¿Recuerda a los 'baby boomers'? Pues ya se habla de 'baby losers'
Leo hoy un artículo del diario británico The Guardian del pasado domingo que habla de los 'baby losers', una nueva generación de profesionales europeos de clase media, con títulos universitarios, escaso salario y empleos que poco o nada tienen que ver con sus estudios ¿Les suena?
Los autores del reportaje repasan situaciones similares en España, Italia y Francia, los países donde parece más clara esta situación, y explican cómo la realidad de los nuevos licenciados es entre triste, cruel y decepcionante, pues parecen darse cuenta de que nunca alcanzarán el nivel de vida de sus padres a pesar de su mayor y mejor formación.
El principal problema es la situación económica actual, con una elevada inflación, unos precios inmobiliarios inalcanzables, salarios anclados en el pasado, desempleo y economías en recesión.
En realidad, el término 'baby losers' es de origen francés. El primero que lo acuñó fue el sociólogo Louis Chauvel de la Fundación Nacional de Ciencias Políticas, que lo creó en contaste con el de 'babyboomers'.
Según él, por primera vez en la historia reciente una generación de franceses de edades comprendidas entre los 20 y los 40 años puede esperar un menor estándar de vida que el de sus padres. "Mileuristas o babylosers: Todo es lo mismo", afirma.
"Tienen de media tres años más de estudios que sus padres, un empleo peor y un menor estándar de vida", añade.
Los datos que aportan en el diario son reveladores y proceden del mismo Chauvel. En 1973, sólo el 6% de los licenciados universitarios en Francia estaban en paro; ahora la tasa es de entre el 25 y el 30%; los salarios se han estancado durante 20 años mientras que los precios inmobiliarios se han dulicado o triplicado, aunque la media proporcional de franceses que viven en casa propia no ha cambiado. Mientras que en los sesenta los pobres eran mayoritariamente los viejos, ahora lo son los jóvenes; en los setenta los salarios para los de 50 años eran sólo un 15% superiores a los de los de 30; ahora esa diferencia se ha ido hasta el 40%.
"La clave determinante para el éxito en Francia hoy no es tu nivel educativo, sino la capacidad financiera de tus padres: Si ellos pueden mantenerte o no hasta que cumplas los treinta años mientras intentas encontrar un hueco dentro de un mercado laboral muy cerrado", concluye Chauvel.
¿Se han parado ustedes a pensar en cuántos licenciados españoles no llegan a mileuristas? ¿Saben cuántos licenciados trabajan de teleoperadores porque no encuentran nada mejor? Pintan bastos, señores, pintan bastos...
José J. Martín
Los autores del reportaje repasan situaciones similares en España, Italia y Francia, los países donde parece más clara esta situación, y explican cómo la realidad de los nuevos licenciados es entre triste, cruel y decepcionante, pues parecen darse cuenta de que nunca alcanzarán el nivel de vida de sus padres a pesar de su mayor y mejor formación.
El principal problema es la situación económica actual, con una elevada inflación, unos precios inmobiliarios inalcanzables, salarios anclados en el pasado, desempleo y economías en recesión.
En realidad, el término 'baby losers' es de origen francés. El primero que lo acuñó fue el sociólogo Louis Chauvel de la Fundación Nacional de Ciencias Políticas, que lo creó en contaste con el de 'babyboomers'.
Según él, por primera vez en la historia reciente una generación de franceses de edades comprendidas entre los 20 y los 40 años puede esperar un menor estándar de vida que el de sus padres. "Mileuristas o babylosers: Todo es lo mismo", afirma.
"Tienen de media tres años más de estudios que sus padres, un empleo peor y un menor estándar de vida", añade.
