Una mirada irónica sobre la actualidad económica y financiera.
Acerca de
Por fin, un espacio en el que poder hablar de temas económicos y financieros con un poco más de libertad, exponiendo mi opinión y dejando una puerta abierta para recibir las vuestras. Vamos a probar juntos el periodismo del futuro, ¿te animas?
Sindicación
 
Rusia 'enseña los dientes' a EEUU gracias a su economía
La creciente fuerza de la economía rusa junto al decreciente peso de la economía estadounidense ha despertado una nueva ambición política en el país europeo y ha dejado en situación muy incómoda al que sea nuevo presidente de los EEUU: O se gasta lo que no tiene y acepta el reto de Rusia o pierde peso en la política mundial para salvar su economía. El oso ruso ha vuelto.

No han pasado tantos años desde la guerra fría como para que nos hayamos olvidado de ella. Sin embargo, no parece que hayamos sido conscientes de que el nuevo orden económico mundial iba a situar de nuevo a Rusia en situación de optar al puesto de primera potencia política del mundo. Quizás, mirando el fortísimo crecimiento de China, hemos opacado el resurgir de la nueva Rusia poscomunista, pero ellos no lo han olvidado.

Rusia ha aprendido a jugar con las cartas de la economía de mercado y ahora, apoyada en el petróleo y el gas, es consciente de su papel en el mundo y quiere recuperar su peso político. Más aún hoy, cuando la locomotora de la economía global, la primera economía del mundo, se ralentiza. China espera su momento; Rusia cree que el suyo ha llegado ya.

Por eso, Vladimir Putin, el antiguo miembro del KGB, no ha dudado ni un momento en amenazar a los países occidentales en la crisis de Kosovo. Hace unos años tuvo que mirar para otro lado mientras EEUU bombardeaba a su antigua aliada, Serbia, ante la pérdida de peso político que le supuso la apertura de su economía al libre mercado. Hoy, la Rusia de Putin ha enseñado los dientes y les ha recordado a los países occidentales que su opinión vuelve a ser muy relevante en el nuevo panorama político mundial.

Más aún, Rusia no sólo amaga con usar la fuerza si la OTAN o la UE desafían a la ONU en la crisis de Kosovo, sino que ha dejado bien claro que apuntará sus misiles a países europeos que amenacen su seguridad. En términos más claros, Rusia le ha echado un guante a EEUU para que acepte su nuevo rol político o entre en una nueva guerra armamentística ahora que la situación económica de ambos países es tan distinta.

Menudo problema para el nuevo presidente de los Estados Unidos: O acepta contar con Rusia en todas las decisiones que afecten al orden político del mundo o entra en una nueva guerra armamentística y de influencias político-económicas, lo que le obligaría a impulsar el déficit público y lastrar su ya maltrecha economía. Y eso no es todo, pues dentro de unos años China empezará a exigir que se tomen en cuenta sus opiniones de política exterior con mucha más vehemencia.

El dinero manda en política. Y Estados Unidos ya no lo tiene...

José J. Martín
 
Comentario:
Nada mas que hablar por el momento, Rusia es la esperanza del planeta.
 
Comentario:
Menos mal que nos quitamos hace cuatro años a Aznar de encima porque sinó estariamos en la misma pendiente vertiginosa hacia el abismo en la cual ha metido el gran estratega Bush al que fue el primer pais del mundo justo hasta que el alcanzó la presidencia.
 
Comentario:
Es necesario que ´de una vez por todas se acabe este dominio de la política exterior de los EEUU y que exista un equilibrio en las decisiones que la ONU tome frente a los distintos conflictos en el mundo, ese título de super policía que se ha arrogado EEUU debe necesariamente tener una contraparte que de forma natural ha sido RUsia o antiguamente la Unión Soviética. El orden en el mundo no pasa por bombardear a todo país que necesite energía para su economía, cada estado tiene el derecho de tener al cuidado su propia seguridad, pero creo que solo algunos estados se otorgan exclusividad para generar armas de destrucción masiva y con ello pretenden pasar a llevar la autonomía que cada país debe poseer para su desarrollo.
No