Desayunos con magia
Ya comenté que el sonido de la Cadena Ser me acompañaba desde la infancia. Las cortinillas del "Matinal Ser", las de continuidad... Pero había algo que no me perdía ni una sola mañana: La saga de los Porretas.
No podía irme al colegio sin conocer cómo avanzaba la historia de Segismundo Porreta y compañía. La verdad es que ya no recuerdo ni a qué se dedicaban, ni qué cosas les ocurrían, pero sé que cada mañana esa familia entraba en mi casa y se sentaba a desayunar con nosotros.
Eso era magia.
No podía irme al colegio sin conocer cómo avanzaba la historia de Segismundo Porreta y compañía. La verdad es que ya no recuerdo ni a qué se dedicaban, ni qué cosas les ocurrían, pero sé que cada mañana esa familia entraba en mi casa y se sentaba a desayunar con nosotros.
Eso era magia.





