Cromos
Al hablar de los yogures, he recordado las colecciones de cromos que acompañaban a los Danone. Unos cromos delgados, parafinados y a todo color, de las series de dibujos del momento. Recuerdo haber hecho al menos la colección de La abeja Maya y la de Don Quijote de la Mancha.
Daba igual lo fino que fueran los cromos, porque ni se nos pasaba por la cabeza pegarlos en el álbum con pegamento. En su lugar, utilizábamos un engrudo de harina y agua, que hacía que cuando ya tenías la colección completa, el álbum ofreciera un aspecto voluminoso y apergaminado que le daba cierto toque de prestigio.
Pero no sólo de Danone se surtían los cromos del momento. Un clásico eran las colecciones de cada liga, con ese "Último fichaje" que nunca salía en los sobres y que se cambiaba por diez o veinte de los normales.
Y también recuerdo con especial añoranza la colección de Superstars, en la que cabía de todo: estrellas de la televisión, mitos del cine, exitosos cantantes pop... Haber conservado aquel álbum sería como tener una visión general de la sociedad de aquel momento.
Seguro que había más cromos que ahora no recuerdo. Lo que sí sé es que a veces aparecía en el colegio un personaje que nos daba un regalo a los niños. Ese regalo era un álbum de cromos... vacío. Obviamente su negocio estaba en que nosotros corriéramos a los quioscos a comprar los sobrecitos que nos mantendrían ocupados toda la temporada.
Daba igual lo fino que fueran los cromos, porque ni se nos pasaba por la cabeza pegarlos en el álbum con pegamento. En su lugar, utilizábamos un engrudo de harina y agua, que hacía que cuando ya tenías la colección completa, el álbum ofreciera un aspecto voluminoso y apergaminado que le daba cierto toque de prestigio.
Pero no sólo de Danone se surtían los cromos del momento. Un clásico eran las colecciones de cada liga, con ese "Último fichaje" que nunca salía en los sobres y que se cambiaba por diez o veinte de los normales.
Y también recuerdo con especial añoranza la colección de Superstars, en la que cabía de todo: estrellas de la televisión, mitos del cine, exitosos cantantes pop... Haber conservado aquel álbum sería como tener una visión general de la sociedad de aquel momento.
Seguro que había más cromos que ahora no recuerdo. Lo que sí sé es que a veces aparecía en el colegio un personaje que nos daba un regalo a los niños. Ese regalo era un álbum de cromos... vacío. Obviamente su negocio estaba en que nosotros corriéramos a los quioscos a comprar los sobrecitos que nos mantendrían ocupados toda la temporada.