Los datos que aportan en el diario son reveladores y proceden del mismo Chauvel. En 1973, sólo el 6% de los licenciados universitarios en Francia estaban en paro; ahora la tasa es de entre el 25 y el 30%; los salarios se han estancado durante 20 años mientras que los precios inmobiliarios se han dulicado o triplicado, aunque la media proporcional de franceses que viven en casa propia no ha cambiado. Mientras que en los sesenta los pobres eran mayoritariamente los viejos, ahora lo son los jóvenes; en los setenta los salarios para los de 50 años eran sólo un 15% superiores a los de los de 30; ahora esa diferencia se ha ido hasta el 40%.
"La clave determinante para el éxito en Francia hoy no es tu nivel educativo, sino la capacidad financiera de tus padres: Si ellos pueden mantenerte o no hasta que cumplas los treinta años mientras intentas encontrar un hueco dentro de un mercado laboral muy cerrado", concluye Chauvel.
¿Se han parado ustedes a pensar en cuántos licenciados españoles no llegan a mileuristas? ¿Saben cuántos licenciados trabajan de teleoperadores porque no encuentran nada mejor? Pintan bastos, señores, pintan bastos...
José J. Martín
La precariedad laboral llevada a extremo
Leo hoy con la sonrisa torcida los resultados que ha tenido un concurso organizado por el Area de Juventud de IU de Palencia para denunciar la precariedad laboral entre los jóvenes, y no puedo dejar de comentarla.
Y digo que se me queda la sonrisa torcida porque, por un lado, me sorprende y divierte el resultado del concurso y, por otro, me apena que pueda existir tal precariedad. De veras, creo que su objetivo de denunciar esta situación de una forma "irónica y original" se ha cumplido. Les cuento:
Resulta que los dos premiados fueron un hombre de 35 años que firmó un contrato de hora y media, en la modalidad 'contrato de duración mas breve' y un joven de 23, que suscribió 15 de una semana en 2005, en la modalidad 'mayor número de contratos'.
¡Y yo que me sorprendía por haber tenido uno de ocho horas mensuales durante seis meses!...
Además, explicaban los organizadores, que este concurso ha servido para constatar el gran número de jóvenes que no han podido demostrar su precariedad por estar trabajando sin contrato.
Lo que yo no termino de entender (lógicamente no soy empresario) es si este tipo de contratos es de verdad rentable para una empresa. De verdad, de puro extraños (hablo sobre todo del contrato de hora y media) no termino de entender su rentabilidad para una compañía.
José J. Martín
Y digo que se me queda la sonrisa torcida porque, por un lado, me sorprende y divierte el resultado del concurso y, por otro, me apena que pueda existir tal precariedad. De veras, creo que su objetivo de denunciar esta situación de una forma "irónica y original" se ha cumplido. Les cuento:
Resulta que los dos premiados fueron un hombre de 35 años que firmó un contrato de hora y media, en la modalidad 'contrato de duración mas breve' y un joven de 23, que suscribió 15 de una semana en 2005, en la modalidad 'mayor número de contratos'.
¡Y yo que me sorprendía por haber tenido uno de ocho horas mensuales durante seis meses!...
Además, explicaban los organizadores, que este concurso ha servido para constatar el gran número de jóvenes que no han podido demostrar su precariedad por estar trabajando sin contrato.
Lo que yo no termino de entender (lógicamente no soy empresario) es si este tipo de contratos es de verdad rentable para una empresa. De verdad, de puro extraños (hablo sobre todo del contrato de hora y media) no termino de entender su rentabilidad para una compañía.
José J. Martín
Sebastián: Original, poco; ambicioso, menos
Leo un curioso titular de hoy mismo que me produce cierta curiosidad: "Sebastián afirma que el PIB crecería un 8% si la tasa de empleo femenina se igualase a la europea" y no puedo dejar de recordar el informe de Goldman Sachs de abril de 2007, según el cual si el empleo femenino igualase al masculino el PIB español aumentaría un 19% (http://www.finanzas.com/id.9153521/noticias/noticia.htm)
Dice hoy el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, que el PIB español crecería un 8% si la tasa de empleo femenino se igualara a la media de la Unión Europea, lo que supondría un aumento de 80.000 millones de euros. Y lo dice durante la firma de un convenio de colaboración entre su departamento, el Ministerio de Igualdad y la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) para conceder microcréditos a mujeres emprendedoras.
