Verano en la ciudad

Ohh nooo…. Me descubro a las 10 de la mañana de este jueves pensando como una idiota…. No puedo evitarlo, el niño ha venido y me ha enternecido… Después de quince días sin vernos ayer hubo una pequeña reunión reencuentro con Monito, él y yo en su casa. Me notaba nerviosa, como alerta, era incapaz de beber, fumar, hablar con soltura… Y a la vez me preguntaba “¿qué coño te está pasando?”, me resistía a pensarlo pero el ambiente estaba cargado desde hacía dos días, amenazando tormenta… Tormenta externa e interna, yo me sentía como una olla a presión, como si fuéramos los polos que se atraen de un imán. Y claro, vuelve otra vez la confusión, y como una tonta me pongo a hablar por hablar, y hablo por los codos…Y él escuchaba, pero estaba taaan cansado….
Este sentimiento me desarma...





