiosa institución que no sólo tenía encomendada la función de adorar a la divinidad a través del baile, sino que además, como servidoras del templo, podían ser requeridas por sacerdotes y peregrinos para sus satisfacción sexual. Eran seductoras bayaderas, cultas, que sabían bailar, cantar, y eran sobre todo expertas en las artes amatorias. La experta Devandana Desai en su libro “Esculturas eróticas de la India” dice que “la institución de las devadasis, cuyo origen se remonta a los cultos de la fertilidad, se convirtió en un medio de goce bajo la cubierta de una forma de culto. En la época medieval, el número de devadasis aumentó en los templos porque las escrituras sagradas recomendaban ofrecer las hijas al templo.

La Bhavisya Purana (I,98,67) prescribe comprar muchachas hermosas y después ofrecerlas al templo para alcanzar el Suryaloka. Los príncipes, al igual que los sacerdotes medievales, exigían que se mantuvieran a las devadasis en los templos”.

Su doble función de bailarinas y expertas en las artes amatorias perduró hasta la primera mitad del siglo XX.



Y bueno, porque no todo es como lo pintan... un artículo que habla sobre la otra realidad de las devadasis


Tantra Y Kama Sutra


Y.... el tantra...

El Tantra no niega ningún aspecto de la vida, porque eso significaría la negación de dios mismo, encontrando la chispa divina en la belleza y la fealdad, superando ambos, deseo y aversión, es su última meta.

La filosofía del Tantra divide el cosmos en el principio masculino y femenino. El principio masculino tiene la forma y el potencial, la femenina tiene la energía. Uno no puede alcanzar nada sin el otro, pues se manifiestan en todos los aspectos del universo. Nada puede existir sin su cooperación y coexistencia. Este principio también se contempla en el Taoísmo, con los conceptos del ying y el yang.
Según el Kama Sutra, el disfrute sexual es complementario al bienestar moral, material y espiritual de una persona, y no se considera tan pecaminoso e inmoral como en las filosofías occidentales. El sexo es tan natural como el sol y la lluvia, como el alimento y bebida. No es algo que deba ser ocultado produciendo un sentimiento de culpabilidad. El placer es tan esencial como el alimento para nuestra existencia, pero como todo, debe ser perseguido con moderación y precaución. El objetivo del Tantra y de los templos en Khajuraho, es controlar el sexo, no ser un esclavo de él.



 
Comentario:
oiga! me cita, me enlaza, y me entero de casulidad mirando las estadísticas de mi blog(cosa q nunca hago).
culo, culo!!
:p
No