Y dijo Goldman Sachs el 10 de abril de 2007 que si el empleo femenino igualase al masculino el PIB español podría aumentar un 19%. Para la firma, este objetivo está al alcance si se dan los movimientos políticos correctos y se produce un amplio cambio cultural para la aceptación de igualdad en el empleo.
El informe señalaba que en algunos países se ven señales esperanzadoras de que esta diferencia entre ambos sexos continúe reduciéndose y uno de ellos es España, donde las nuevas generaciones están teniendo una mayor presencia en el mercado laboral.
Sebastián, por su parte, ha indicado hoy que si España alcanzase la tasa de empleo femenino europeo, "la renta per cápita de los españoles superaría la de los franceses e igualaría la de los alemanes". "Lo que nos separa de los niveles de vida de Francia y Alemania es básicamente el empleo femenino", sentenció.
Del mismo modo, subrayó que el mercado de trabajo necesita 600.000 mujeres para equilibrar la balanza de empleadores y de trabajadores por cuenta propia, ya que el 75% de los 1,1 millones de empleadores en España son hombres.
Además, el titular de Industria aseguró que "la igualdad es un factor de eficiencia económica" y añadió que el "talento de las mujeres" se debe poner en marcha superando las "dificultades" que éstas tienen para acceder al mercado laboral.
Un importante matiz que señalaba el informe de Goldman es que ayudar a la participación de la mujer en el empleo aumentaría, además de las rentas, la tasa de fertilidad. Esto es así pues "en países donde es relativamente fácil trabajar y tener hijos, el empleo femenino y la fertilidad tienden a ser más altos".
Otro de los problemas que se solucionarían mejorando el empleo femenino sería el de la sostenibilidad de las pensiones, pues reduciría el ratio de dependencia al incrementar el empleo entre las personas en edad de trabajar, e incrementaría las tasas de fertilidad.
¿Cómo solucionar este problema? El informe de Goldman Sachs señala hacia la reducción de las distorsiones tributarias, eliminar las diferencias en políticas de jubilación y subvencionar la natalidad como ejemplos de políticas que favorecerían el empleo femenino.
Pues bien, la solución de Sebastián, pasa por conceder microcréditos a mujeres emprendedoras. No dice nada más. Por eso se queda tan corto respecto al objetivo de Goldman. No da soluciones: Sólo parches.
Estoy de acuerdo con que un mayor empleo femenino sería positivo para la economía, pero también que esa desigualdad no se va a arreglar con subvenciones.
José J. Martín
Dice hoy el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, que el PIB español crecería un 8% si la tasa de empleo femenino se igualara a la media de la Unión Europea, lo que supondría un aumento de 80.000 millones de euros. Y lo dice durante la firma de un convenio de colaboración entre su departamento, el Ministerio de Igualdad y la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) para conceder microcréditos a mujeres emprendedoras.
Y dijo Goldman Sachs el 10 de abril de 2007 que si el empleo femenino igualase al masculino el PIB español podría aumentar un 19%. Para la firma, este objetivo está al alcance si se dan los movimientos políticos correctos y se produce un amplio cambio cultural para la aceptación de igualdad en el empleo.
El informe señalaba que en algunos países se ven señales esperanzadoras de que esta diferencia entre ambos sexos continúe reduciéndose y uno de ellos es España, donde las nuevas generaciones están teniendo una mayor presencia en el mercado laboral.
Sebastián, por su parte, ha indicado hoy que si España alcanzase la tasa de empleo femenino europeo, "la renta per cápita de los españoles superaría la de los franceses e igualaría la de los alemanes". "Lo que nos separa de los niveles de vida de Francia y Alemania es básicamente el empleo femenino", sentenció.
