OPINION PUBLICADA
Ayer martes 4 de septiembre (o setiembre) de 2007, tuvo lugar en Santa Cruz de Tenerife, un acto insólito.
Un político, José Vicente González Bethencourt, Senador Socialista por Tenerife, presentó un libro RINDIENDO CUENTAS.
Que un político rinda cuentas de su labor, constituye un hecho extraordinario.
En dicho acto de presentación intervinieron varios políticos socialistas canarios, además del autor del libro.
Hizo de telonero José Manuel Corrales, peninsular residente en Tenerife desde hace muchos años, y por tanto ciudadano canario cumpliendo la normativa del Estatuto de Canarias.
Francisco Hernández Spínola, caballero conejero o lanzaroteño, radicado en La Laguna desde hace también muchísimos años, presentó el currículo profesional y político del Médico y Senador José Vicente.
Después habló el gomero Casimiro Curbelo, el político que más respaldo popular concita en su isla natal, elección tras elección, compartiendo estrecho despacho en el Senado con José Vicente.
Continuó Juan Carlos Alemán Santana, cuyo segundo apellido delata su origen canarión, si bien casi toda su vida ha discurrido en Tenerife.
Cerró el acto Juan Fernando López Aguilar, el líder canario de los socialistas que recibió la mayoría de los votos canarios en las últimas elecciones autonómicas.
Me llamó la atención el coraje político de Juan Fernando López Aguilar, atreviéndose a denunciar desde una tribuna, ante tantos "periodistos/as", la deplorable situación mediática canaria.
Con tono muy suave, pero rotundo, Juan Fernando López Aguilar señaló, y enfatizó, que la opinión publicada está alejada de la realidad social.
Que en Canarias el 27M, nuestro pueblo expresó claramente su deseo de cambio, poniendo de manifiesto que no quiere saber nada de estos individuos que ahora pretenden que hablemos tamazigh, tras haberse apropiado de Canarias, para su beneficio particular.
Porque una gran parte de los denominados comunicadores de Canarias, y más concretamente de Tenerife, donde vivimos, actúan con sus plumas – hoy teclados - de sicarios de la derecha capitalista, manipulando, tergiversando, y manteniendo al pueblo entretenido, para que la gente no se interese por la política.
Consiguiendo su objetivo: la abstención de la política.
Así conservan el poder, perpetuándose en el mismo, dilapidando y apropiándose de los caudales públicos.
Y entre ellos algunos tienen la desfachatez de alegar, para justificar sus cuantiosos patrimonios, que han jugado y ganado a la lotería.
Un político, José Vicente González Bethencourt, Senador Socialista por Tenerife, presentó un libro RINDIENDO CUENTAS.
Que un político rinda cuentas de su labor, constituye un hecho extraordinario.
En dicho acto de presentación intervinieron varios políticos socialistas canarios, además del autor del libro.
Hizo de telonero José Manuel Corrales, peninsular residente en Tenerife desde hace muchos años, y por tanto ciudadano canario cumpliendo la normativa del Estatuto de Canarias.
Francisco Hernández Spínola, caballero conejero o lanzaroteño, radicado en La Laguna desde hace también muchísimos años, presentó el currículo profesional y político del Médico y Senador José Vicente.
Después habló el gomero Casimiro Curbelo, el político que más respaldo popular concita en su isla natal, elección tras elección, compartiendo estrecho despacho en el Senado con José Vicente.
Continuó Juan Carlos Alemán Santana, cuyo segundo apellido delata su origen canarión, si bien casi toda su vida ha discurrido en Tenerife.
Cerró el acto Juan Fernando López Aguilar, el líder canario de los socialistas que recibió la mayoría de los votos canarios en las últimas elecciones autonómicas.
Me llamó la atención el coraje político de Juan Fernando López Aguilar, atreviéndose a denunciar desde una tribuna, ante tantos "periodistos/as", la deplorable situación mediática canaria.
Con tono muy suave, pero rotundo, Juan Fernando López Aguilar señaló, y enfatizó, que la opinión publicada está alejada de la realidad social.
Que en Canarias el 27M, nuestro pueblo expresó claramente su deseo de cambio, poniendo de manifiesto que no quiere saber nada de estos individuos que ahora pretenden que hablemos tamazigh, tras haberse apropiado de Canarias, para su beneficio particular.
Porque una gran parte de los denominados comunicadores de Canarias, y más concretamente de Tenerife, donde vivimos, actúan con sus plumas – hoy teclados - de sicarios de la derecha capitalista, manipulando, tergiversando, y manteniendo al pueblo entretenido, para que la gente no se interese por la política.
Consiguiendo su objetivo: la abstención de la política.
Así conservan el poder, perpetuándose en el mismo, dilapidando y apropiándose de los caudales públicos.
Y entre ellos algunos tienen la desfachatez de alegar, para justificar sus cuantiosos patrimonios, que han jugado y ganado a la lotería.





