VENTANA DEL MUNDO. ¿Fracaso escolar?
Hablando con una amiga sobre la educación me decía lo siguiente: “hablamos como si nada de un alto nivel de fracaso escolar, pero date cuenta Monse el como se utiliza la palabra FRACASO...a mi me da pena, ¿como vas a motivar a los chavales si ya les hablas de su FRACASO ESCOLAR? ¿Para que van a intentarse ya aprobar, si ya les decimos que son unos fracasados? Si un niño necesita mas tiempo para entender la materia ¿eso es fracasar?...claro que es de todos, el niño es el menos culpable y nos dedicamos a machacarles...son chavales con la autoestima por los pies, con lo cual no confían en sus posibilidades, con lo cual siguen suspendiendo y encima como se aburren se dedican a "joder" y escurrimos el bulto metiendo a ese chaval con mas niños fracasados”
La palabra FRACASO siempre en boca de los educadores, de los que evalúan la educación (sobre todo a los alumnos y sus conocimientos como productos educativos)… todo esto me hace reflexionar sobre la idea de que no son los alumnos los que fracasan sino el sistema que no sabe dar respuesta a las necesidades de un educando, y hacemos que el que se responsabilice de su situación el que se hunda en el fondo de sus carencias y nosotros encima les llamamos fracasados, afirmando con ello que no son capaces de aprender sino destruyendo la posibilidad de tener expectativas.
Es hora de que nos hagamos garantes de nuestro trabajo. En una gran empresa si el responsable de marketing hace una campaña de publicidad que no obtiene los resultados esperados, no se responsabiliza al público por no haber comprado, sino que es el director de la campaña es el que asume las responsabilidades. En la educación el trabajo de un profesor es que los alumnos aprendan, si esto no se consigue la culpa no es del profesor sino del alumno que no ha aprendido, haciendo responsable al niño de las carencias de su aprendizaje estamos limitándole, afirmando que es él el que no aprende… con ello lapidamos todas las perspectivas de la personas y reafirmamos en él un autoconcepto negativo, que se irá reforzando a lo largo de su vida académica.
La “titulitis” es la enfermedad de nuestro tiempo. Es una sociedad que se mueve por valores altamente competitivos, en la que todos nos comparamos con todos, todo se clasifica y se jerarquiza… Se nos ordena en la escala social no solo por el dinero (en manos de unos pocos), la belleza (en manos de los que tienen dinero para pagarla), también por la formación académica… Somos clasistas al desprestigiar trabajos manuales, imprescindibles para el funcionamiento de la sociedad, se valora a la persona que decide estudiar, se desprestigia a aquella que no tiene estudios, la palabra UNIVERSITARIO adquiere una valía desmesurada… Consideramos fracasados a todos aquellos que no estudian o no pueden estudiar una carrera, ¿Por qué? No todo el mundo tiene los mismos intereses que le lleven a la formación académica.
El valor que nos mueve es el materialismo económico, intelectual…. Es hora de dejar de ser tan superficiales.
La palabra FRACASO siempre en boca de los educadores, de los que evalúan la educación (sobre todo a los alumnos y sus conocimientos como productos educativos)… todo esto me hace reflexionar sobre la idea de que no son los alumnos los que fracasan sino el sistema que no sabe dar respuesta a las necesidades de un educando, y hacemos que el que se responsabilice de su situación el que se hunda en el fondo de sus carencias y nosotros encima les llamamos fracasados, afirmando con ello que no son capaces de aprender sino destruyendo la posibilidad de tener expectativas.
Es hora de que nos hagamos garantes de nuestro trabajo. En una gran empresa si el responsable de marketing hace una campaña de publicidad que no obtiene los resultados esperados, no se responsabiliza al público por no haber comprado, sino que es el director de la campaña es el que asume las responsabilidades. En la educación el trabajo de un profesor es que los alumnos aprendan, si esto no se consigue la culpa no es del profesor sino del alumno que no ha aprendido, haciendo responsable al niño de las carencias de su aprendizaje estamos limitándole, afirmando que es él el que no aprende… con ello lapidamos todas las perspectivas de la personas y reafirmamos en él un autoconcepto negativo, que se irá reforzando a lo largo de su vida académica.
