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Blog de PEDRO MEDINA SANABRIA
LO QUE ME INTERESA Y ME OCUPA
Acerca de
Nací el 6-12-1942 en la Isleta (lLas Palmas de Gran Canaria). Soy hijo de Miguel Medina Naranjo y Rosario Sanabria Cárdenes. Con cinco años me llevaron a la escuela de Don Joaquín Suárez Arencibia, educador excepcional. Sin haber cumplido nueve años pasé a la Escuela Preparatoria de Ingreso donde recibí la enseñanza magistral de Don Antonio Betancor López. Cursé Bachillerato en el Instituto de la calle Canalejas. En 1959 recibí el Premio de Honor del Cabildo de Gran Canaria, "recompensa a las extraordinarias condiciones demostradas". Estudié Ciencias Químicas en la Universidad de La Laguna, trabajando como Observador de Meteorología. El 29-06-1968 me casé con Marilola Ferreiro Gómez, con quien sigo felizmente casado, habiendo tenido cuatro hijos: Pedro, Elena, Esther y Maite. En 1973 comencé a trabajar en Philip Morris y en 1989 siendo Jefe de Control de Calidad del Área I (España, Portugal y Andorra) me marché. El 6-12-2002 me jubilé como funcionario de carrera del I.N.M.
Sindicación
 
NUESTROS MILITARES VÍCTIMAS EN EL LÍBANO
Deseo manifestar mi pena por nuestros seis militares, víctimas del terrorismo en el Líbano, adonde han ido para contribuir a la paz de su pueblo.
También quiero hacer patente mi condolencia a sus familiares.
Asimismo expreso mis votos para una pronta recuperación de los heridos.
 
INDEPENDENCIA DE LA COLONIA
El editorial publicado el 30 de mayo de 2007, Día de Canarias, por el otrora órgano del movimiento nacional sindicalista, y hoy furibundo xenófobo, independentista ultra periférico, anticolonialista, denota que sus propietarios, ven peligrar sus ingresos, provenientes de la corrupción cocática.
Porque sus propietarios tienen bien presente que una de las importantes medidas adoptadas por el gobierno de ZP, fue recortar la tarta publicitaria institucional.
Y Juan Fernando López Aguilar ha vuelto a Canarias con la misma idea; recortar el gasto innecesario en publicidad institucional.
Así pues, la merma de sus ingresos multimediáticos puede ser considerable.
Si le tocan la cuenta de resultados, echarán mano de toda su artillería para acabar con Juan Fernando, como ya han demostrado antes y durante la campaña electoral, disparando sus dardos mediáticos contra el canarión López.
En tiempos pretéritos, no muy lejanos, el periodicucho órgano del movimiento nacional sindicalista, hoy furibundo independentista, anticolonialista, se refería a la isla de enfrente por su nombre completo o llamándola impropiamente Las Palmas.
No se hubieran atrevido sus cobardes redactores a escribir otra cosa.
Y además, su voluntaria manifiesta sumisión a los militares sublevados contra la legítima Segunda República Española, estaba a la vista de todos.
Ahora el antiguo órgano del movimiento nacional sindicalista, pretende destruir los vínculos históricos con España, refiriéndose a ésta como potencia colonial, ocupante de estas Islas Canarias, en su delirio xenófobo, con el propósito confesado de independizarse del dominio grancanario, que yo no percibo por ningún lado.
No puede ocultar su verdadera historia porque está en las hemerotecas, aunque lo intenta.
No se puede falsear la historia impunemente.
Pienso que esa empresa editora de periódicos y otros sucedáneos con dinero público, añoraría otros tiempos coloniales.
Como este que voy a narrar.
El 24 de septiembre de 1936, partió de Gran Canaria hacia el Golfo de Guinea, el buque Ciudad de Mahón, artillado, transportando una fuerza expedicionaria integrada por 160 voluntarios isleños, con el propósito de reconquistar para los sublevados, aquel enclave africano que se había decantado por la legalidad republicana.
En ese lugar ecuatorial de África, estaba la colonia española de Guinea, integrada por una parte continental denominada Río Muni y un archipiélago formado por Fernando Poo, Annobón, Corisco, y los dos islotes Elobey grande y chico, tal como nos hacían recitar en los libros de geografía de nuestra etapa escolar, durante el franquismo.
Estas tropas expedicionarias coloniales iban uniformadas como tales, de modo tropical: uniformes blancos y como prenda de cabeza el salacot.
Al más puro estilo tropical colonial.
Al llegar a las aguas de la colonia negra española, los expedicionarios tropicales cañonearon y hundieron al barco Fernando Poo, del cual dijeron, que había pretendido abordar al Mahón.
Buenos tiempos coloniales aquellos.
Colonia negra.
Tropas voluntarias uniformadas tropicalmente.
Navío metropolitano artillado.
Eso si era tratamiento colonial.