Ya no sé imaginarte
Parece que el autor de todos estos textos no guardó, al parecer, ningún orden al archivarlos ( digo archivar por no utilizar amontonar u otra palabra similar). No parecen estar clasificados ni por fechas ni por temas; por lo que la lectura de los mismos se hace más dificil al no tener ninguna referencia textual que pueda servir para dotarles de un sentido más allá del propio texto. De ahí también mi interés por indagar en su vida. Ya os contaré, más adelante, el resultado de mis investigaciones en este asunto. De momento os incluyo un nuevo poema. El tema del mismo parece incluirse, cosa bastante corriente en sus escritos, en el tópico del desamor; aunque con algún matiz irónico o ,al menos, y esto es lo que me sorprende, con una ilusión de desapego estoico.
Ya no sé imaginarte;
no acierto con tu rostro
el rostro verdadero. Y tu imagen
ni me desconcierta ni intimida
el siempre inesperado bullicio de la sangre.
Sólo el espacio ocupas
de una certeza ajena: un poema,
un aroma, alguna frase, un libro.
Salvando las distancias tratas de inmiscuirte
y obligarme
a descolgar la máscara más tierna
o más amable.
Y es un intento vano enmascararte;
es, más que una osadía,
la evidencia
de que tu rostro es tiempo
humo
en la brisa suave de mi tiempo.
Ya no sé imaginarte;
no acierto con tu rostro
el rostro verdadero. Y tu imagen
ni me desconcierta ni intimida
el siempre inesperado bullicio de la sangre.
Sólo el espacio ocupas
de una certeza ajena: un poema,
un aroma, alguna frase, un libro.
Salvando las distancias tratas de inmiscuirte
y obligarme
a descolgar la máscara más tierna
o más amable.
Y es un intento vano enmascararte;
es, más que una osadía,
la evidencia
de que tu rostro es tiempo
humo
en la brisa suave de mi tiempo.