Del mismo modo, subrayó que el mercado de trabajo necesita 600.000 mujeres para equilibrar la balanza de empleadores y de trabajadores por cuenta propia, ya que el 75% de los 1,1 millones de empleadores en España son hombres.
Además, el titular de Industria aseguró que "la igualdad es un factor de eficiencia económica" y añadió que el "talento de las mujeres" se debe poner en marcha superando las "dificultades" que éstas tienen para acceder al mercado laboral.
Un importante matiz que señalaba el informe de Goldman es que ayudar a la participación de la mujer en el empleo aumentaría, además de las rentas, la tasa de fertilidad. Esto es así pues "en países donde es relativamente fácil trabajar y tener hijos, el empleo femenino y la fertilidad tienden a ser más altos".
Otro de los problemas que se solucionarían mejorando el empleo femenino sería el de la sostenibilidad de las pensiones, pues reduciría el ratio de dependencia al incrementar el empleo entre las personas en edad de trabajar, e incrementaría las tasas de fertilidad.
¿Cómo solucionar este problema? El informe de Goldman Sachs señala hacia la reducción de las distorsiones tributarias, eliminar las diferencias en políticas de jubilación y subvencionar la natalidad como ejemplos de políticas que favorecerían el empleo femenino.
Pues bien, la solución de Sebastián, pasa por conceder microcréditos a mujeres emprendedoras. No dice nada más. Por eso se queda tan corto respecto al objetivo de Goldman. No da soluciones: Sólo parches.
Estoy de acuerdo con que un mayor empleo femenino sería positivo para la economía, pero también que esa desigualdad no se va a arreglar con subvenciones.
José J. Martín
¿Cómo? ¿Qué no tienes todavía una hipoteca multidivisa?
El Euribor al alza, el miedo a no poder pagar la hipoteca y un posible interés por parte de los bancos podrían estar detrás de la peligrosa y relativamente nueva 'moda' de las hipotecas multidivisa, pero ¿Saben realmente estos nuevos 'divisadependientes' dónde se meten?
Las hipotecas multidivisa no son algo nuevo. De hecho, en finanzas.com ya hablamos largo y tendido de ellas hace unos cuantos meses, quizás cuando todavía eran algo que sólo conocían algunos inversores y disfrutaban unos pocos ahorradores (http://www.finanzas.com/id.9122688/noticias/noticia.htm).
Hoy la situación ha cambiado. Si hablo de hipotecas multidivisa es porque se han juntado una serie de circunstancias que las han vuelto a poner en boca de todos y, lo que es más grave, en el punto de mira de algunos ahorradores. Hace unos días un familiar me preguntaba por la posibilidad de negociar la subrrogación de su hipoteca en euros para pasarla a otra en yenes y ahorrarse así lo que se estaba ahorrando una amiga que ya había cambiado la suya. Me pareció una mera anécdota hasta que leí un artículo de Ignacio Rodríguez Añino, responsable de M&G Investments para España, para 'elconfidencial.com' en el que ahondaba en el tema.
Rodríguez Añino explicaba cómo "en la última semana, tres personas diferentes y sin relación entre sí, me han comentado que han cambiado su hipoteca a yenes", lo que me puso en guardia frente a lo que parecía ser el inicio de una epidemia. El experto aportaba algunos datos muy interesantes y un mensaje de cautela sobre este producto financiero, que es todavía más importante: "Mi duda es si se está comunicando a los clientes todos los riesgos que conlleva el hipotecarse en divisas. Al fin y al cabo, las divisas son el activo financiero más líquido, más volátil y el más difícil de predecir".
Pero, ¿Qué está detrás de esta nueva moda? Sin duda, la crisis financiera, como apunta Añino, "porque la última vez que este tipo de hipotecas estuvo de moda fue en la crisis de los años 93-95". Lógicamente, a los endeudados nos está haciendo mucho daño el Euribor, pero también la inflación, que se está comiendo nuestras rentas de forma subliminal. El dinero no llega a fin de mes y empiezan a notarse el miedo y un cierto nivel de desesperación entre los ahorradores. Esto justificaría sobradamente la búsqueda de nuevas vías de ahorro y el hallazgo de las hipotecas multidivisa.
