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VENTANAS
ASOMEMONOS AL MUNDO
Acerca de
Sino tome mi consejo, y viva muchos años; porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía... Don Quijote
Sindicación
 
VENTANA DE REFLEXIONES: no iba a llorar!
Hoy se ha terminado el campamento! no iba a hablar sobre esto, pero bueno ya que estamos... pues después de mi comentario del otro día un tanto malhumorada hoy es un día un poco triste.
Toda la mañana ha sido de juegos y diversión: monitor para arriba, monitor para abajo... pim-pam, un poquito de cachondeo, un poquito de bromas... y en el último momento Zas!... cada año que pasa digo lo mismo: ESTE YA NO LLORO... total es una cuestión profesional esto de trabajar con niños! pero resulta que no!!!OOOOOOOOO! año tras año me pongo melancólica...! menudo plan: los padres hablándote como a un adulto y tu llorando como un niño! no es una cuestión de gran perdida personal, pero un mes y medio compartiendo diversión con los chavales pues emociona... y lo peor es despedirse de personillas geniales que nunca sabes si volverás a ver! En el próximo campamento habrá más y diversos... pero bueno ya tendremos tiempo de emocionarnos con ellos.
Antes creía que mejoraría profesionalmente si dejaba de emocionarme en los fines de curso, de campa, despedidas... pero esos seres infantiles impactan en tu vida, te hacen más feliz... y yo prefiero emocionarme a que me dejen indiferente.
 
VENTANA DEL MUNDO: vaya, vaya, aqui no hay playa
Madrid, julio, 40 º C , 7.30 de la mañana… con lo agustito que podría estar en Benidorm, Alicante, o Marina Dor (ciudad de vacaciones)… pues ¡No! He decidido eso de tener un poco de sentido común y hacer esas cosas que hacen el resto de los mortales: ¡CURRAR!, en mi ciudad para no tener que adaptarme a nuevos ambientes y además en Madrid hay piscinas municipales que con la cantidad de público que acude es como si estuvieras en Benidorm.

A lo que vamos, todo esto de trabajar. El curro de lo mío, todo parte de varias premisas:
-un contacto: compañera de clase S.
- una oferta: trabajo de monitor en un campamento urbano (porque es en la urbe, ósea se Madrid, le llaman campamento para que creamos que es vacacional).
-una demanda: niños cuyos padres trabajan o prefieren tomar el sol en lugar de ocuparse de sus hijos (suena cruel, lo se)
-un lugar: colegio publico B
-un buen salario: 3 € la hora
-horario decente: de sol a sol.
-materia prima: la infancia, celo y cartulina, la imaginación hace el resto.
-Un equipo: una coordinadota y 6 monitores para 70 niños.
-Una actitud: sonrisa y buen rollo las 24 H aunque sean las 7 de la mañana y un niño te exija chococrispies, aunque otro te levante la mano, aunque tengamos 25 minutos para comer comida del comedor (desde hace un par de días me llevo el tuper, prefiero la comida con sabor a plástico), aunque el jefazo te traiga el cheque con un sueldo indecente (no será porque el celo y la cartulina suban mucho el presupuesto, siento insistir en este tema), aunque no tengamos nevera…

A grandes rasgos a esto me dedico a sacar cachufles y cachivaches, juegos, historias, risas, diversión… de donde no las hay: cartulina y mentes infantiles apáticas corrompidas por la play-stasion y la televisión. Y todo parece tan negativo que cualquier parecido con la realidad no es casualidad.

A pesar de todo hay muy buen rollo entre los monitores (buen clima en términos más propios), los niños son niños y simplemente son geniales, las horas, aunque muchas, se pasan volando, y lo del salario eso si que jode…
Lo peor es que al salir uno se da de bruces con el safalto y piensa… MIERDA! en Madrid no hay playa… pero da igual porque después de currar con un cohete en el culo voy a la autoescuela a practicar el examen que hoy he suspendido, (puede que por eso este tan negativa) y encima el poco sueldo que me pagan se lo voy a dar a un especulador del fracaso al volante.
 
VENTANA DE PALABRAS: encuentros y desencuentros I
Es temprano, la decisión me hace pasar de largo y llegar hasta Gran Vía. Es mis manos un libro de Saramago: “todos los nombres” alimenta mi imaginación y mi aliento. Es una búsqueda sin sentido, lo más seguro sin resultados, lo mas probable que sin hallazgos, es una locura, un impulso… Se me esta haciendo eterno el trayecto y no consigo dar con la razón por la que me muevo. En el andén, dos nuevas posibilidades: Salida o media vuelta, me tiembla todo el cuerpo… siempre es mejor terminar lo que uno empieza.

La calle Gran Vía se me hace cuesta arriba aunque vaya de bajada, el sol de tres me pesa sobre los hombros y un sudor frío recorre mi espalda. No pienso, me dejo llevar por los pies y por la curiosidad. Si lo encuentro no sabré muy bien que decir, ni porque estoy allí… solo te buscaba, te estaba esperando.

Vuelvo al lugar donde te deje con un hasta luego aunque fuera un hasta siempre, para recordar que dirección tomaste y poder recorrer tus pasos y encontrarte. La calle Libertad me atrapa en sus balcones, sus portales, sus aceras… es pequeña pero se me hace inmensa en busca del desconocido. Podría tocar de puerta en puerta y preguntar por el nombre que no recuerdo.

… CONTINUARÁ…