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Pensamientos
Pensamientos y reflexiones
Acerca de
Esta loca carrera llamada vida donde importan muy pocas cosas que no sean los afectos. Esos vínculos que recorren nuestra existencia y determinan cada acto... ser, estar ... no siempre es tarea fácil. A ellos, mis amigos, esos seres "iluminados" que acompañan mis andanzas sin descanso. A ellos, mis familiares, eternos puntales del amor sin condiciones.
Sindicación
 
Guárdame el tiempo...


Vuelves a renovarme el don perpetuo.
Otra vez eres ése
que me enseñó las señales del alba,
el que salvó una hormiga en el borde del vaso.

Vuelves para pedirme que reúna
la corte de los gatos,
que te ampare de aquel golpe en la nuca,
que te dé mi tristeza como un sorbo,
que te recorte alguna uña,
que me moje de ti,
que te alcance el café,
que no oscurezca,
que me case contigo esta noche otra vez.

Se nos quedaron muchas cosas sin hablar,
Necesitamos una cita,
porque
¿a quién le doy tantas caricias
que sobraron,
aquellas que olvidé ponerte sobre el pecho?
¿A quién le cuento
que he planchado, creyendo que era tela,
tu perfil de muchacho?

¿A quién convido ahora con mis piernas
y le enseño el jazmín que nació anoche,
y le pongo una abeja a que lo pique,
y le saludo la inocencia?

¿A quién le miento y juro,
a quién le tiro un pan contra la oreja,
a quién le digo que lo odio,
y luego, que lo amo?

¿A quién le digo hijo,
y me lo paso por dentro como un trapo?
Sé bien que estás metido en nuestros átomos,
que te mueves en ese aire que espantó estas páginas
que observas desde los retratos,
que te has caído hoy contra mi pecho
y para que seamos uno solo
hasta este propio corazón
me lo has parado;
sé que estoy muerta
soñando que te busco por el cuarto.

Guárdame el tiempo.
Guárdamelo.
Estoy segura de que puedes.
Así no ha de caer la luna
ni tendrás que morirte en la mañana
y el jueves será eterno
y te besaré siempre como el veinticuatro
de septiembre
de mil novecientos ochenta y uno.
Guárdame el tiempo,
guárdamelo.

¡Qué no pase ni un minuto,
que nada ciego nazca,
que no se invente un aparato de tortura
ni estalle otra contienda contra el hombre;
que no cacen más pájaros,
que no se malogre la pureza,
que vuelvas
a ser
y aquel esplendor tuyo se mezcle, poderoso,
a mis harapos!

Guárdame el tiempo,
guárdamelo.
Te lo pido con rabia,
con ternura,
con todo lo que no es palabra.
Para que siempre seamos lo estupendo:
hombre y mujer
girando,
nueva especie del mundo;
ya casi un milagro.
Pues me han salido en la cara tus ojos
y a ti en el rostro mi boca,
y no sé cuando te miro si eres tú quien me mira
ni cuando tú me besas
si soy yo quien te ha besado.

Clarilda Oliver Labra
 
Huellas...


Si, rastros o vestigios...
Es anecdótico, pero siempre termino hablando de ellas... las huellas.

Huellas que dejan seres que hemos amado, que amamos o anhelamos amar, esas huellas que perduran sin tiempo, que se magnifican cada vez que creemos... nos alejamos.

Huellas a seguir por decisión personal, que se fusionan...
esas que nos identifican de tal forma que nos apropiamos sin saber dónde terminan.

Huellas que invariablemente dejamos al pasar, con actitudes, gestos, miradas, marchas y contramarchas... sean ellas visibles o no.

¡Qué cosa rara es el ser humano!, ¿no?. Se vive toda una vida pensando en ser una huella, un vestigio de existencia que justifique tanta razón de ser o no ser...

Hum, deben ser los años, ellos pasan... pesan los tiempos compartidos en reconocernos en otras miradas, esa dependencia en el afecto que nos torna próximos o lejanos, dentro o fuera de la huella.

Hay tanto misterio en los rastros queridos, esa señal que toma vida, cada vez que retomamos caminos.

Vestigios de ser o haber sido... solo es eso y cuánto llena!.

Pero ¿qué hacer con las sombras que siguen nuestro paso?, cuando dejan de ser compañía alegre para ser solo acecho fugaz de algo que pudo haber sido y no fue?.
Pelusa
 
Estoy


Aquí estoy...
Solo mi sonrisa me delata como cuando preguntaba ¿vienes o vas?. A veces todo puede girar suave como la brisa o feroz como la fuerza de un golpe. Impactos a veces despiertan, otras tantas nos obnuvilan, pero nunca, nos serán indiferentes.
Toda cambia invariablemente y sin embargo parece igual.
Dónde quedaron las migas del tiempo?, esas que deshilachaba en un café de minutos, un llamado sorpresa o en un encuentro casual.
Las cosas parecen no tener secretos, todo es sencillo y natural...
aún así, la magia persiste en ese sol rojizo que insiste en apoyarse en la perspectiva del asfalto y ya no se si voy, ya no se si quedo, solo se que estoy .... estoy aquí y ahora.
Es bueno saberlo...

"El secreto de la felicidad está en mirar todas las maravillas del mundo sin olvidarte nunca de las cosas sencillas que tienes en las manos".
 
Caravana de sueños...


Caravana de sueños, mis sueños.
Afectuosamente elevo mis pies
dejando huellas en arenales de olvido.
Me nutro de elixires deliciosos,
disfruto la consigna de ser sólo instinto.
Es que hubo leyendas de cárceles y libertades
mas opté, sin ser viento, por volar sin concesiones.
Me derrumbé en tantos ecos
pero crecí entre silencios;
hoy soy fortaleza indemne.
Respiré mares de sal
y el espanto trajo azahares despertándome.
He muerto cuando la vida me impregnaba miedos,
ahora vivo venciendo voluntades ajenas.
 
Sigo en la caravana, sé donde está el camino.

Gustavo Tisocco