¡Y luego dicen que el petróleo es caro...!
Aunque a los consumidores nos asusta que el barril de petróleo supere los 100 dólares, si lo valoramos en términos relativos existen argumentos para pensar que el petróleo todavía está barato y, por lógica, que tiene todavía margen para seguir subiendo…
Así opina, por ejemplo, Strephen Thornber, gestor del fondo Global Equity Income, de Threadneedle: “Puede argumentarse que los precios del crudo se mantienen relativamente baratos. La proporción de gasto de los consumidores en energía sigue baja, bien por debajo de los niveles vistos en los años 70 y 80, incluso tras el repunte de los precios”.
“Varias tendencias fundamentales impulsaron estos precios: crecimiento de una demanda fuerte a pesar de los precios más altos; oferta limitada como resultado del retrasos y descenso de la capacidad productiva; un debilitamiento del dólar de americano; y la tensión geopolítica en varias regiones productoras como Irán, Turquía/Irak y África Occidental (principalmente Nigeria)”, explica Frederick Fromm, gestor del Franklin Natural Resources Fund.
Pero este consumo aún va a incrementarse los próximos años porque “por ejemplo, en países como China, donde el consumo de petróleo está actualmente en dos barriles por persona al año, un incremento de sólo un barril por persona exigiría unos 1.200 millones de barriles de petróleo adicionales, una cifra significativa”, señala Fromm.
Así, añade el experto, “creemos que el rápido crecimiento de los países no pertenecientes a la OCDE, que incluyen a muchos mercados emergentes, junto con una demanda limitada, crea el marco para un entorno fundamental sólido durante los próximos años, si no décadas, impulsado por incrementos en el consumo per cápita de casi todas las materias primas”.
¿SUBIRÁ MÁS? ¡SI YA ESTÁ CARO…!!!
Los expertos coinciden en el hecho de que el petróleo va a seguir subiendo en los próximos años. No en vano, ya el año pasado el precio de un barril de crudo osciló entre un mínimo de 57 dólares en enero y un máximo de 96 dólares al final de diciembre.
Quizás lo que debemos hacer ahora es plantearnos si realmente está caro; o si -como decíamos al principio- todavía está barato (en términos relativos). Para ello propongo comparar el precio del barril de petróleo con el de otros productos de uso común.
Como ejemplo, partimos de un precio de 100 dólares por barril de petróleo. A partir de ahí, si convertimos otros productos de consumo en barriles de igual capacidad, obtenemos precios equivalentes. En este contexto, los precios de la energía no se ven tan elevados.
"Un barril estándar contiene 42 galones de petróleo (159 litros a 3,78 litros por galón), del que salen unos 48,43 galones (183 litros) de producto final debido a los compuestos añadidos durante el proceso de refino", según explica la Comisión de la Energía de California en su página web.
Sin embargo, para poder comparar peras con peras y manzanas con manzanas, no sólo tenemos que igualar los pesos de ambas, sino también las monedas. Puesto que en Europa pagamos con euros, hagamos la comparativa con euros. De esta manera, el barril de petróleo vale sólo 63 euros, con lo que ya no parece tan caro como a 100 dólares, aunque se trate sólo de una percepción psicológica.
La primera comparación evidente es la del petróleo en bruto con la gasolina y, por ejemplo, el combustible bio (biodiésel). Con precios de las estaciones de Madrid capital, el barril de gasolina nos costaría 176 euros por 181 el de biodiésel.
Sin embargo, si buscamos referencias con productos de consumo más baratos que el crudo, vemos cómo el barril de agua embotellada sólo resultaría 12 euros menor (55 euros). Al mismo tiempo, si convertimos en barriles el precio que pagamos por una Coca Cola nos iríamos hasta los 108 euros y hasta los 165 por la leche o los 189 por la cerveza nacional, siempre en precios de hipermercado.
Las sorpresas llegan partir de ahora, pues un barril de zumo de naranja embotellado supondría 224 euros y hasta 615 euros un barril de aceite de oliva virgen extra. Para rematar, un barril de vino tinto crianza de la denominación de origen Rioja subiría hasta los 1.357 euros y ese mismo barril lleno de whisky escocés costaría 2.768 euros.
Acepto que todos estos precios son matizables y que muchos de ellos recogen el precio del crudo, pero convendrán conmigo que el contrato de futuros sobre el crudo a cien dólares ya no parece tan caro, ¿verdad?
José J. Martín
Así opina, por ejemplo, Strephen Thornber, gestor del fondo Global Equity Income, de Threadneedle: “Puede argumentarse que los precios del crudo se mantienen relativamente baratos. La proporción de gasto de los consumidores en energía sigue baja, bien por debajo de los niveles vistos en los años 70 y 80, incluso tras el repunte de los precios”.
