VENANA DE MIRADAS: ¿existo?

Comentario:
a mi lo que me suscita es la indiferencia. Creo que en nuestra carrera existen muchas personas ensimismadas en su propio yo, que no abren su mente que no expresan, que se mantienen ignirantes ante la realidad que les circunda... y yo, sin juzagar, pienso que esos que no piensan porque no ven, no miran, no hablan tienen una existencia, más como educadores, bastante pobre
Comentario:
Hola Monchita, la viñeta que has colgado me ha suscitado dos tipos de reflexiones:
1. Aquello que hablamos creo que en clase de Antropología, sobre que aquellas personas que no intervienen en clase, que se encuentran calladas y absortas en sus propios pensamientos, que puede que estén activamente de forma individual aprendiendo un montón, sin necesidad de tener que intervenir en el la actividad del aula.
2. Y la otra, la de que si no observo, o no presto atención a lo que ocurre a mi alrededor, si hago iodos sordos a todas las verdades que hay detrás de las cosas, si me callo y no digo lo que pienso acerca de éstas, entonces… ¿para qué estoy aquí?, ¿cuál es mi labor en la vida?
Nosotr@s como pedagog@s, y más que nada como personas, tenemos la labor de transmitir, de ayudar a que l@s demás puedan ver, oír y hablar por sí sol@s, pero si no somos capaces de ver, de oír y de hablar nosotr@s mism@s ¿cómo vamos a transmitir a los otr@s estas capacidades tan imprescindibles para llegar a ser persona, para llegar a ser un individuo libre e independiente?
Creo que la palabra se hizo para ser oída, y que tod@s tenemos la labor de hacernos escuchar.
Uf! mira que me había levantado pronto para hacer las reflexiones del diario de Jesús Damián, pero ya me he metido aquí y me he liado...
1. Aquello que hablamos creo que en clase de Antropología, sobre que aquellas personas que no intervienen en clase, que se encuentran calladas y absortas en sus propios pensamientos, que puede que estén activamente de forma individual aprendiendo un montón, sin necesidad de tener que intervenir en el la actividad del aula.
2. Y la otra, la de que si no observo, o no presto atención a lo que ocurre a mi alrededor, si hago iodos sordos a todas las verdades que hay detrás de las cosas, si me callo y no digo lo que pienso acerca de éstas, entonces… ¿para qué estoy aquí?, ¿cuál es mi labor en la vida?
Nosotr@s como pedagog@s, y más que nada como personas, tenemos la labor de transmitir, de ayudar a que l@s demás puedan ver, oír y hablar por sí sol@s, pero si no somos capaces de ver, de oír y de hablar nosotr@s mism@s ¿cómo vamos a transmitir a los otr@s estas capacidades tan imprescindibles para llegar a ser persona, para llegar a ser un individuo libre e independiente?
Creo que la palabra se hizo para ser oída, y que tod@s tenemos la labor de hacernos escuchar.
Uf! mira que me había levantado pronto para hacer las reflexiones del diario de Jesús Damián, pero ya me he metido aquí y me he liado...





