Profecía testamento
Profecía testamento. Con este título figura en la última de las carpetas que he revisado.
"Cuando caigan esferas
y mis manos
inútiles se extiendan
y se nuble la vista de pretéritos.
Cuando todo me falte
porque la vida huya magnánima a otros cuerpos
y el horizonte sea la pared de mi cuarto.
Yo también me habré ido.
Migajas de mi sombra pelusarán los tibios
rincones
que barrerán los tiempos."
Ha reventado el alba su líquido amarillo
¿Podemos llamar a esto noche de pasión? bueno, que lo digo irónicamente.
"Ha reventado el alba su líquido amarillo.
En mitad de tus labios se derrama
y la otra mitad, desentendida y hosca,
sus suavidad esconde entre las sábanas.
Si eternizar pudiera esa insabida imagen
tu abandono desnudo, tu insolencia,
moriría fascinado. No temo la pasión
que negaré suscitas. Confieso no saber qué es lo que temo.
Pero el vértigo acecha en los jardines
y su asedio se mide en mis audacias.
No nos aguardan más amaneceres
y contemplo cohibido tu inocencia.
Los límites exactos de tu espalda
los sigo con los dedos. Desearía robarte
la ternura. Huir, como he de huir,
desenlazando hiedras de tu infancia.
Abrazando a tu noble indiferencia
mis odios conocidos. Pero no,
aunque hubieras exigido fieramente quedarte,
negándome por ello tu recuerdo,
aunque serenamente hubieras seducido
la pasión que me resta,
no haré ruido al vestirme,
y cerraré las puertas quedamente
y ojalá que mi olvido
cuando llegue el abismo
desesperadamente
no te busque."
"Ha reventado el alba su líquido amarillo.
En mitad de tus labios se derrama
y la otra mitad, desentendida y hosca,
sus suavidad esconde entre las sábanas.
Si eternizar pudiera esa insabida imagen
tu abandono desnudo, tu insolencia,
moriría fascinado. No temo la pasión
que negaré suscitas. Confieso no saber qué es lo que temo.
Pero el vértigo acecha en los jardines
y su asedio se mide en mis audacias.
No nos aguardan más amaneceres
y contemplo cohibido tu inocencia.
Los límites exactos de tu espalda
los sigo con los dedos. Desearía robarte
la ternura. Huir, como he de huir,
desenlazando hiedras de tu infancia.
Abrazando a tu noble indiferencia
mis odios conocidos. Pero no,
aunque hubieras exigido fieramente quedarte,
negándome por ello tu recuerdo,
aunque serenamente hubieras seducido
la pasión que me resta,
no haré ruido al vestirme,
y cerraré las puertas quedamente
y ojalá que mi olvido
cuando llegue el abismo
desesperadamente
no te busque."
Sugiere su presencia
Otro que pertenece al grupo de poemas dedicados al príncipe de la luz ¿?¡!.
" Sugiere su presencia
la hermosura
con que tu sombra leve
nos convoca
al secreto aquelarre de tu nombre.
No es un misterio todo lo que anuncias
mas tu voz
cristalina
imán del fuego
carne viva
alaridos de luz es de tu nombre.
Presagios de universo nos anuncia
contamina
el rumor de las presencias
agita las simientes
y las vierte
cual demiurgo
un gesto insinuado por tu sombra
lentamente acercándose
seductora
al tembloroso altar de los milagros.
Ni un sonido proclama tu inminencia
sino el eco
de ofrendas inmortales
silbo de los pretéritos huidos
exiliados conjuros
que regresan
al hálito sonoro de tu nombre.
Apaciguado el cuerpo
la cordura
con que tu tibia luz
nos ilumina
frontera de la muerte nos parece."
" Sugiere su presencia
la hermosura
con que tu sombra leve
nos convoca
al secreto aquelarre de tu nombre.
No es un misterio todo lo que anuncias
mas tu voz
cristalina
imán del fuego
carne viva
alaridos de luz es de tu nombre.
