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ADioses y mentiras
Manuscrito encontrado. Escritos recuperados en una biblioteca.
Sindicación
 
borrador1
Este fragmento de un poema de su primera época, por lo que he podido averiguar, constata la asunción del deseo como motor de las relaciones personales o, por lo menos, de las relaciones físicas. Evita en todo momento la alusión a sentimientos amorosos. Algo extraño cuando sus poemas posteriores están plenos de ausencias y desamor.
Pienso que su obra poética está íntimamente unida a su vida personal y, si no es así, al menos a sus etapas vivenciales y a la formación de su personalidad. Es decir, que cada etapa de su vida persigue unas satisfacciones personales diferentes.

"(...)
El deseo se aprieta a las esquinas
se confunde
se enhebra en un vaquero,
desbocándose persigue el balanceo
lo acosa, lo rodea,
lo asedia
lo asume e incorpora,
lo desnuda.

A la insolencia el cuerpo se abandona
de la noche. Las promesas se olvidan
si la belleza
deja de ser presagio.
Si una blusa
humedece los contornos que ciñen el ombligo
y el rubor
desatándose
se amontona irreverente en las palabras.
Y ya no hay derrota que humille
ni moral que nos confunda o nos engañe."

 
otro nuevo poema sin título
Por extraño que pueda parecer, este poema mantiene un tono optimista que, pese a la constancia del miedo a lo desconocido, hacer ver que el autor no siempre estuvo rodeado de grises sombras y oscuras premoniciones y angustias.


"Sucede que, de pronto, lo impensable
se acurruca en mis hombros.
¿No habéis sentido nunca que habéis sido vencidos
por un terrible monstruo cariñoso?
¿No os ha aterrorizado el desconcierto?
¿Averiguar de golpe que ya nada será
como era antes?

Que la gloria es un caos
y un elefante de mirar cabizbajo
repasa con su lengua uno a uno tus dedos
y estás tan sorprendido que tus manos
desconcertadas buscan
la salida. Y entiendes que el remedio
es no cruzar jamás la puerta.
Ya sabes que el regreso
será un punzón amargo.

No puedes aguantar tanta locura
No logras dominar el desconsuelo
de repente te vence la ternura
y sólo hay ya silencio.

La calma que acostumbras disimula
que todo se cumplió según soñaste
pero jamás pensaste
que los sueños
fuesen dejar el alma a cada instante
rodeada de miedos.

En medio del andén hubieras muerto
de no haberse negado la tristeza
a desahuciar tu cuerpo. Las flores regresaron
a sus huertos y un ángel asesino involucrado
en no sé qué misterio
te acarició con saña el entusiasmo.

No sabes si has de ir o has de quedarte
admirando los trenes que te dejan
ya sabes dónde ir
pero no sabes
qué camino te lleva.
Y temes tanto al ángel de la duda
que sigues venerando su hermosura.

El futuro es un dios incandescente
una guerra anunciada
es besar a la muerte y al olvido
y estás tan temeroso que no puedes
dormir. Ni ya lo podrás nunca.
Ese monstruo amoroso te baja hasta el ombligo
y lo tirita."
 
Inventario II (título posible)
Vuelvo a ejercer de censora imprudente. Vuelvo a solicitar, otra vez, disculpas por lo que creo es una salvaje mutilación de textos que no me pertenecen. Pero me es imposible dedicar más tiempo a esta tarea. Y hay poemas de gran extensión que me gustaría daros a conocer. Por ello considero casi imprescindible rescatar sólo fragmentos.
Los poemas más largos que he encontrado en las carpetas parecen tener todos una misma temática, la de la decepción o insatifacción. Son poemas que, como el titulado Inventario, mantienen un tono casi coloquial que, al menos a mí me lo parece, los hacen más cercanos o más inteligibles. Aunque pueden llegar a resultar profundamente descorazonadores.

