Dos formas del insomnio

¿Qué es el insomnio?
La pregunta es retórica; sé demasiado bien la respuesta.
Es temer y contar en la alta noche las duras campanadas fatales, es ensayar con magia inútil una respiración regular, es la carga de un cuerpo que bruscamente cambia de lado, es apretar los párpados, es un estado parecido a la fiebre y que ciertamente no es la vigilia, es pronunciar fragmentos de párrafos leidos hace ya muchos años, es saberse culpable de velar cuando otros duermen, es querer hundirse en el sueño y no poder hundirse en el sueño, es el horror de ser y de seguir siendo, es el alba dudosa.
¿Qué es la longevidad?
Es el horror de ser en un cuerpo humano cuyas facultades declinan, es un insmonio que se mide por décadas y no con agujas de acero, es el peso de mares y de pirámides, de antiguas bibliotecas y dinastías, de las auroras que vio Adán, es no ignorar que estoy condenado a mi carne, a mi detestada voz, a mi nombre, a una rutina de recuerdos, al castellano, que no sé manejar, a la nostalgia del latín, que no sé, a querer hundirme en la muerte y no poder hundirme en la muerte, a ser y seguir siendo.
Jorge Luis Borges, en: "La Cifra"
¡Quién pudiese sintonizar todo ésto!

Hace más de media hora
que estoy sentado en el escritorio
con la única intención
de mirarlo.
(Estos versos están fuera de mi ritmo.
Yo también estoy fuera de mi ritmo).
Tintero grande enfrente.
Plumas con plumines nuevos enfrente.
Más acá papel muy limpio.
En el lado izquierdo un volúmen de la enciclopedia británica.
En el lado derecho,
¡ah, en el lado derecho!
el cuchillo para papel con que ayer
no tuve paciencia para abrir completamente
el libro que me interesaba y no leeré.
¡Quién pudiese sintonizar todo ésto!
Álvaro de Campos (Fernando Pessoa)
De tanto en tanto...

Simplemente me canso
de tantas noches de insomnio
de la lentitud en mis pasos,
de las llamadas que no hago,
de las respuestas que no doy,
de las preguntas que no llegan,
de los atardeceres sin ti,
de las miradas que me quitas.
Por eso
me ausento
me deslizo
me esfumo
me pierdo
me estanco
me voy .
Sin embargo
respiro
espero
palpito
sueño
siento
Que vuelves a mi
Marisol
SIEMPRE

Siempre esta sensación de inquietud. De esperar más. Hoy son las mariposas y mañana será la tristeza inexplicable, el aburrimiento o la actividad desenfrenada por arreglar este o aquel cuarto, por coser, por ir aquí o allá a hacer mandados, mientras trato de tapar el universo con un dedo, hacer mi felicidad con ingredientes de receta de cocina, chupándome los dedos a ratos y a ratos sintiendo que nunca podré llenarme, que soy un barril sin fondo, sabiendo que "no me conformaré nunca" pero buscando absurdamente conformarme mientras mi cuerpo y mi mente se abren, se extienden como poros infinitos donde anida una mujer que hubiera deseado ser pájaro, mar, estrella, vientre profundo dando a luz universos, novas relucientes... y ando reventando palomitas de maíz en el cerebro, blancas motitas de algodón, ráfagas de poemas que me asaltan todo el día y hacen que quiera inflamarme como globo para llenar el mundo, la naturaleza, para empaparme de todo y estar en todas partes, viviendo una y mil vidas diferentes...
Mas he de recordar que estoy aquí y que seguiré anhelando, agarrando pizquitas de claridad, haciendo yo misma mi vestido de sol, de luna, el vestido verde-color de tiempo con el que he soñado vivir alguna vez en Venus.
Gioconda Belli
Si tengo que elegir...

Si tengo que elegir, elijo el modo
de soñar que teníamos entonces,
el coraje inocente con que fuimos
capaces de vivir con ilusiones.
Insolentes y nuevos y feroces,
convencidos que el alma no se rinde,
construíamos ávidos de todo,
los amores, las luchas, lo imposible.
Y podíamos ver con clara forma
el futuro del mundo que queríamos,
nos movía el amor a los iguales,
nos movían las ganas que teníamos.
Yo prefiero esa rosa alucinada
que solía sangrarnos en el pecho,
y prefiero esa suerte de ironía
con que fuimos quijotes e insurrectos.
Si tengo que elegir, elijo el resto
de ternura que guardo en la mirada,
para darte de mí lo que más quiero:
este fuego, esta copla, esta guitarra...
Esta sangre furiosa que te entrego,
por que te amo país, con todo el alma,
si tengo que elegir elijo un verso,
que te nombre por mí, cuando me vaya.
Teresa Parodi
Pero vengo...