Presagios de universo nos anuncia
contamina
el rumor de las presencias
agita las simientes
y las vierte
cual demiurgo
un gesto insinuado por tu sombra
lentamente acercándose
seductora
al tembloroso altar de los milagros.
Ni un sonido proclama tu inminencia
sino el eco
de ofrendas inmortales
silbo de los pretéritos huidos
exiliados conjuros
que regresan
al hálito sonoro de tu nombre.
Apaciguado el cuerpo
la cordura
con que tu tibia luz
nos ilumina
frontera de la muerte nos parece."
Continuación II y III
De aquel primer poema que publicó Pedro en Noviembre he descubierto dos partes más. Me imagino que él quiso dar una visión general de todos los escritos y que estaba más preocupado por analizar los cuentos, y por ello no publicó estas partes. Yo he dejado por ahora la lectura e interpretación de aquellos puesto que es una tarea demasiado ardua. No os imagináis el caos de estos archivos.
Así que opto por incluir las dos partes siguientes de aquel primer poema.
II
"No habrá, frenéticas las manos,
vestal a quien no acuda. Sibila que me llame
que no mire. En los atardeceres
la efigie insinuante
praxíteles de mármol
del ceñido vaquero, acosaré sin tregua.
Y en los nocturnos templos
bajo la luz menguante de las formas
invocaré a Atenea cazadora
sus remedios, y al inefable Apolo
ofrendaré la suerte. Seguro que el destino
aun siendo doloroso
es menos humillante."
III
"Me es inevitable no seguirte
a las prohibidas cuevas en que oficias
continuamente
el mismo sacrificio.
Yo ya no sé que buscas
dejándome desnudo sobre la dura piedra
aterido de frío y de vergüenza.
No sé porqué motivo
con tanta saña elevas el cuchillo
y te quedas mirándome
con tu expresión malvada que me asusta.
Y de pronto la hoja se me hunde en el pecho
y me quiebra los huesos
y te miro como queriendo verte
como queriendo disculparte o acusarme.
Pero yo ya no sé porqué tus manos
me separan salvajemente las costillas
ni qué motivos tienes para arrancarme el corazón
con tanta furia.
Y tampoco puedo explicar porqué siempre
sin siquiera limpiarlo
chorreando mi sangre entre tus labios
tú, Deseo,
te me quedas mirando y sonriendo."
Así que opto por incluir las dos partes siguientes de aquel primer poema.
II
"No habrá, frenéticas las manos,
vestal a quien no acuda. Sibila que me llame
que no mire. En los atardeceres
la efigie insinuante
praxíteles de mármol
del ceñido vaquero, acosaré sin tregua.
Y en los nocturnos templos
bajo la luz menguante de las formas
invocaré a Atenea cazadora
sus remedios, y al inefable Apolo
ofrendaré la suerte. Seguro que el destino
aun siendo doloroso
es menos humillante."
III
"Me es inevitable no seguirte
a las prohibidas cuevas en que oficias
continuamente
el mismo sacrificio.
Yo ya no sé que buscas
dejándome desnudo sobre la dura piedra
aterido de frío y de vergüenza.
No sé porqué motivo
con tanta saña elevas el cuchillo
y te quedas mirándome
con tu expresión malvada que me asusta.
Y de pronto la hoja se me hunde en el pecho
y me quiebra los huesos
y te miro como queriendo verte
como queriendo disculparte o acusarme.
Pero yo ya no sé porqué tus manos
me separan salvajemente las costillas
ni qué motivos tienes para arrancarme el corazón
con tanta furia.
Y tampoco puedo explicar porqué siempre
sin siquiera limpiarlo
chorreando mi sangre entre tus labios
tú, Deseo,
te me quedas mirando y sonriendo."
Tú esperabas debajo del almendro
De la carpeta DESEOS he rescatado este cuarteto. Parece el segundo cuarteto de un soneto; pero, por mucho que he buscado, no he logrado encontrarlo. Da idea de las obsesiones generales del autor.
También incluyo, de la misma carpeta, un poema que vuelve a regodearse en el deseo y la imposibilidad del mismo.
"¿Dónde vas a evitar que nos huyamos?
¿Cómo vas a impedir nuestros exilios?