Fíjense si no, en los datos que apunta el experto: "Si una persona se hubiese hipotecado en yenes hace tres años, en 2005, con el euro/yen a 130, a mediados de 2007, con el euro/yen a casi 170, estaría muy contenta ya que la debilidad del yen habría hecho que su hipoteca en Euros se viera reducida en un 23% (una verdadera pasada)".
"Sin embargo, advierte, una persona que se hubiera endeudado con el euro/yen a 170, hoy en día con el cambio a 160, vería incrementada su deuda (el principal, no los intereses) en más de un 6%, algo nada agradable. Y si se volviera al 130 vería incrementado el total de su deuda en un 30% (esto sí que sería una pasada)".
Claro, que como usted contrata el producto de 2008 en vez del de 1993, lo que tendrá será una hipoteca multidivisa en la que podrá cambiar de moneda, incluso volverse al euro, si su apuesta por el yen es errónea. Correcto; "esto estaría bien siempre y cuando los costes del cambio fueran menores a los beneficios obtenidos con anterioridad", como apunta Añino. O sea, que el supuesto colchón de una cesta de divisas no lo es tanto y el hipotecado sigue asumiendo riesgos muy elevados.
Ahora es cuando entramos en el asunto clave de las hipotecas multidivisa ¿Sabe el ahorrador dónde se está metiendo? Independientemente de si algún banco en concreto puede tener interés en 'colocar' el producto a los ahorradores, ¿Estarían dando a sus clientes la información necesaria para valorar su decisión? No olvidemos que para la entidad financiera esta hipoteca aporta mas ingresos por comisiones que una hipoteca referenciada al Euribor.
No obviemos tampoco que existe ya una guerra comercial abierta entre las entidades financieras para robarse 'hipotecados' como se apunta en un informe elaborado por el comparador de productos financieros 'on line' Bankimia. Esta batalla comercial consistiría en robarse los clientes que ya hayan pagado una parte de su hipoteca (por tanto, que tengan un buen historial como pagadores) y que tampoco precisen más del 80% del precio de tasación de su vivienda.
Esto encajaría perfectamente con el aumento de las subrogaciones a hipotecas multidivisas. El banco se queda con un cliente solvente y al que le va a sacar más comisiones, y el ahorrador contrata un producto de crédito con el que va a ahorrarse dinero. Todo correcto si al cliente del préstamo hipotecario se le explicase bien el alcance de su responsabilidad y/o riesgo, algo que no está del todo claro que se esté haciendo en los bancos y cajas hoy, como apuntan en AIF (http://www.finanzas.com/id.9237905/noticias/noticia.htm) y que no es probable que se haga en el caso de un producto más técnico aún, como son las hipotecas multidivisa.
La conclusión de todo esto bien podría ser el consejo de Añino: "Pueden cambiar la hipoteca a yenes, pero por favor, infórmense antes de todos los riesgos, flexibilidad y comisiones de los bancos".
José J. Martín
Las hipotecas multidivisa no son algo nuevo. De hecho, en finanzas.com ya hablamos largo y tendido de ellas hace unos cuantos meses, quizás cuando todavía eran algo que sólo conocían algunos inversores y disfrutaban unos pocos ahorradores (http://www.finanzas.com/id.9122688/noticias/noticia.htm).
Hoy la situación ha cambiado. Si hablo de hipotecas multidivisa es porque se han juntado una serie de circunstancias que las han vuelto a poner en boca de todos y, lo que es más grave, en el punto de mira de algunos ahorradores. Hace unos días un familiar me preguntaba por la posibilidad de negociar la subrrogación de su hipoteca en euros para pasarla a otra en yenes y ahorrarse así lo que se estaba ahorrando una amiga que ya había cambiado la suya. Me pareció una mera anécdota hasta que leí un artículo de Ignacio Rodríguez Añino, responsable de M&G Investments para España, para 'elconfidencial.com' en el que ahondaba en el tema.