Pero vengo
“En dondequiera que se viva, como quiera
que se viva, siempre se es un exiliado”
Alvaro Mutis
Más de una vez me siento expulsado
y con ganas
de volver al exilio que me expulsa
y entonces me parece
que ya no pertenezco
a ningún sitio
a nadie
¿será un indicio de que nunca más
podré no ser un exiliado?
¿que aquí o allá o en cualquier parte
siempre habrá alguien
que vigile y piense
éste a qué viene?
y vengo sin embargo
tal vez a compartir cansancio y vértigo
desamparo y querencia
también a recibir mi cuota de rencores
mi reflexiva comisión de amor
en verdad a qué vengo
no lo sé con certeza
pero vengo

A "tiguito", que vienes y vas... trotando mundos y rincones lejanos.
Dicen, los que saben que aquí o allá, en cualquier parte... siempre se vuelve a los afectos...
Hum, yo no sé, tengo mis dudas... porque, ¿puede alguien volver ... de dónde jamás ha salido?.
¡Vamos, anímate!, el cansancio por ahora puede ganar la batalla... pero "tiguito"... perteneces al territorio del afecto, ese que se marca con el "ser" y el "estar" en las buenas y en las malas de cada día... y puedo asegurar que te ganaste espacio con luz propia...
Por eso, te reclamo.... junto a tantos amigos que supiste sembrar por estos lares...
¡NOS PERTENECES!, tú siempre vienes... ¡no fallas!,¿o es que lo dudas acaso?.
Pelusa
Tristeza enamorada

Por la memoria vagamos descalzos
seguimos el garabato de la lluvia
hasta la tristeza que es el hogar destino
la tristeza almacena los desastres del alma
o sea lo mejorcito de nosotros mismos
digamos esperanzas, sacrificios, amores.
A la tristeza no hay quien la despoje
es transparente como un rayo de luna
fiel a determinadas alegrías.
Nacemos tristes y morimos tristes
pero en el entretiempo amamos cuerpos
cuya triste belleza es un milagro.
Vamos descalzos en peregrinación
triste tristeza llena eres de gracia
tu savia dulce nos acepta tristes.
El garabato de la lluvia nos conduce
hasta el hogar destino que siempre has sido
tristeza enamorada y clandestina
Y allí rodeada de tus frágiles dogmas
de tus lágrimas secas, de tu siglo de sueños
nos abrazas como anticipo del placer.
Mario Benedetti
A tu lado...

En días tranquilos es fácil estar
Rodeado de amigos
Cuando del cielo cae un diluvio
Verás los sinceros
Los que son falsos desaparecen
Se derriten como el hielo
Los que son fieles serán tus raíces
Y aguantarán cualquier viento
No te dejaré caer
Nunca te abandonaré
Cuando más me necesites
A tu lado estaré
Regálame tu llanto
Te doy mi valentía
Entrégame tus miedos
Te obsequio mi sonrisa
Sabes que te quiero
y haré todo por ti
Si en la neblina no ves tu camino
Seré tu vereda...
Si el invierno se vuelve eterno
Seré tu primavera...
Soraya
Casi...

Anoche me dormí abrazando las nubes
Con almohadas de sueños en una cama de ilusiones
Desde niña me imaginé esta vida
Cruzando retos para llegar a mi cima
En un instante perdí toda la certeza
Las dudas y el rencor se marcaron en mi esencia
Será una pesadilla no puede ser verdad
Me despierta un derrumbe
Empiezo a deslizar
Casi se me acaba la fe
Casi se me escapa el amor
Casi se me quiebra la inocencia
Se me agota toda la fuerza para luchar un día más
Casi me rendí. . . hasta que pensé en ti
Veo en mi reflejo un rostro traicionado
Frente al fantasma de un cuerpo cansado
¿Por qué hoy, por qué yo, por qué esto?
Preguntas con respuestas que vendrán solo con el tiempo...
Casi me rendí... hasta que pensé en tí...
Soraya
A vos... guerrera de luz, ¡salud!, por la victoria del día!.
EXILIO

A Raúl Gustavo Aguirre
Esta manía de saberme ángel,
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.
¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?
Siniestro delirio amar a una sombra.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.
De Alejandra Pizarnik





