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Memorias de un mindundi
Un día se nace y otro se muere, pero en medio pasan muchas cosas. ¿Por qué no contarlas?
Acerca de
Ya me ireis conociendo, ya. Al fin y al cabo, este cuaderno va sobre mí. AH, AQUÍ APARECEN LOS ÚLTIMOS ARTÍCULOS, PERO PARA QUIEN LE INTERESE CONOCERME DESDE MI NACIMIENTO ("hay gente pa tó"), ES MEJOR QUE EMPIECE LEYENDO EN ORDEN, DESDE LOS ARCHIVOS DE MARZO.
Sindicación
 
Sistema educativo
A mí me tocó la época en que en los colegios aún se castigaba físicamente a los alumnos. Ya dije que durante la primera etapa la palmeta era el instrumento de tortura de nuestro maestro. Y que había otro profesor famoso por sus capones con uno de los nudillos sobresaliendo sobre el resto, capones que dejaban un leve picor durante horas.

Pero en la segunda etapa éramos ya mayores para la palmeta. Los profesores nos trataban ya como adultos y apenas recurrían a la violencia, ... apenas.

Cuando creían que tenían que hacerlo, lo hacían. Y lo peor, si tenían que humillar a alguien delante de clase, también lo hacían.

Recuerdo que tenía un compañero de clase bajito pero bastante "matón". Más de una vez uno de los profesores recurrió al chiste fácil de decirle cuando estaba de pie frente a todos: "***, ponte de pie". Inevitablemente, todos nos reíamos de nuestro compañero. Este compañero (por cierto, es el mismo con el que me pillé la borrachera baloncestística) usaba gafas. Cuando cometía una de sus trastadas, había un profesor que le pedía que se pusiera en pie y le pedía con amabilidad que se quitara las gafas. En cuanto se las quitaba, le caía un bofetón.

Por último, otro de los profesores creía algo más en la democracia y te dejaba elegir el castigo, pero sólo entre dos opciones. Te decía "¿Calefacción central o patillas?" Y tú tenías que elegir. La calefacción central consistía en darte dos bofetones a la vez, uno en cada mejilla. Con patillas se refería a un tirón de patillas, algo que duele bastante.

Así se educaba a principios de los ochenta.
 
Comentario:
Ya veo que casi no das nombre. Me vengo en nombre de mis compañeros (yo jamás lo sufrí)proclamando que el de la "calefacción central" era Don Ricardo.
No