Una mirada irónica sobre la actualidad económica y financiera.
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Por fin, un espacio en el que poder hablar de temas económicos y financieros con un poco más de libertad, exponiendo mi opinión y dejando una puerta abierta para recibir las vuestras. Vamos a probar juntos el periodismo del futuro, ¿te animas?
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Hacienda y la picaresca con los cheques restaurante
El pasado viernes el Consejo de Ministros aprobó una reforma del artículo 45.2 sobre el reglamento del IRPF que si bien aumenta el importe que las empresas pueden desgravarse por los cheques, obliga a gastárselos un día determinado.

Brevemente, el Gobierno permitirá a las empresas desgravarse hasta nueve euros por empleado y día, pero pone una clara restricción sobre su uso. Quiere que los cheques sólo sirvan para un día determinado. Además, quiere que se lleve un registro de los cheques abonados a cada empleado en cada fecha y que no sea posible recibir el reembolso de los mismos en dinero.

El Gobierno alega que su pretensión es que los cheques no se utilicen como un sobresueldo libre de impuestos y que se dediquen exclusivamente para lo que fueron creados: para pagar la comida de los empleados.

Yo, que soy de natural optimista, veo con buenos ojos esta subida de los cheques restaurante por persona y día y sólo espero que mi empresa tome la decisión de llegar al máximo permitido por este concepto.

Me resulta imposible acumular cheques por el simple motivo de que los menús superan mi asignación diaria así que me da igual que se pongan esas dos restricciones: Me va a tocar poner dinero a primeros de mes si los cheques no los tengo el día uno, o a finales (más bien mediados) si me los he gastado antes; o cada día, porque con la nueva norma (9 euros) todavía me quedo un poco por debajo del precio medio de los menús decentes (los de los establecimientos de comida rápida no cuentan) que en los alrededores de mi empresa rondan los 10,5 euros.

¿Cuál es mi problema? Pues sencillamente, que si se le ponen trabas a quien me da de comer, me va a dejar en ayunas. No me imagino a los de RRHH repartiendo los cheques del día un rato antes de la comida y tomando nota de quienes los utilizamos. Tampoco mirando si ando hasta arriba de trabajo y no salgo a comer, o si tengo una comida de empresa (rueda de prensa, por ejemplo) y no gasto mis cheques de ese día...

Vale, reconozco la picaresca en torno a los cheques. Mentiría si dijera que en tiempos mejores (cuando me sobraban) no los he utilizado para pagar la pizza que me traían a casa, o algunas compras en el Vips o en gasolineras no necesariamente de comida, pero tampoco termino de entender qué pretende el Gobierno con esta zancadilla contra los cheques ¿No son los cheques restaurante una medida para ayudar a los trabajadores? Que alguien me lo explique, porque veo que me los quitan...

José J. Martín
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