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VENTANAS
ASOMEMONOS AL MUNDO
Acerca de
Sino tome mi consejo, y viva muchos años; porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía... Don Quijote
Sindicación
 
VENTANA DE REFLEXIONES: Escandalo post-vacacional.
La monotonía de la carretera hunde a cualquiera en un sopor de ensoñaciones y de sueños atrofiados en el vaivén de horas y kilómetros. Había dejado el mar atrás unas horas antes y el trance entre la vida vacacional y la vuelta a la realidad lo había decidido pasar durmiendo, intentando sacar mas provecho a las ocurrencias de mi subconsciente que al precario paisaje. Como todo buen viaje que ser tercie debe haber sonido de fondo, normalmente es musiquita pero cuando existe un desfase generacional entre el conductor y los conducidos ( como ocurre en el caso que nos atañe, padres e hijos en el mismo habitáculo, un elevado número de horas) pues resulta difícil ponerse de acuerdo, y como último recurso se apela a la diversidad radiofónica de este país que es capaz de fusionar canciones de hoy con temas de ayer, dar el noticiero, hablar de fútbol e inquirir con un debate de actualidad. Escuchaba palabras sinsentido en la encrucijada de seguir soñando o despertar definitivamente, pero unas palabras demasiado escandalosas me recataron definitivamente de la cabezada recurrente que me venia ocupando en las últimas horas. El debate que dio la voz de alarma a mi conciencia tenía que ver con los derechos de autor en materia literaria (libros sin pedantería), sobre asociaciones de creadores… hasta ahí las palabras eran rumores en mi trance, la cosa cambio mi interés cuando uno de los contertulios afirmo que entre este año y el año que viene se iba a e exigir que los usuarios de las bibliotecas bebían pagar una determinada cuota cada vez que tomaran prestado un libro, La recaudación de este importe seria derivado a creadores y asociaciones de escritores, como si cada vez que usaras un libro tuvieras que pagar derechos de autor, ante tal cuestión normal que despertara.

Como escritora frustrada, mi primer pensamiento fue de solidaridad con esos pobres escritores que se dedican pasar horas inventando historias y que viven en la precariedad de una sociedad poco interesada en los libros, gente que no gana ni para papel… gente cuyos libros son comprados por bibliotecas publicas y puestos al servicio de millones y millones de personas, de ciudadanos que no compran sus obras porque existen sitios donde encontrarlas gratis, lo gratuito nos encanta a todos sea lo que sea.
La primera idea fue fugaz y evoluciono a un estado más egoísta, pensé: “¡Que putada! Si cada vez que voy a la biblioteca aprovecho y saco tres libros me voy a dejar un pastón… y no esta la cosa como para andar derrochando.
Esos no fueron argumentos suficientes para convencerme y tuve que especular más en mi propio pensamiento para decidir si debería estar a favor o en contra de esta medida. El defecto profesional me paso factura una vez más y llegue a la conclusión de que las bibliotecas lugares de escasa afluencia (excepto en exámenes) ponían aranceles a sus propios recursos mucha gente dejaría de utilizarlas, puesto que un objetivo primordial de las sociedades debe ser la extensión de la cultura, la creación de hábitos de lectura… el poner un precio al préstamo de libros iba a perjudicar en gran medida estos fines, ya hemos dicho que lo gratuito atrae masas sea lo que sea lo que se ofrece y si se pone precio a los libros más de uno rechazaría su uso.

Lo que a mi más me preocupa de todo esto es que se ponga precio a la cultura… porque si bien es verdad para los que dominan el cotarro la gente sin cultura no tiene precio, por eso se siguen creando más canales de televisión gratuitos, para seguir creando mentes alienadas y ponen precio a los libros… no sea que vayamos a crear ciudadanos que razonen y tengan criterio.
 
VENTANA DE REFLEXIONES: sobre la objección fiscal.


¡LA MUERTE ES UN NEGOCIO! Las empresas de armamento operan con una demanda que es el odio y una oferta basada en mecanismos de destrucción. El negocio de las armas mueve billones de dólares al año, dinero que se invierte en sangre y que invertido en seres humanos apalearía el hambre y la enfermedad del mundo.
No son unos pocos los que participan en este negocio: no solo militares, políticos, empresarios, fabricantes, terroristas… todos y cada uno de nosotros estamos involucrados en el juego de la guerra, nos han convencido sin convencernos de que los ejércitos son herramientas indispensables de los estados de bienestar, que la seguridad hay que salvaguardarla, que hay que proteger fronteras, que hay que invertir por si llega la posibilidad de una guerra… Yo no quiero oír ni apoyar falacias que nacen de la violencia, usan la violencia para apaliar la violencia. Todo es un sistema bien organizado los desequilibrios y conflictos mantienen el orden social, las diferencias y desigualdades sostienen el orden mundial.
Todos estamos apoyando la creación y mantenimiento de ejércitos ya que parte de nuestros impuestos (una parte mayor que la destinada a educación, por cierto) se invierte en gasto militar. Parece imposible desvincularse del sistema social del que uno esta integrado, pero ya es hora de que los individuos, fieles a sus convicciones, puedan tomar decisiones de carácter social como es en que se invierte su dinero. A partir de esta idea surge una campaña que aboga “por una Europa desmilitarizada”, por la cual la persona se abstiene de pagar una determinada cantidad a hacienda en protesta al gasto militar (contrario a sus principios y valores) es una forma de trasgresión de una ley pública con el fin de suscitar el debate social. Por otro lado el dinero que se omite del pago a hacienda se destina a financiar proyectos solidarios y sociales que si que repercutan al beneficio de la sociedad.
Como se lleva a cabo la objeción fiscal a gastos militares:
Hay dos formas de hacerlo:
-Cuota porcentual: desviar a un proyecto (no evadir) el porcentaje que corresponde al presupuesto del Ministerio de Defensa.
-Cuota simbólica: desviar 84 € (uno por cada país empobrecido por la deuda externa) o la cantidad que uno decida, de la cuota liquida de la declaración, este dinero se desvía al proyecto elegido adjuntando en la declaración un justificante del ingreso.
Para rellenar la declaración hay que incluir un recibo del proyecto en el que has ingresado tu cuota además de una notificación por la cual llevas a cabo la objeción fiscal y la cuantía desviada. Rellena normalmente los impresos de la declaración y al llegar a las deducciones generales tacha el enunciada de una de las casillas y añade “por objeción fiscal a los gastos militares” y la cantidad elegida.

Existen proyectos colectivos que trabajan directamente con este tema: Campaña de objeción fiscal C/ San Cosme y San Damián nº 24- 2º 28012 Madrid.

Creo que ha llegado la hora de involucrarnos verdaderamente en las decisiones económicas y sociales, y poner freno a las realidades políticas que atacan nuestro sistema de valores movido por la paz, los derechos humanos y la libertad.
 
VENTANA DE MI YO: cosas importantes

PARA LOS QUE NO LO SEPAIS, HA COMENZADO LA CUENTA ATRÁS: QUEDAN 21 DIAS PARA MI CUMPLEAÑOS, LOS MISMOS DÍAS QUE AÑOS TENGO... ARITMETICAMENTE NO HAY QUE SER MUY LISTO PARA CONCLUIR QUE CUMPLO 22. ASIQ NADA! EL 23 DE ESTE MES ESPERO QUE ME DEIS VUESTRAS MUESTRAS DE AFECTO! SIN MAS... ME QUEDA UN AÑO MENOS DE LOS MEJORES DE MI VIDA... BUFFFFFFFFFF