Ha reventado el alba su líquido amarillo
¿Podemos llamar a esto noche de pasión? bueno, que lo digo irónicamente.
"Ha reventado el alba su líquido amarillo.
En mitad de tus labios se derrama
y la otra mitad, desentendida y hosca,
sus suavidad esconde entre las sábanas.
Si eternizar pudiera esa insabida imagen
tu abandono desnudo, tu insolencia,
moriría fascinado. No temo la pasión
que negaré suscitas. Confieso no saber qué es lo que temo.
Pero el vértigo acecha en los jardines
y su asedio se mide en mis audacias.
No nos aguardan más amaneceres
y contemplo cohibido tu inocencia.
Los límites exactos de tu espalda
los sigo con los dedos. Desearía robarte
la ternura. Huir, como he de huir,
desenlazando hiedras de tu infancia.
Abrazando a tu noble indiferencia
mis odios conocidos. Pero no,
aunque hubieras exigido fieramente quedarte,
negándome por ello tu recuerdo,
aunque serenamente hubieras seducido
la pasión que me resta,
no haré ruido al vestirme,
y cerraré las puertas quedamente
y ojalá que mi olvido
cuando llegue el abismo
desesperadamente
no te busque."
"Ha reventado el alba su líquido amarillo.
En mitad de tus labios se derrama
y la otra mitad, desentendida y hosca,
sus suavidad esconde entre las sábanas.
Si eternizar pudiera esa insabida imagen
tu abandono desnudo, tu insolencia,
moriría fascinado. No temo la pasión
que negaré suscitas. Confieso no saber qué es lo que temo.
Pero el vértigo acecha en los jardines
y su asedio se mide en mis audacias.
No nos aguardan más amaneceres
y contemplo cohibido tu inocencia.
Los límites exactos de tu espalda
los sigo con los dedos. Desearía robarte
la ternura. Huir, como he de huir,
desenlazando hiedras de tu infancia.
Abrazando a tu noble indiferencia
mis odios conocidos. Pero no,
aunque hubieras exigido fieramente quedarte,
negándome por ello tu recuerdo,
aunque serenamente hubieras seducido
la pasión que me resta,
no haré ruido al vestirme,
y cerraré las puertas quedamente
y ojalá que mi olvido
cuando llegue el abismo
desesperadamente
no te busque."