La “titulitis” es la enfermedad de nuestro tiempo. Es una sociedad que se mueve por valores altamente competitivos, en la que todos nos comparamos con todos, todo se clasifica y se jerarquiza… Se nos ordena en la escala social no solo por el dinero (en manos de unos pocos), la belleza (en manos de los que tienen dinero para pagarla), también por la formación académica… Somos clasistas al desprestigiar trabajos manuales, imprescindibles para el funcionamiento de la sociedad, se valora a la persona que decide estudiar, se desprestigia a aquella que no tiene estudios, la palabra UNIVERSITARIO adquiere una valía desmesurada… Consideramos fracasados a todos aquellos que no estudian o no pueden estudiar una carrera, ¿Por qué? No todo el mundo tiene los mismos intereses que le lleven a la formación académica.
El valor que nos mueve es el materialismo económico, intelectual…. Es hora de dejar de ser tan superficiales.
Comentario:
Hola Montse, te comento un poquillo algunas cosas que me han surgido a raíz de tu reflexión. Es cierto que el término de fracaso escolar estaría mal utilizado en este caso, pero también es cierto, que si un niñ@ posee un problema, la mejor manera de solucionarlo es por medio de la comunicación, y que así el propio individuo pueda darse cuenta de que posee una carencia y que para solventarla tiene que poner de su parte. Es necesario hacer partícipe al niño de que tiene un problema, no llamándole fracasado (porque sino como muy bien dices, en vez de ayudarle le estarás hundiendo aún más), pero sí ofreciendo ayuda a alguien que sabe que la necesita.
Con respecto a que sea el Sistema Educativo el que lleva a los chavales al fracaso escolar, estoy totalmente de acuerdo contigo. El que mayores carencias posee es este que etiqueta de fracasados a sus propias victimas.
El profesor que etiqueta de fracasado a un alumno suyo, también tendría que aprender a mirar más allá de su propio ombligo y estudiar las causas (contextuales) del fracaso de este alumno, ya que él/ella podría tener un papel responsable en dicho fracaso. ¡Ojo!, con esto no estoy juzgando y diciendo que sea su culpa, sino que no se puede etiquetar sin más.
Por otro lado, no creo que el Sistema Educativo tenga que garantizar el éxito de tod@s, pero tampoco generar las desigualdades. Su labor es la de ayudar, ayudar a todos por igual, aunque cada uno ayuda como buenamente puede, pero en este caso, creo que aquellos que manejan los hilos del Sistema Educativo, no tienen muy buenas intenciones que digamos. Por eso mismo de que educar no es programar, sino que requiere mucho más (participación del alumnado) el Sistema Educativo tiene que saber brindar la oportunidad a los chavales de que la educación pueda llevarse a cabo de una manera correcta, tiene que saber integrar a los niños para que estos se sientan a gusto participando.
Creo que por ahora no voy a continuar, quiero dejar que esas preguntas las contestes tú, es que…como que no lo he podido resistir.
Con respecto a que sea el Sistema Educativo el que lleva a los chavales al fracaso escolar, estoy totalmente de acuerdo contigo. El que mayores carencias posee es este que etiqueta de fracasados a sus propias victimas.
El profesor que etiqueta de fracasado a un alumno suyo, también tendría que aprender a mirar más allá de su propio ombligo y estudiar las causas (contextuales) del fracaso de este alumno, ya que él/ella podría tener un papel responsable en dicho fracaso. ¡Ojo!, con esto no estoy juzgando y diciendo que sea su culpa, sino que no se puede etiquetar sin más.
Por otro lado, no creo que el Sistema Educativo tenga que garantizar el éxito de tod@s, pero tampoco generar las desigualdades. Su labor es la de ayudar, ayudar a todos por igual, aunque cada uno ayuda como buenamente puede, pero en este caso, creo que aquellos que manejan los hilos del Sistema Educativo, no tienen muy buenas intenciones que digamos. Por eso mismo de que educar no es programar, sino que requiere mucho más (participación del alumnado) el Sistema Educativo tiene que saber brindar la oportunidad a los chavales de que la educación pueda llevarse a cabo de una manera correcta, tiene que saber integrar a los niños para que estos se sientan a gusto participando.
Creo que por ahora no voy a continuar, quiero dejar que esas preguntas las contestes tú, es que…como que no lo he podido resistir.
Comentario:
¡¡¡Fantástico!!! Enhorabuena. Sólo una cuestión, por provocar un poco. ¿Por qué el sistema tiene que garantizar el éxito de todos? ¿es que educar es programar? ¿es que el educando no se puede resistir a ser educado? ¿es que no puede decir NO quiero lo que me dices? ¿es que no somos libres? ¿es la educación una ingenieía?
(Como dicen los Scouts antes de las acampadas, Buena caza)
(Como dicen los Scouts antes de las acampadas, Buena caza)