¿Quién te mencionará nuestros delirios?
¿Cómo vas a evitar que nos amemos?"
"Tú esperabas debajo del almendro
del almendro rosadas entreabiertas
esperabas las flores
que las constelaciones emergieran
del pétalo sedoso y te atrapara
la osadía del pistilo. Su marfílea violencia
deshacer en los dedos.
Tú esperabas que el mundo detuviera su ritmo
en el exacto acorde
de los pétalos. Y que el delirio eterno fuera
de tus gozosas manos.
Que no hubiera más música
que el fuego.
Que el laberinto oliera siempre
a laberinto.
Tú esperabas debajo del almendro
y el almendro esperaba otros inviernos
que no fueran tu invierno
ni tus ásperas manos, ni tu blanco cabello,
ni tus ajados labios,
ni tu lascivo ensueño.
Y sigues esperando
eterno es el deseo
y la belleza
tan sólo es un presagio."
También incluyo, de la misma carpeta, un poema que vuelve a regodearse en el deseo y la imposibilidad del mismo.
"¿Dónde vas a evitar que nos huyamos?
¿Cómo vas a impedir nuestros exilios?
¿Quién te mencionará nuestros delirios?
¿Cómo vas a evitar que nos amemos?"
"Tú esperabas debajo del almendro
del almendro rosadas entreabiertas
esperabas las flores
que las constelaciones emergieran
del pétalo sedoso y te atrapara
la osadía del pistilo. Su marfílea violencia
deshacer en los dedos.
Tú esperabas que el mundo detuviera su ritmo
en el exacto acorde
de los pétalos. Y que el delirio eterno fuera
de tus gozosas manos.
Que no hubiera más música
que el fuego.
Que el laberinto oliera siempre
a laberinto.
Tú esperabas debajo del almendro
y el almendro esperaba otros inviernos
que no fueran tu invierno
ni tus ásperas manos, ni tu blanco cabello,
ni tus ajados labios,
ni tu lascivo ensueño.
Y sigues esperando
eterno es el deseo
y la belleza
tan sólo es un presagio."
No me sorprende
De las últimas carpetas que he revisado he extraído esta canción como símbolo. Pertenece a un grupo de poemas dedicados al príncipe de la luz ( eso ponía, ¡eh!).
"No me sorprende que me duelas
Como no me sorprende amanecer descalzo
Sobre un charco de huesos,
casi acostumbrado a no olvidarte.
Debo contar la vida para borrar tu nombre
Debo darme las manos y exorcizar la noche
Y aventar con palabras el olvido.
Levanto con tus manos las mañanas
Con tus manos desnudo la pereza de hacerme
Y acostumbro a mi cuerpo a la costumbre.
Repito cada gesto y cada anuncio
Que el espejo devuelve de tu ausencia,
Y miento cada día a mi consciencia
Como miente la vida a que renuncio.
Estás en cada límite del tiempo
Asesinando larvas de la vida
Convocando puñales y destierros.
La soledad reclama tus arcángeles,
tus demonios florecen incendiados
y ya no encuentro calma ni refugio.
Regresas cada día a tus altares,
Príncipe destronado del futuro,
Y esparzo por el suelo las simientes
Púrpuras de tu cuerpo fantasma.
Y a mi viento perpetuo
Me enfrento cara a cara."
"No me sorprende que me duelas
Como no me sorprende amanecer descalzo
Sobre un charco de huesos,
casi acostumbrado a no olvidarte.
Debo contar la vida para borrar tu nombre
Debo darme las manos y exorcizar la noche
Y aventar con palabras el olvido.
Levanto con tus manos las mañanas
Con tus manos desnudo la pereza de hacerme
Y acostumbro a mi cuerpo a la costumbre.
Repito cada gesto y cada anuncio
Que el espejo devuelve de tu ausencia,
Y miento cada día a mi consciencia
Como miente la vida a que renuncio.
Estás en cada límite del tiempo
Asesinando larvas de la vida
Convocando puñales y destierros.
La soledad reclama tus arcángeles,
tus demonios florecen incendiados
y ya no encuentro calma ni refugio.