Rodríguez Añino explicaba cómo "en la última semana, tres personas diferentes y sin relación entre sí, me han comentado que han cambiado su hipoteca a yenes", lo que me puso en guardia frente a lo que parecía ser el inicio de una epidemia. El experto aportaba algunos datos muy interesantes y un mensaje de cautela sobre este producto financiero, que es todavía más importante: "Mi duda es si se está comunicando a los clientes todos los riesgos que conlleva el hipotecarse en divisas. Al fin y al cabo, las divisas son el activo financiero más líquido, más volátil y el más difícil de predecir".
Pero, ¿Qué está detrás de esta nueva moda? Sin duda, la crisis financiera, como apunta Añino, "porque la última vez que este tipo de hipotecas estuvo de moda fue en la crisis de los años 93-95". Lógicamente, a los endeudados nos está haciendo mucho daño el Euribor, pero también la inflación, que se está comiendo nuestras rentas de forma subliminal. El dinero no llega a fin de mes y empiezan a notarse el miedo y un cierto nivel de desesperación entre los ahorradores. Esto justificaría sobradamente la búsqueda de nuevas vías de ahorro y el hallazgo de las hipotecas multidivisa.
Fíjense si no, en los datos que apunta el experto: "Si una persona se hubiese hipotecado en yenes hace tres años, en 2005, con el euro/yen a 130, a mediados de 2007, con el euro/yen a casi 170, estaría muy contenta ya que la debilidad del yen habría hecho que su hipoteca en Euros se viera reducida en un 23% (una verdadera pasada)".
"Sin embargo, advierte, una persona que se hubiera endeudado con el euro/yen a 170, hoy en día con el cambio a 160, vería incrementada su deuda (el principal, no los intereses) en más de un 6%, algo nada agradable. Y si se volviera al 130 vería incrementado el total de su deuda en un 30% (esto sí que sería una pasada)".
Claro, que como usted contrata el producto de 2008 en vez del de 1993, lo que tendrá será una hipoteca multidivisa en la que podrá cambiar de moneda, incluso volverse al euro, si su apuesta por el yen es errónea. Correcto; "esto estaría bien siempre y cuando los costes del cambio fueran menores a los beneficios obtenidos con anterioridad", como apunta Añino. O sea, que el supuesto colchón de una cesta de divisas no lo es tanto y el hipotecado sigue asumiendo riesgos muy elevados.
Ahora es cuando entramos en el asunto clave de las hipotecas multidivisa ¿Sabe el ahorrador dónde se está metiendo? Independientemente de si algún banco en concreto puede tener interés en 'colocar' el producto a los ahorradores, ¿Estarían dando a sus clientes la información necesaria para valorar su decisión? No olvidemos que para la entidad financiera esta hipoteca aporta mas ingresos por comisiones que una hipoteca referenciada al Euribor.
No obviemos tampoco que existe ya una guerra comercial abierta entre las entidades financieras para robarse 'hipotecados' como se apunta en un informe elaborado por el comparador de productos financieros 'on line' Bankimia. Esta batalla comercial consistiría en robarse los clientes que ya hayan pagado una parte de su hipoteca (por tanto, que tengan un buen historial como pagadores) y que tampoco precisen más del 80% del precio de tasación de su vivienda.
Esto encajaría perfectamente con el aumento de las subrogaciones a hipotecas multidivisas. El banco se queda con un cliente solvente y al que le va a sacar más comisiones, y el ahorrador contrata un producto de crédito con el que va a ahorrarse dinero. Todo correcto si al cliente del préstamo hipotecario se le explicase bien el alcance de su responsabilidad y/o riesgo, algo que no está del todo claro que se esté haciendo en los bancos y cajas hoy, como apuntan en AIF (http://www.finanzas.com/id.9237905/noticias/noticia.htm) y que no es probable que se haga en el caso de un producto más técnico aún, como son las hipotecas multidivisa.
