logotipo

img_google
ADioses y mentiras
Manuscrito encontrado. Escritos recuperados en una biblioteca.
Sindicación
 
Canción número nueve
Debido a asuntos personales ( entre ellos que he formado parte de las listas electorales en estas pasadas elecciones) no he podido dedicar tiempo a los archivos. Vuelvo ahora con este poema.


Sin mi no hay tiempo ni destino
No fluirán los días ni el pasado
Soñará con traerte los fugaces oasis.

Soy la impertinencia de las horas
Las mañanas repletas de resaca
El último brindis de tu esfuerzo.

Amparo las tormentas que deshace la vida
Convoco tus temores y tus risas
Y voy dejando rastro de tus muertos.

Soy mirada y destino de todos tus deseos
Cárcava insondable que amenaza tus noches
Soy rumor y escenario de emociones perdidas.

Cargo sobre mis hombros el caos de los impulsos,
La sima de tus luces se enrosca en mis abrazos;
Cuando hablas me nombras sin ser nunca consciente.

Soy la extraña manera que tienes de mirarme,
La caricia del pubis, la piel que te recubre.
Soy el humo que exhalas, el mar de tus sargazos.

Soy el tiempo que olvidas en todos tus recuerdos,
La imagen que atenaza tus pronósticos,
el hueco de miserias que engendra los presentes.

Abandono a tu suerte mis cuidados,
Imposible acurruco mi nombre en tus caricias,
Me duermo, así olvidado, como un dios inservible,
y espero.
Yo sé que lo que espero es un milagro.