VENTANA DE REFLEXIONES: más alla de la relación educativa.
Cuando uno se pone unas gafas de sol, al principio es consciente de que las lleva puestas, y que los colores han cambiado y que la realidad no es como es... pasado un tiempo pierde la noción de que las lleva puestas y percibe la realidad a través de sus gafas. Esto me pasa a mi últimamente, decidí darme a la reflexión, desde un prisma educativo... y ahora todo lo que se topa en mi camino es sometido a reflexión no se si tanto filosófica como educativa, sin yo planteármelo. (A veces es para volverse loco)
La relación educativa, viene ocupando unos capítulos bastante amplios de mi rutina diaria... así en mi familia, en la universidad, en mis relaciones personales... ha surgido de una forma u otra algo que me haya hecho plantearme el proceso y la relación educativa. En clase el pasado día vimos algunas escenas educativas, que no voy a comentar, pero de las que parte el siguiente comentario, sumado a lo dicho anteriormente.
Toda relación educativa esta marcada por distintas variables y sometida a muchas perspectivas. Se puede educar desde el autoritarismo, desde la libertad, desde las opciones, la imposición, el dialogo, la empatía, el tener en cuenta al otro… y todo lo que se nos pueda pasar por la cabeza. Desde nuestro punto de vista nos paramos siempre a valorar la acción educativa desde la acción del que pretende educar, y muchas veces perdemos de vista al otro sujeto, el educando, que parece más pasivo, pero nada más lejos de la realidad ya que es él el que esta tomando las decisiones, el que está optando dentro de esa relación.
Por tanto toda relación educativa, independientemente de su talante, al margen de que nosotros (desde nuestra perspectiva de educadores) la consideremos errónea, por sus medios, método, contenido… puede ser una fuente de aprendizajes positivos y valiosos para el sujeto que aprende, ya que es también parte del proceso de aprendizaje, más frecuente de lo que pensamos la educación en negativo o basada en el NO. Ahora me explico.
El educando como ser libre tiene la capacidad de elegir, y a medida que gana en edad gana en experiencia, autonomía y juicio propio… a si pues cada vez que se enfrenta a una situación educativa, en cada momento que alguien establece con él una relación de educador es capaz de extrapolar lo que más le conviene de esa relación educativa, bien asumiendo lo que se le intenta transmitir o bien rechazando lo que se le presenta y buscando una alternativa. Todos nos hemos enfrentado a situaciones, en la familia por ejemplo, en las que sabes que si tu fueras padres no actuarías así con tus hijos, o en la facultad hemos observado metodologías en profesores que nos has servido para darnos cuenta de que no es así como deben hacerse las cosas, por tanto la acción educativa es valiosa, no por el contenido, sino por lo que de ella el sujeto es capaz de inferir o reelaborar para crear su propio aprendizaje.
De todos los acontecimientos de nuestra vida se puede aprender, los límites son muy amplios, de una afirmación, de un proceso de transmisión podemos hacer caso omiso, plantearnos su validez, dudar, pasar indiferentes, buscar alternativas, oponerse… porque al fin y al cabo la decisión no es del educador sino la libertad del educando.
La relación educativa, viene ocupando unos capítulos bastante amplios de mi rutina diaria... así en mi familia, en la universidad, en mis relaciones personales... ha surgido de una forma u otra algo que me haya hecho plantearme el proceso y la relación educativa. En clase el pasado día vimos algunas escenas educativas, que no voy a comentar, pero de las que parte el siguiente comentario, sumado a lo dicho anteriormente.
Toda relación educativa esta marcada por distintas variables y sometida a muchas perspectivas. Se puede educar desde el autoritarismo, desde la libertad, desde las opciones, la imposición, el dialogo, la empatía, el tener en cuenta al otro… y todo lo que se nos pueda pasar por la cabeza. Desde nuestro punto de vista nos paramos siempre a valorar la acción educativa desde la acción del que pretende educar, y muchas veces perdemos de vista al otro sujeto, el educando, que parece más pasivo, pero nada más lejos de la realidad ya que es él el que esta tomando las decisiones, el que está optando dentro de esa relación.