“Varias tendencias fundamentales impulsaron estos precios: crecimiento de una demanda fuerte a pesar de los precios más altos; oferta limitada como resultado del retrasos y descenso de la capacidad productiva; un debilitamiento del dólar de americano; y la tensión geopolítica en varias regiones productoras como Irán, Turquía/Irak y África Occidental (principalmente Nigeria)”, explica Frederick Fromm, gestor del Franklin Natural Resources Fund.
Pero este consumo aún va a incrementarse los próximos años porque “por ejemplo, en países como China, donde el consumo de petróleo está actualmente en dos barriles por persona al año, un incremento de sólo un barril por persona exigiría unos 1.200 millones de barriles de petróleo adicionales, una cifra significativa”, señala Fromm.
Así, añade el experto, “creemos que el rápido crecimiento de los países no pertenecientes a la OCDE, que incluyen a muchos mercados emergentes, junto con una demanda limitada, crea el marco para un entorno fundamental sólido durante los próximos años, si no décadas, impulsado por incrementos en el consumo per cápita de casi todas las materias primas”.
¿SUBIRÁ MÁS? ¡SI YA ESTÁ CARO…!!!
Los expertos coinciden en el hecho de que el petróleo va a seguir subiendo en los próximos años. No en vano, ya el año pasado el precio de un barril de crudo osciló entre un mínimo de 57 dólares en enero y un máximo de 96 dólares al final de diciembre.
Quizás lo que debemos hacer ahora es plantearnos si realmente está caro; o si -como decíamos al principio- todavía está barato (en términos relativos). Para ello propongo comparar el precio del barril de petróleo con el de otros productos de uso común.
Como ejemplo, partimos de un precio de 100 dólares por barril de petróleo. A partir de ahí, si convertimos otros productos de consumo en barriles de igual capacidad, obtenemos precios equivalentes. En este contexto, los precios de la energía no se ven tan elevados.
"Un barril estándar contiene 42 galones de petróleo (159 litros a 3,78 litros por galón), del que salen unos 48,43 galones (183 litros) de producto final debido a los compuestos añadidos durante el proceso de refino", según explica la Comisión de la Energía de California en su página web.
Sin embargo, para poder comparar peras con peras y manzanas con manzanas, no sólo tenemos que igualar los pesos de ambas, sino también las monedas. Puesto que en Europa pagamos con euros, hagamos la comparativa con euros. De esta manera, el barril de petróleo vale sólo 63 euros, con lo que ya no parece tan caro como a 100 dólares, aunque se trate sólo de una percepción psicológica.
La primera comparación evidente es la del petróleo en bruto con la gasolina y, por ejemplo, el combustible bio (biodiésel). Con precios de las estaciones de Madrid capital, el barril de gasolina nos costaría 176 euros por 181 el de biodiésel.
Sin embargo, si buscamos referencias con productos de consumo más baratos que el crudo, vemos cómo el barril de agua embotellada sólo resultaría 12 euros menor (55 euros). Al mismo tiempo, si convertimos en barriles el precio que pagamos por una Coca Cola nos iríamos hasta los 108 euros y hasta los 165 por la leche o los 189 por la cerveza nacional, siempre en precios de hipermercado.
Las sorpresas llegan partir de ahora, pues un barril de zumo de naranja embotellado supondría 224 euros y hasta 615 euros un barril de aceite de oliva virgen extra. Para rematar, un barril de vino tinto crianza de la denominación de origen Rioja subiría hasta los 1.357 euros y ese mismo barril lleno de whisky escocés costaría 2.768 euros.
Acepto que todos estos precios son matizables y que muchos de ellos recogen el precio del crudo, pero convendrán conmigo que el contrato de futuros sobre el crudo a cien dólares ya no parece tan caro, ¿verdad?
José J. Martín
Comentario:
claro, pero yo no me bebo 6 litros de jugo de naranja al día, sí me tomo 6 litros de 95 octanos para ir y volver al trabajo.
TOdavía recuerdo por la primera guerra del golfo un jeque saudí decía que el precio del barril debía estar entre 25 y 30 dólares.
Pero ésto no tiene vuelta, vamos pensando en autos eléctricos, ya las pilas de li-ion incluso ni-hm dan con la capacidad, ver tesla-car por ejemplo.
TOdavía recuerdo por la primera guerra del golfo un jeque saudí decía que el precio del barril debía estar entre 25 y 30 dólares.
Pero ésto no tiene vuelta, vamos pensando en autos eléctricos, ya las pilas de li-ion incluso ni-hm dan con la capacidad, ver tesla-car por ejemplo.
Comentario:
A buenas horas mangas verdes.
Comentario:
El problema que veo en esas comparaciones, que me parecen muy buenas, es que los litros necesarios de combustible son mucho mayores que los de agua embotellada, zumo da naranja, aceite, vino o incluso leche, por lo que es una comparación que no alegra a bolsillo (necesito unos 10 litros de combustible diarios para poder trabajar, y me es imposible beberme 10 litros de cada liquido al día, ni lo necesito)