Tú esperabas debajo del almendro
De la carpeta DESEOS he rescatado este cuarteto. Parece el segundo cuarteto de un soneto; pero, por mucho que he buscado, no he logrado encontrarlo. Da idea de las obsesiones generales del autor.
También incluyo, de la misma carpeta, un poema que vuelve a regodearse en el deseo y la imposibilidad del mismo.
"¿Dónde vas a evitar que nos huyamos?
¿Cómo vas a impedir nuestros exilios?
¿Quién te mencionará nuestros delirios?
¿Cómo vas a evitar que nos amemos?"
"Tú esperabas debajo del almendro
del almendro rosadas entreabiertas
esperabas las flores
que las constelaciones emergieran
del pétalo sedoso y te atrapara
la osadía del pistilo. Su marfílea violencia
deshacer en los dedos.
Tú esperabas que el mundo detuviera su ritmo
en el exacto acorde
de los pétalos. Y que el delirio eterno fuera
de tus gozosas manos.
Que no hubiera más música
que el fuego.
Que el laberinto oliera siempre
a laberinto.
Tú esperabas debajo del almendro
y el almendro esperaba otros inviernos
que no fueran tu invierno
ni tus ásperas manos, ni tu blanco cabello,
ni tus ajados labios,
ni tu lascivo ensueño.
Y sigues esperando
eterno es el deseo
y la belleza
tan sólo es un presagio."
También incluyo, de la misma carpeta, un poema que vuelve a regodearse en el deseo y la imposibilidad del mismo.
"¿Dónde vas a evitar que nos huyamos?
¿Cómo vas a impedir nuestros exilios?
¿Quién te mencionará nuestros delirios?
¿Cómo vas a evitar que nos amemos?"
"Tú esperabas debajo del almendro
del almendro rosadas entreabiertas
esperabas las flores
que las constelaciones emergieran
del pétalo sedoso y te atrapara
la osadía del pistilo. Su marfílea violencia
deshacer en los dedos.
Tú esperabas que el mundo detuviera su ritmo
en el exacto acorde
de los pétalos. Y que el delirio eterno fuera
de tus gozosas manos.
Que no hubiera más música
que el fuego.
Que el laberinto oliera siempre
a laberinto.
Tú esperabas debajo del almendro
y el almendro esperaba otros inviernos
que no fueran tu invierno
ni tus ásperas manos, ni tu blanco cabello,
ni tus ajados labios,
ni tu lascivo ensueño.
Y sigues esperando
eterno es el deseo
y la belleza
tan sólo es un presagio."





