No me sorprende
De las últimas carpetas que he revisado he extraído esta canción como símbolo. Pertenece a un grupo de poemas dedicados al príncipe de la luz ( eso ponía, ¡eh!).
"No me sorprende que me duelas
Como no me sorprende amanecer descalzo
Sobre un charco de huesos,
casi acostumbrado a no olvidarte.
Debo contar la vida para borrar tu nombre
Debo darme las manos y exorcizar la noche
Y aventar con palabras el olvido.
Levanto con tus manos las mañanas
Con tus manos desnudo la pereza de hacerme
Y acostumbro a mi cuerpo a la costumbre.
Repito cada gesto y cada anuncio
Que el espejo devuelve de tu ausencia,
Y miento cada día a mi consciencia
Como miente la vida a que renuncio.
Estás en cada límite del tiempo
Asesinando larvas de la vida
Convocando puñales y destierros.
La soledad reclama tus arcángeles,
tus demonios florecen incendiados
y ya no encuentro calma ni refugio.
Regresas cada día a tus altares,
Príncipe destronado del futuro,
Y esparzo por el suelo las simientes
Púrpuras de tu cuerpo fantasma.
Y a mi viento perpetuo
Me enfrento cara a cara."
"No me sorprende que me duelas
Como no me sorprende amanecer descalzo
Sobre un charco de huesos,
casi acostumbrado a no olvidarte.
Debo contar la vida para borrar tu nombre
Debo darme las manos y exorcizar la noche
Y aventar con palabras el olvido.
Levanto con tus manos las mañanas
Con tus manos desnudo la pereza de hacerme
Y acostumbro a mi cuerpo a la costumbre.
Repito cada gesto y cada anuncio
Que el espejo devuelve de tu ausencia,
Y miento cada día a mi consciencia
Como miente la vida a que renuncio.
Estás en cada límite del tiempo
Asesinando larvas de la vida
Convocando puñales y destierros.
La soledad reclama tus arcángeles,
tus demonios florecen incendiados
y ya no encuentro calma ni refugio.
Regresas cada día a tus altares,
Príncipe destronado del futuro,
Y esparzo por el suelo las simientes
Púrpuras de tu cuerpo fantasma.
Y a mi viento perpetuo
Me enfrento cara a cara."