"Me parece vivir deshabitado
rodeado de augurios que no entiendo,
y me da la impresión de andar desnudo
y de buscar desnudo lo que jamás encuentro.
(...)
Ha llegado el momento, me digo
de saber quienes somos
y a qué triste destino hemos llegado.
Lo sé porque mi cuerpo está cansado
de buscarse otro cuerpo
y mis manos inútiles hastiadas
de anudarse
a otras manos semejantes.
(...)
Si yo hubiera sabido lo que cansa estar muerto
lo que cuesta callarse e irse olvidando
no habría aprendido nada. Me habría quedado mudo.
(...)
Si yo hubiera sabido que no compartiría
lo que siento, lo que pienso,
para qué tanta angustia.
Mejor no haber querido
no haber sabido nunca que la verdad es única e invencible,
no haber tenido piel, ni músculos, ni sangre,
es siempre innecesario lo que no se comparte.
(...)
He compuesto mi vida con retazos
que me han ido dejando los amigos.
A cada uno debo un sobresalto,
una lúcida imagen de mí mismo.
(...)
En fin, que siempre ocurre al fin,
te despiertas un día
y comprendes.
Y las cosas sencillas,
el vaso, desolado, encima de la tele,
el montón de periódicos,
la ropa amontonada en un rincón del alma,
nos susurran
que la verdad es simple y cotidiana,
que sigue goteando el grifo en el lavabo,
que el espejo está sucio,
y que tu cuerpo no sirve para nada.

Ha de ocurrir
es sólo
que no sabemos nunca
cuándo será el momento:"
 
No es posible vivir sin ser vivido

Este poema lo he rescatado de una de las múltiples carpetas que Pedro no llegó a revisar. Debe coincidir, por su temática, con el mismo periodo existencial que el anterior. Por otra parte vuelve a incidir en el aspecto del desamor o de la soledad; como ya apuntaba Pedro en su idea general sobre las motivaciones del autor.

De todas formas, quiero apuntar que existen textos y poemas optimistas e incluso festivos; algunos de ellos cargados de humor e ironía. El que no hayamos publicado ninguno de ellos se debe, sobre todo, a que parecen tener menos calidad literaria ( aunque quizá nos equivoquemos).

"No es posible vivir sin ser vivido.

Si cada noche cobijo una tortura
de silencios perpetuos y de sábanas frías
no ha servido de nada cada beso
negado a la hermosura.

Las noches son tan largas, dolorosa
me aprieta entre sus muslos la tristeza
una hiedra arrancada a dentelladas
como una mala hierba de mis muros.

Con salvaje inconsciencia nuevamente se enreda cada noche
cada insomnio se trepa a mi castillo
un aguacero verde se derrama
cada noche, sin fuego, como un grito.

Cerceno las raíces cada noche
cada noche convoco un sacrificio
una hecatombe de hojas, ramas y mentiras.

Pero es inútil
no es posible vivir sin ser vivido."

 
Inventario
De un extenso poema (cuyo título incluyo arriba) que se encontraba en la carpeta con el nombre de DESEOS he expurgado (perdonad de antemano mi atrevimiento) algunos pasajes que me han gustado. Ya sé que la intención del poema no quedará clara; pero posiblemente su extensión podría disuadiros de leerlo.

" (...)
Puede que la verdad nos haga libres
después de habernos hecho desdichados.
No siempre la mentira hace felices.

Prefiero la verdad
aunque no tenga
remedio contra ella.
(...)
No engaño, sólo excuso
quien soy a quien no he sido.
La vida es un milagro tan pequeño
que no es prudente darla en cualquier sitio.
(...)
Si he de decir quien soy
diré que he sido
sólo lo que quisisteis que yo fuera
todo lo que dolí y lo que espera
seguir siendo en vosotros.
(...)
No he sido fiel ni infiel
no es importante
definir un aspecto
si se olvida
que el alma de las cosas
se complica
con odios y deseos.

Al fin solo me tengo
si nada he compartido.
Es esta la verdad que más humana
nos duele de la vida.
No ser jamás quien soy
si nunca he sido."

 
A pesar de todo Ángela estuvo tocando su violín.
Tenéis razón. No me he presentado. Me llamo Isabel, soy una vieja amiga de Pedro, el creador de este blog. Pedro falleció el 4 de enero, a las seis de la tarde. Su enfermedad y su muerte fue inesperada y fulminante. No os contaré el vacío ni la pena. No creo que sea un lugar adecuado. Prometí que seguiría la tarea que él había comenzado. Realmente no sé si sirve de algo, si esto que hago tiene algún valor. Pero prefiero este recuerdo; parece que seguir con esto hace que siga aquí. Y yo es lo único que quiero.
Así que he seleccionado otro nuevo poema de la antigua biblioteca.