Regresas cada día a tus altares,
Príncipe destronado del futuro,
Y esparzo por el suelo las simientes
Púrpuras de tu cuerpo fantasma.
Y a mi viento perpetuo
Me enfrento cara a cara."
1
" A los ricos, el deber de lo bello. Si no, merecen morir."
Me cuesta imaginar
Final de un extensísimo poema:
"Pero el amor no existe, has confesado.
Ya no hay motivos
de no querer un muerto tibio
un casi recién muerto
un adorable muerto en el deseo."
Este poema ( cosa extraña) lleva por título canción de cuna.
" Me cuesta imaginar
que esta noche me buscas por las calles
como yo te buscaba por entre las palabras
y los versos de Mario Benedetti.
Subrayando
las pasiones caóticas y febriles
en las cuales me intuía y te observaba.
Me oías hablar de Schopenhauer,
de Fidel, de Blade Runner, de Fellini.
Con es misma cara me mirabas llegar
a conocer la razón o la causa de tus ríos de espuma
y el devenir de la conciencia.
Si te daba la espalda
me inventabas,
y yo no suponía que eso fuera
preludio del olvido.
Me cuesta imaginar que me creyeras
Como se cree a un niño o a la muerte
anunciándonos que es la hora de las revelaciones
y las despedidas.
Me cuesta imaginar que no quisieras
un puñado de palabras y explicaciones
o el contenido exacto de una mano abierta,
y fuera tu silencio
la única manera de decirme
que todo fue mentira.
Me cuesta imaginar que me persigues
por las choperas del río
cada tarde
con un montón de cosas en los bolsillos
que decirme
con tu franca sonrisa por la calle Mayor
sin detenerte a mirar una iglesia o un estudiante
cargada como vas de pensamientos
y rencores,
sin saber que yo la llamo de usted
y su fantasma ni siquiera se mueve
ni me grita
ni me pide un paseo o una lección de álgebra
para que yo me consuele
y no sienta
este unánime deseo
de músculos, huesos, labios y anocheceres
y salte de una vez por todas la ventana
y deje de ser usted lo único en que pienso."
"Pero el amor no existe, has confesado.
Ya no hay motivos
de no querer un muerto tibio
un casi recién muerto
un adorable muerto en el deseo."
Este poema ( cosa extraña) lleva por título canción de cuna.
" Me cuesta imaginar
que esta noche me buscas por las calles
como yo te buscaba por entre las palabras
y los versos de Mario Benedetti.
Subrayando
las pasiones caóticas y febriles
en las cuales me intuía y te observaba.
Me oías hablar de Schopenhauer,
de Fidel, de Blade Runner, de Fellini.
Con es misma cara me mirabas llegar
a conocer la razón o la causa de tus ríos de espuma
y el devenir de la conciencia.
Si te daba la espalda
me inventabas,
y yo no suponía que eso fuera
preludio del olvido.
Me cuesta imaginar que me creyeras
Como se cree a un niño o a la muerte
anunciándonos que es la hora de las revelaciones
y las despedidas.
Me cuesta imaginar que no quisieras
un puñado de palabras y explicaciones
o el contenido exacto de una mano abierta,
y fuera tu silencio
la única manera de decirme
que todo fue mentira.
Me cuesta imaginar que me persigues
por las choperas del río
cada tarde
con un montón de cosas en los bolsillos
que decirme
con tu franca sonrisa por la calle Mayor
sin detenerte a mirar una iglesia o un estudiante
cargada como vas de pensamientos
y rencores,
sin saber que yo la llamo de usted
y su fantasma ni siquiera se mueve
ni me grita
ni me pide un paseo o una lección de álgebra
para que yo me consuele
y no sienta
este unánime deseo
de músculos, huesos, labios y anocheceres
y salte de una vez por todas la ventana
y deje de ser usted lo único en que pienso."
Usted se ha conformado con mentirse
Para que tengáis más referencias de ese tipo de poemas "coloquiales" , publico este. En la carpeta donde estaban guardados aparecía justo detrás del publicado anteriormente.