La conclusión de todo esto bien podría ser el consejo de Añino: "Pueden cambiar la hipoteca a yenes, pero por favor, infórmense antes de todos los riesgos, flexibilidad y comisiones de los bancos".
José J. Martín
La inversión en bolsa es cuestión de hormonas
La semana pasada se hizo público un informe de la Universidad de Cambridge según el cual los operadores de los mercados ganan más cuando tienen altos los niveles de testosterona. Parece ser que la 'hormona masculina' les hace tener más confianza y estar más concentrados.
Del mismo modo, en situaciones de alta volatilidad o crisis en los mercados, los corredores de bolsa se estresan, lo que les produce un exceso de cortisol, una hormona que vuelve a la persona muy adversa al riesgo y que, en casos patológicos, conduce a la parálisis.
Los científicos, no obstante, creían que encontrarían niveles mayores de cortisol cuando los operadores perdieran dinero, pero no fue el caso. Los niveles de cortisol se elevaron durante esos momentos de incertidumbre financiera.
Para el estudio, los expertos analizaron la saliva de 17 operadores en Londres durante ocho días laborales consecutivos. Las muestras se tomaron entre las 11:00 y las 16:00 horas, antes y después del grueso de las operaciones diarias. Luego, se registró el resultado de pérdidas y ganancias diarias de cada uno de ellos.
Los investigadores hallaron que la testosterona diaria era significativamente superior en los días en los que los operadores ganaban más que su promedio diario en un mes, lo que demostraría que cuanta más testosterona, más confianza. Además, el mismo éxito generaría crecientes niveles de testosterona y retroalimentaria la toma de decisiones arriesgadas. Lógicamente, esta testosterona adicional podría resultar perjudicial al confundir con un exceso de confianza a los corredores.
"Nuestro trabajo sugiere que esas decisiones dependerían de factores emocionales y hormonales que hasta el momento no se habían considerado en detalle," dijo Joe Herbert, del Centro de Reparación Cerebral de Cambridge.
Vamos, lo que yo pensaba, que para invertir en situaciones como la actual, aparte de dinero, lo que se necesita es tener... hormonas.
José J. Martín
Del mismo modo, en situaciones de alta volatilidad o crisis en los mercados, los corredores de bolsa se estresan, lo que les produce un exceso de cortisol, una hormona que vuelve a la persona muy adversa al riesgo y que, en casos patológicos, conduce a la parálisis.
Los científicos, no obstante, creían que encontrarían niveles mayores de cortisol cuando los operadores perdieran dinero, pero no fue el caso. Los niveles de cortisol se elevaron durante esos momentos de incertidumbre financiera.
Para el estudio, los expertos analizaron la saliva de 17 operadores en Londres durante ocho días laborales consecutivos. Las muestras se tomaron entre las 11:00 y las 16:00 horas, antes y después del grueso de las operaciones diarias. Luego, se registró el resultado de pérdidas y ganancias diarias de cada uno de ellos.
Los investigadores hallaron que la testosterona diaria era significativamente superior en los días en los que los operadores ganaban más que su promedio diario en un mes, lo que demostraría que cuanta más testosterona, más confianza. Además, el mismo éxito generaría crecientes niveles de testosterona y retroalimentaria la toma de decisiones arriesgadas. Lógicamente, esta testosterona adicional podría resultar perjudicial al confundir con un exceso de confianza a los corredores.
"Nuestro trabajo sugiere que esas decisiones dependerían de factores emocionales y hormonales que hasta el momento no se habían considerado en detalle," dijo Joe Herbert, del Centro de Reparación Cerebral de Cambridge.
Vamos, lo que yo pensaba, que para invertir en situaciones como la actual, aparte de dinero, lo que se necesita es tener... hormonas.
José J. Martín