BEODEZ GENÉTICA
1.-
En Valladolid, José María Aznar, ha hecho unas declaraciones de beodo, que fueron muy aplaudidas por los asistentes a una degustación de vino de la tierra.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, nuestra ViceP, María Teresa, fue preguntada al respecto, contestando con gran concisión, que esas declaraciones han sido “irresponsables y se comentan por si solas”.
2.-
Sin embargo yo creo que debemos hacer algún comentario sobre la beodez de semejante individuo.
Yo creo que no es culpable de ser beodo o dipsómano.
La culpa es de la historia.
3.-
El Padre Juan de Mariana, fue autor de la obra Historia General de España escrita en 1591.
La frase plasmada por este “Tácito español”, en semejante obra, dice así:
«Túbal, hijo de Japhet, fue el primer hombre que vino a España. Así sienten y testifican autores muy graves que en esta parte del mundo pobló en diversos lugares, poseyó y gobernó a España con imperio templado y justo».
4.-
Tenemos que retroceder en el tiempo, y consultar algún libro autorizado, fehaciente, para averiguar quien era el padre de Túbal.
5.-
Nada más autorizado y fehaciente que el libro del Génesis, primero de la Biblia, donde encontramos:
Estos son los descendientes de los hijos de Noé:
Sem, Cam y Jafet, a quienes les nacieron hijos después del diluvio.
Estos tres fueron los hijos de Noé, y a partir de ellos fue poblada toda la tierra.
Los hijos de Jafet fueron: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.
6.-
Resulta misterioso que el libro del Génesis no mencione a las mujeres con las cuales fueron concebidos estos hijos.
Ni dice de donde salieron tales mujeres, ni donde las encontraron los varones hijos de Noé.
En otro lugar del autorizado y fehaciente libro del Génesis se lee:
Los hijos de Noé que salieron del arca fueron: Sem, Cam y Jafet.
Estos tres fueron los hijos de Noé, y a partir de ellos fue poblada toda la tierra.
¿Sin mujeres?
¡Que misterio!
7.-
Continuando con la lectura de tan fehaciente y autorizado libro, nos topamos con esta frase:
Noé comenzó a cultivar la tierra y plantó una viña.
Y bebiendo el vino, se embriagó y quedó desnudo en medio de su tienda.
8.-
A la vista de semejantes textos históricos, absolutamente fehacientes y de gran autoridad histórica, habida cuenta que J.M. Aznar es español, y por tanto descendiente de Tubal, quien a su vez era nieto de Noé, podemos concluir (¿deducir o inducir?) que su beodez tiene causas genéticas.
9.-
Como yo soy de apellido Medina, cuyo origen está perfectamente claro que no es descendiente de Jafet, sino de Sem, vía Abraham - Agar - Ismael, a mi en esta historia no pueden incluirme.
Aunque recapacitando, al ser Sem hermano de Jafet, y ambos descendientes del mismo beodo padre Noé, igual padezco también de la misma dolencia genética.
Con mi cuerpo gentil, eso de quedarme desnudo a la vista de todos, no me gustaría. No me va el streaking.
De todos modos, como también me gusta un vasito de vino, de vez en cuando, me abstendré del Ribera del Duero, vistos los efectos ansarianos, no sea que se me suba a la cabeza, se me trabe la lengua, o se me destrabe demasiado, y me ponga a decir sandeces y hacer el pato, ánade o ánsar.
En Valladolid, José María Aznar, ha hecho unas declaraciones de beodo, que fueron muy aplaudidas por los asistentes a una degustación de vino de la tierra.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, nuestra ViceP, María Teresa, fue preguntada al respecto, contestando con gran concisión, que esas declaraciones han sido “irresponsables y se comentan por si solas”.
2.-
Sin embargo yo creo que debemos hacer algún comentario sobre la beodez de semejante individuo.
Yo creo que no es culpable de ser beodo o dipsómano.
La culpa es de la historia.
3.-
El Padre Juan de Mariana, fue autor de la obra Historia General de España escrita en 1591.
La frase plasmada por este “Tácito español”, en semejante obra, dice así:
«Túbal, hijo de Japhet, fue el primer hombre que vino a España. Así sienten y testifican autores muy graves que en esta parte del mundo pobló en diversos lugares, poseyó y gobernó a España con imperio templado y justo».
4.-
Tenemos que retroceder en el tiempo, y consultar algún libro autorizado, fehaciente, para averiguar quien era el padre de Túbal.
5.-
Nada más autorizado y fehaciente que el libro del Génesis, primero de la Biblia, donde encontramos:
Estos son los descendientes de los hijos de Noé:
Sem, Cam y Jafet, a quienes les nacieron hijos después del diluvio.
Estos tres fueron los hijos de Noé, y a partir de ellos fue poblada toda la tierra.
Los hijos de Jafet fueron: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.
6.-
Resulta misterioso que el libro del Génesis no mencione a las mujeres con las cuales fueron concebidos estos hijos.
Ni dice de donde salieron tales mujeres, ni donde las encontraron los varones hijos de Noé.
En otro lugar del autorizado y fehaciente libro del Génesis se lee:
Los hijos de Noé que salieron del arca fueron: Sem, Cam y Jafet.
Estos tres fueron los hijos de Noé, y a partir de ellos fue poblada toda la tierra.
¿Sin mujeres?
¡Que misterio!
7.-
Continuando con la lectura de tan fehaciente y autorizado libro, nos topamos con esta frase:
Noé comenzó a cultivar la tierra y plantó una viña.
Y bebiendo el vino, se embriagó y quedó desnudo en medio de su tienda.
8.-
A la vista de semejantes textos históricos, absolutamente fehacientes y de gran autoridad histórica, habida cuenta que J.M. Aznar es español, y por tanto descendiente de Tubal, quien a su vez era nieto de Noé, podemos concluir (¿deducir o inducir?) que su beodez tiene causas genéticas.
9.-
Como yo soy de apellido Medina, cuyo origen está perfectamente claro que no es descendiente de Jafet, sino de Sem, vía Abraham - Agar - Ismael, a mi en esta historia no pueden incluirme.
Aunque recapacitando, al ser Sem hermano de Jafet, y ambos descendientes del mismo beodo padre Noé, igual padezco también de la misma dolencia genética.
Con mi cuerpo gentil, eso de quedarme desnudo a la vista de todos, no me gustaría. No me va el streaking.
De todos modos, como también me gusta un vasito de vino, de vez en cuando, me abstendré del Ribera del Duero, vistos los efectos ansarianos, no sea que se me suba a la cabeza, se me trabe la lengua, o se me destrabe demasiado, y me ponga a decir sandeces y hacer el pato, ánade o ánsar.