Por tanto toda relación educativa, independientemente de su talante, al margen de que nosotros (desde nuestra perspectiva de educadores) la consideremos errónea, por sus medios, método, contenido… puede ser una fuente de aprendizajes positivos y valiosos para el sujeto que aprende, ya que es también parte del proceso de aprendizaje, más frecuente de lo que pensamos la educación en negativo o basada en el NO. Ahora me explico.
El educando como ser libre tiene la capacidad de elegir, y a medida que gana en edad gana en experiencia, autonomía y juicio propio… a si pues cada vez que se enfrenta a una situación educativa, en cada momento que alguien establece con él una relación de educador es capaz de extrapolar lo que más le conviene de esa relación educativa, bien asumiendo lo que se le intenta transmitir o bien rechazando lo que se le presenta y buscando una alternativa. Todos nos hemos enfrentado a situaciones, en la familia por ejemplo, en las que sabes que si tu fueras padres no actuarías así con tus hijos, o en la facultad hemos observado metodologías en profesores que nos has servido para darnos cuenta de que no es así como deben hacerse las cosas, por tanto la acción educativa es valiosa, no por el contenido, sino por lo que de ella el sujeto es capaz de inferir o reelaborar para crear su propio aprendizaje.
De todos los acontecimientos de nuestra vida se puede aprender, los límites son muy amplios, de una afirmación, de un proceso de transmisión podemos hacer caso omiso, plantearnos su validez, dudar, pasar indiferentes, buscar alternativas, oponerse… porque al fin y al cabo la decisión no es del educador sino la libertad del educando.
Comentario:
"... porque al fin y al cabo la decisión no es del educador sino la libertad del educando"
Si, estoy de acuerdo, me gusta que te hayas detenido a observar la relacción educativa desde el educando, al fin y al cabo es el protagonista por mucho que nos empeñemos nosotros en ser estupendos educadores y manejar excelentes técnicas y metodologías y de más...
además, somos antes educandos o receptores que educadores o emisores.
También comparto esa dimensión tan amplia que tienen las relaciones educativas, a la que haces referencia; "de todos los acontecimientos de nuestra vida se puede aprender", tal vez no seamos conscientes a veces, pero nada de lo que hacemos pasa inadvertido...
Nos vemos entre ventanas!
Si, estoy de acuerdo, me gusta que te hayas detenido a observar la relacción educativa desde el educando, al fin y al cabo es el protagonista por mucho que nos empeñemos nosotros en ser estupendos educadores y manejar excelentes técnicas y metodologías y de más...
además, somos antes educandos o receptores que educadores o emisores.
También comparto esa dimensión tan amplia que tienen las relaciones educativas, a la que haces referencia; "de todos los acontecimientos de nuestra vida se puede aprender", tal vez no seamos conscientes a veces, pero nada de lo que hacemos pasa inadvertido...
Nos vemos entre ventanas!
Comentario:
Hola de nuevo! ¿De veras hay un "más allá de la relación educativa"?
Creo que tienes razón en todo, pero voy a centrarme en eso que dices de que el educando puede llegar a extrapolar lo que adquiere en la relación educativa. Creo que ésta es principio y fin de modelo de relaciones sociales, creo que ésta significa mucho más que relación educador-educando, pues como tú dices, el sujeto extrapola lo aprendido y las formas de relacionarse también. Adquirimos a través de ésta no solo herramientas de autonomía sino de diálogo, de comunicación, de cercanía, de empatía, de negociación, de pretensión, de transmisión, de conexión, etc, que luego aplicamos en nuestra vida diaria.
Creo que tienes razón en todo, pero voy a centrarme en eso que dices de que el educando puede llegar a extrapolar lo que adquiere en la relación educativa. Creo que ésta es principio y fin de modelo de relaciones sociales, creo que ésta significa mucho más que relación educador-educando, pues como tú dices, el sujeto extrapola lo aprendido y las formas de relacionarse también. Adquirimos a través de ésta no solo herramientas de autonomía sino de diálogo, de comunicación, de cercanía, de empatía, de negociación, de pretensión, de transmisión, de conexión, etc, que luego aplicamos en nuestra vida diaria.
Comentario:
Hola mi chiqui!, ya te leí pero ultimamente siempre me pasa lo mismo, estoy en el cyber así que me propongo pensar en lo que dices y mañana en la facultad te contesto.
Un besete de colores.
Un besete de colores.