"Usted se ha conformado con mentirse
tan serio en ese taxi que regresa
tan usted solo usted, tan usted mismo
que el cielo ha tenido que nublarse
y lo ha hecho
para darle razones objetivas
y la nostalgia, tan necesaria ahora.
Posiblemente no haya advertido que la ciudad seguía
pudriéndose caótica y arbolada
la gente a sus quehaceres y a sus cauces
el ruido a sus oídos
los vehículos al vals de los semáforos
los camellos al hampa
la señora de negro a misa de las ocho
tampoco habrá pensado que el mundo ignora
su tragedia
o que los estorninos son legión este verano
seguro que a usted eso ya no le importa.
Tampoco le importará saber
que el sol se está poniendo, coloradote, inmenso,
tras la sierra
y que hay una luz tan tierna
que los pinos no parecen pinos
ni el amarillo del trigo es amarillo.
Usted está tan serio yendo a ninguna parte
tan ciego y rencoroso, tan altivo,
tan triste
que es casi necesario no preguntarle nada
no dibujarle un mapa de retorno
y dejarle tranquilo
metido ahí en el taxi
usted tan solo
sin pensar que el mundo no ignora su tragedia
y se ha echado a llover desconsoladamente
por si usted no supiera
o no quisiera
aunque seguro que a usted eso ya no le importa."
"Usted se ha conformado con mentirse
tan serio en ese taxi que regresa
tan usted solo usted, tan usted mismo
que el cielo ha tenido que nublarse
y lo ha hecho
para darle razones objetivas
y la nostalgia, tan necesaria ahora.
Posiblemente no haya advertido que la ciudad seguía
pudriéndose caótica y arbolada
la gente a sus quehaceres y a sus cauces
el ruido a sus oídos
los vehículos al vals de los semáforos
los camellos al hampa
la señora de negro a misa de las ocho
tampoco habrá pensado que el mundo ignora
su tragedia
o que los estorninos son legión este verano
seguro que a usted eso ya no le importa.
Tampoco le importará saber
que el sol se está poniendo, coloradote, inmenso,
tras la sierra
y que hay una luz tan tierna
que los pinos no parecen pinos
ni el amarillo del trigo es amarillo.
Usted está tan serio yendo a ninguna parte
tan ciego y rencoroso, tan altivo,
tan triste
que es casi necesario no preguntarle nada
no dibujarle un mapa de retorno
y dejarle tranquilo
metido ahí en el taxi
usted tan solo
sin pensar que el mundo no ignora su tragedia
y se ha echado a llover desconsoladamente
por si usted no supiera
o no quisiera
aunque seguro que a usted eso ya no le importa."
Yo de usted no diría
Entre las últimas carpetas que he revisado he encontrado unas serie de poemas, de lenguaje sencillo y alejado de las rigideces poéticas tradicionales, que tienen como interlocutor un tú poético explícito. Me parecen más letras de canciones que poemas al uso, pero eso debéis juzgarlo vosotros. Os pongo uno de ellos.
" Yo de usted no diría
las cosas que me dice
cuando me abre la puerta y deja que me siente en su sillón.
Como si usted y yo
fuésemos algo más que dos extraños.
Yo de usted no diría esas cosas
tampoco es necesario que pregunte,
lo sabe ya de sobra,
el precio del amor.
Ni que se me abalanze de pronto hasta los labios
ya sabe usted que yo no escapo
es mi trabajo
en fin
y no soporto
que me pregunte usted con esa impertinencia
ni que arranque mis botones a la fuerza
ya sabe usted que luego he de coserlos
o subir el amor un porcentaje.
Yo de usted callaría
no fuera a ser que yo no fuera
quien siempre suelo ser
y que le mienta un beso entre las cejas
o al lado del oído
y le suceda
que me encuentre usted siempre en su oficina
cargado de problemas, sin testigos,
y se los ametralle
sin un beso,
usted y el paredón como enemigos.
Yo de usted no diría que volviera mañana
sucede que mañana es muy temprano
y hay veces que es mejor
no ilusionarse
ya sabe usted lo cara que es la vida."