" Te vi
estabas
suspendida
en el arco
del violín.

Las trenzas
de tu pelo
atardeceres
latían
tiernamente
sobre tu rostro
místico.

De tus manos
las ágiles
las tenues
doloridas
notas
de un adaggio
sobre mejillas tristes
evanescentes
lágrimas
secaban.

Ensimismada
absorta
iridescente
ingrávida
dulcísima
encarnada
mariposa
aleteaba.

El compás prometía
lo que tú presintieras.

Y en el lento
lentísimo
intervalo
que a Mozart regalabas
tu cabello
incendiado
tu blanquísimo rostro
desvanece
y tus manos
calladas
se detienen
o posan.
La mirada rendida
el cuerpo
abandonado.

Y hay tanto sentimiento
en tu silencio
que ni un sólo silbido
ni siquiera un aplauso
se atreve a interrumpir
tu desconcierto."

 
A pequeños rosales trepadores
Este poema es el primero de los que he seleccionado yo. Espero que mis gustos literarios, o al menos mi intuición, estén a la altura de los anteriores trabajos que se publicaron.

Como anticipo sobre la vida del autor de estos textos he de deciros que sigue vivo. No puedos deciros exactamente su edad; pero, por lo que sé hasta ahora, debe rondar los sesenta años. La venta de la biblioteca pudo deberse a una necesidad inminente de dinero. Por esas fechas descubrimos que cambió de ciudad. Debió irse a vivir a Barcelona alrededor de los cuarenta años. No hemos podido averiguar las razones de ese cambio de residencia, ni si fue este el motivo de los problemas económicos. Ya os informaré.

Aquí el poema:

"Nacisteis desde siempre.
Desde siempre conmigo, como un otro.
Os descubrí tan pronto que no os eché de menos.

Teníais tan suaves los rincones secretos.

No hube de buscar en los jardines
los encarnados pétalos, ni hube de espiar
las cambiantes edades de los cuerpos.
Os tuve desde siempre.

Desde siempre conmigo
ignorasteis que un desnudo fugaz
puede ser un milagro
pero también la causa más triste de un suicidio.

No os declaré, no dije jamás que os conociese.
Llegaban los inviernos y seguíais.
Y hubo primaveras que saltabais los muros
y os besabais, las rosas como labios,
en húmedas umbrías, con los ojos.

Os tuve desde siempre.
Ahora lo sé.
Cuando ya no florecen vuestras ramas
ni es vuestro el verde que indiferente os cerca
ni son vuestras las ansias ni los márgenes
lo sé.
... Ya no me asediarán vuestras espinas."



 
Pedro me encargó que continuará publicando
Pedro me encargó que continuará publicando en este blog los textos que ahora reviso yo. Nunca supuse que esa tarea podría llevarme el tiempo que me está llevando. Cuando me pidió que siguiera con la tarea que él había empezado no pude negarme; no hubiera podido negarme nunca en aquellos momentos. Pero no suponía la cantidad ingente de material que él había recuperado, conservado y había empezado a clasificar. Tengo la intención de seguir cueste lo que cueste con esto; de la misma manera que creo que, con el tiempo, deberéis conocer algo más del creador de este blog y del autor de los textos que se publican aquí. Es una promesa que hice y un compromiso que ahora mantengo con vosotros. De momento, y hasta muy pronto, este poema; el siguiente que él tenía intención de publicar. Pertenece a la carpeta LO PERDIDO.

" Todavía me acecha la sorpresa.
De los augurios me protejo
inventándolos. Con precisión clarísima
ajusto las palabras y como invocaciones
de su sonido nítido
el pretendido arco del futuro
tensándose la cuerda
tus esperados gestos abalanza.

Qué inmutable belleza pronostica el temor
de que, tan semejante a mí,
en palabras conviertas tus exilios
y, tensándose la cuerda,
dolorosas me hieran.
Sorprendiéndome."