CATÀSTROFES
Con relativa frecuencia se producen "catástrofes", entendiendo por tales lo que su etimología indica.-
O sea, destrucciones de objetos.
En la mayoría de los casos, ante estos infaustos sucesos, todos demandan de los poderes políticos solución a su problema.
Y ¡hala!
A chupar del bote público, como si este fuera una caja donde se guarda el dinero público, que debe surgir del aire o de la imprenta del banco de España, o de la imprenta del banco de Europa, ahora que estamos con euros.
Se produce así una desviación indebida de dinero público hacia bolsillos que en muchos casos están bien repletos, y con reservas suficientes para hacer frente a la catástrofe, sin pasar penurias.
Además, últimamente, estamos viendo como se acometen obras en edificios o solares colindantes con otros edificios, que resultan resquebrajados, por culpa de los socavamientos practicados.
Recientemente, aquí en Tenerife, hemos visto casos de estos en las obras del tranvía, y este fin de semana con el mercado de La Laguna.
Me surgen preguntas innumerables.
Nadie se plantea que tal catástrofe era evitable.
Se podía haber evitado.
¿Son incompetentes nuestros ingenieros y arquitectos?
Pienso que no, porque tienen que estudiar mucho para sacar tales carreras técnicas.
Pero sucede lo que sucede.
En todas las catástrofes hay responsables que se han comportado de modo irresponsable.
Sin ánimo de ser exhaustivo voy a enumerar algunos casos paradigmáticos.
1.- El individuo que construye su casa/chalet/bar/restaurante junto al cauce de un barranco/río ¿debe ser indemnizado o penalizado?
2.- Los ingenieros que construyen una pista o un aeropuerto en la desembocadura de un barranco seco, del cual los magos del lugar le han advertido que tal barranco "corre", ¿deben ser in habilitados y condenados a pagar los daños que debían haber previsto?
http://personales.ya.com/pedroms/pdf/6.06.pdf
3.- El constructor destructor de la propiedad colindante ¿debe pagar por los daños producidos de modo automático? ¿O hay que esperar a que los técnicos determinen las causas y pleitear contra tal destructor?
4.- Los políticos que conociendo una situación potencialmente catastrófica, p.e., San Andrés, no adopta las medidas preventivas necesarias, ¿debe responder con su patrimonio del daño evitable causado?
La triste realidad es que en este país no se exigen las responsabilidades debidas a los irresponsables que comenten irresponsabilidades.
Lo fácil es acudir clamando a la caja pública para que de ésta se extraigan los dineros públicos, procedentes de nuestros inevitables impuestos.
Para los ciudadanos comunes ésta es la única catástrofe inevitable: la de pagar impuestos.
Aunque para éstos si que hay ingenieros financieros expertos que saben como evitarlos, burlando al fisco.
O sea, destrucciones de objetos.
En la mayoría de los casos, ante estos infaustos sucesos, todos demandan de los poderes políticos solución a su problema.
Y ¡hala!
A chupar del bote público, como si este fuera una caja donde se guarda el dinero público, que debe surgir del aire o de la imprenta del banco de España, o de la imprenta del banco de Europa, ahora que estamos con euros.
Se produce así una desviación indebida de dinero público hacia bolsillos que en muchos casos están bien repletos, y con reservas suficientes para hacer frente a la catástrofe, sin pasar penurias.
Además, últimamente, estamos viendo como se acometen obras en edificios o solares colindantes con otros edificios, que resultan resquebrajados, por culpa de los socavamientos practicados.
Recientemente, aquí en Tenerife, hemos visto casos de estos en las obras del tranvía, y este fin de semana con el mercado de La Laguna.
Me surgen preguntas innumerables.
Nadie se plantea que tal catástrofe era evitable.
Se podía haber evitado.
¿Son incompetentes nuestros ingenieros y arquitectos?
Pienso que no, porque tienen que estudiar mucho para sacar tales carreras técnicas.
Pero sucede lo que sucede.
En todas las catástrofes hay responsables que se han comportado de modo irresponsable.
Sin ánimo de ser exhaustivo voy a enumerar algunos casos paradigmáticos.
1.- El individuo que construye su casa/chalet/bar/restaurante junto al cauce de un barranco/río ¿debe ser indemnizado o penalizado?
2.- Los ingenieros que construyen una pista o un aeropuerto en la desembocadura de un barranco seco, del cual los magos del lugar le han advertido que tal barranco "corre", ¿deben ser in habilitados y condenados a pagar los daños que debían haber previsto?
http://personales.ya.com/pedroms/pdf/6.06.pdf
3.- El constructor destructor de la propiedad colindante ¿debe pagar por los daños producidos de modo automático? ¿O hay que esperar a que los técnicos determinen las causas y pleitear contra tal destructor?
4.- Los políticos que conociendo una situación potencialmente catastrófica, p.e., San Andrés, no adopta las medidas preventivas necesarias, ¿debe responder con su patrimonio del daño evitable causado?
La triste realidad es que en este país no se exigen las responsabilidades debidas a los irresponsables que comenten irresponsabilidades.
Lo fácil es acudir clamando a la caja pública para que de ésta se extraigan los dineros públicos, procedentes de nuestros inevitables impuestos.
Para los ciudadanos comunes ésta es la única catástrofe inevitable: la de pagar impuestos.
Aunque para éstos si que hay ingenieros financieros expertos que saben como evitarlos, burlando al fisco.





