logotipo

img_google
ADioses y mentiras
Manuscrito encontrado. Escritos recuperados en una biblioteca.
Sindicación
 
Monstruo
Este extraño poema mantiene unas imágenes ý alegorías debido a las que me resulta imposible descubrir su sentido; si no es la predilección por el mundo de la noche y las sombras frente al mundo de la luz. Sí he de decir que el tono narrativo y las alusiones mitológicas hablan de un universo cargado de significados. Conservo el título que encontré en el manuscrito. ( aunque confieso que no me gusta en absoluto).

Monstruo

Yo amé las catacumbas porque nada
ni nadie a cielo abierto
quiso creer en mí.
Amé las oquedades de la noche
con pasión desbordada
con la renuncia consciente al sol del mediodía
desamado y amante,
animal como nunca pensé llegar a ser.

Yo conocí los duendes de los amores rotos
en los lagares sucios
donde bebían el mosto
amargo
del corazón herido.
Hablé con las cariátides egregias
de los antiguos sueños
de marinos y océanos prontos a navegarse;
con sus risas forzadas
las escuché paciente
y atravesé sin ellas mi orontes subterráneo.

Vi innumerables héroes
de la vida diaria
ulises incontables
sin deseos de Itaca.
Vi atlantes emergiendo del fondo de las lágrimas
bacos enternecidos
y faunos asustados.
Vi iluminarse el mundo fugaz
y lo vi arderse.
Vi en la noche la vida que no teme a la muerte.

Aprendí más aquí
que en mil años al cielo.

Yo amé las catacumbas
amé el reino de sombras
amé la valentía del vampiro
la entereza del ogro que lloraba
su soledad perpetua.
Amé tanto silencio
tanto dolor sufrido.
Amé lo que se nombra y no se nombra.
Amé, sin más,
amé,
porque aprendí a a hacerlo.

No