logotipo

img_google
Memorias de un mindundi
Un día se nace y otro se muere, pero en medio pasan muchas cosas. ¿Por qué no contarlas?
Acerca de
Ya me ireis conociendo, ya. Al fin y al cabo, este cuaderno va sobre mí. AH, AQUÍ APARECEN LOS ÚLTIMOS ARTÍCULOS, PERO PARA QUIEN LE INTERESE CONOCERME DESDE MI NACIMIENTO ("hay gente pa tó"), ES MEJOR QUE EMPIECE LEYENDO EN ORDEN, DESDE LOS ARCHIVOS DE MARZO.
Sindicación
 
Noche de estreno
Además de porque había vacaciones y de porque casi siempre coincidía con mi cumpleaños, había un motivo más por el que me encantaba que llegara la Feria de mi pueblo: ponían una película de estreno.

El gerente del cine Goya elegía aquellas fechas para estrenar una de esas películas de las que todos hablaban. Yo guardaba parte de mi dinero y me iba a verla, ya fuera solo o en compañia de otros.

En uno de estos estrenos vi La Guerra de las Galaxias. Y sí, soy uno de esos niños a los que aquello marcó. Estuve pegado a la butaca las dos horas, casi sin pestañear, alucinando con todo lo que veía.

Un par de años después correspondió aquel honor a una película española. Como era para mayores de dieciocho, me quedé con el dinero de la entrada en la mano y una terrible cara de decepción. Los tiempos han cambiado mucho, porque he visto esa película ya alguna vez en una sesión vespertina de la televisión. Hablo de Los Bingueros, la obra cumbre de Pajares y Esteso.

A partir de ahí, cada año las películas estrenadas eran peores. Un año, la película era tan poco conocida que comprendí que aquella sana costumbre se estaba acabando. Yo, fiel a mi cita con el cine, fui a verla, pero en la sala no habría más de veinte o treinta personas. La película era Montaña Rusa. Muy olvidable.
No