Capítulo 9
Desenvolviste un pequeño muñeco para Nico. ¿Te gusta? Dijiste frotándolo en tu mejilla, qué suave. Te levantaste y fuiste a su cuarto, a ponerlo junto a los otros muñecos.
Salí mucho antes de que volvieras. Tenías los ojos húmedos de llorar cuando subí al taxi. Poco después llamabas por teléfono. Yo ya sabía que no volveríamos a vernos.





