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VENTANAS
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Sino tome mi consejo, y viva muchos años; porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía... Don Quijote
Sindicación
 
VENTANA DE PALABRAS: Zapatos nuevos

Un dos, un dos... ¡plassssssssss! tortazo en el camino. Un dos, un dos... parece que vamos avanzando. Pero avanzo hacia delante, avanzo hacia atrás.


Todo ha sido culpa de mis zapatos nuevos... Otras veces había cambiado de zapatos pensando que serían mejores para andar el camino. La verdad es que toda esta historia se remonta a cuando empecé a andar, o incluso antes.

Cuando mi madre lo creyó conveniente me puso mis primeros zapatos, más que zapatos era patucos, de esos de lana, adaptables, porque los pies no estaban hechos para andar, y la verdad es que tampoco yo andaba porque me llevaban en brazos. Todavía no necesitaba zapatos, me llevaban el camino.

A tientas empecé a andar y mis padres me dieron mis primeros zapatos, zapatitos, manoletinas... para poder seguir el camino. Los que ellos creyeron convenientes, más cómodos, más tradicionales, más resistentes, más a la moda...

Años después como todos los que hemos crecido un poquito, y tenemos capacidad de elegir, escogí mis propios zapatos. Pedía consejo a mis padres sobre los zapatos, siempre su criterio era bueno, siempre querían lo mejor para mi. Pero luego me deje un poco influir por mis amigos, amiguillos, colegas… y así pase por llevar botas militares, de las falsas, botas de montaña, zapatillas de bota, zapatillas de correr… hasta que me acomode a un modelo, era más cómodo, confortable, adaptable.

Hace un tiempo, ya lo había hecho antes, me pregunte que sería caminar descalzo. Estaba un poco harta de llevar los pies aprisionados… pero me di cuenta de que era imposible caminar sin zapatos.

Llego a mi vida un zapatero (no el presidente) un señor que componía zapatos, prestaba zapatos, arreglaba zapatos, dejaba zapatos que la gente usaba para un apaño, e incluso cambiaba zapatos… creo que él estaba todavía recomponiéndose los suyos, él tenía la experiencia, las herramientas, y había aprendido con los mejores maestros zapateros: de sus libros y sus enseñanzas. Había aprendido a hacerse zapatos a medida.

Sabía de la existencia de ese zapatero, y habíamos coincidido alguna vez, así que contrate sus servicios. Esta vez, todo fue diferente. Fue un proceso largo, primero miramos el camino, también mis pies, como era yo, donde estaba en el camino… y él no me dio unos zapatos ¡CREIA QUE ME LOS IBA A HACER ÉL, QUE ERA EL EXPERTO! Así que sin saber muy bien lo que hacía empecé a pensar que zapatos eran los mejores para este camino de la vida, me quite los que llevaba puestos y comencé a caminar descalza, ¡Cuanta incertidumbre! No podía ir sin zapatos así que, con toda la información, con todas mis dudas, hablando con otros aprendices de zapatos, me hice unos nuevos. Pero claro eran más mis dudas que mis conocimientos, más mis errores que mis aciertos, más la incertidumbre que la seguridad.

Finalmente me hice unos zapatos, con ayuda del zapatero y de otros aprendices. Pero son unos zapatos que me están bastante grandes. A veces doy un paso y me caigo, otras se me lían los dos pies, otras ocasiones un pie quiere ir hacia un lado y el otro hacia el contrario, también me hacen daño y no puedo con ellos guiar mis pasos porque me pierdo. Así ando, a trastabillazos, me caigo y pienso en si debo esperar a que me crezca el pie o volver a recomponerme mis zapatos nuevos.

“Ais..! esta es mi situación actual… todas las ideas que más o menos me había hecho en la cabeza para dar sentido a la vida, las estructuras que me había creado para ella… han perdido su sentido. En esta nueva crisis han llegado la filosofía como ideas y más ideas como unos zapatos grandes que me sobran por todos los lados, que no soy capaz de acoplar y dar sentido del todo y que me tienen un poco perdida en esto de vivir o de pensar sobre la vida.

Este es el resumen y un poco la despedida de esta signatura, que más que para aprender que es la dependencia, la asimetría, quien es McIntyre, cual son las identidades, que piensa Larrosa sobre la identidad y la narrativa o que pensaba tal o cual… me ha servido para intentar saber que debo pensar yo, por eso para mi esta signatura es un punto y seguido de un proceso de reconstrucción personal, pero ahora desde una crisis o un cambio que me tiene dada la vuelta todas mis estructuras. Ojalá se terminara, como para muchos el día que salen las notas, pero me temo que esta idea seguirá dando vueltas hasta encontrar respuestas”

¡Gracias a los zapateritos de estos tiempos!
 
Comentario:
Estoy de acuerdo con MaCa, aunque no sé quién es... Los pies crecen y los zapatos se quedan pequeños o se estropean con el paso del tiempo, así que todos tenemos que cambiarlos de vez en cuando. A veces cuesta más encontrar o crear unos que nos gusten y que nos queden bien, pero la vida es así y para ayudarnos en ese proceso estamos los amigos (me incluyo aunque apenas hemos cruzado un par de conversaciones, pero como seguro que eso va a cambiar...)

En mi caso, me resulta un poco frío hablar de los momentos difíciles a través de un teclado. Aunque nos digamos las mismas palabras, el contacto humano, el tono de la voz, la sonrisa, la mirada, hacen que tengan resultados diferentes. Mis pensamientos y sentimientos más constructivos han venido tras unos ojos, una brisa, una montaña o un río, nunca tras la pantalla de un ordenador.

Por eso te animo a que cuentes conmigo para ir a dar un paseo y charlar un buen ratillo cuando te apetezca, y si puede ser cerca de los ríos y las montañas, mejor que en el ajetreo de la ciudad...
 
Comentario:
Que duro resulta en ocasiones seguir caminando. Una querria quedarse comodamente, descansando en el lugar donde siempre se encontró como en casa.
Estoy realmente triste porque (aunque David me dijo que la Filosofía no se acabará nunca) yo siento que algo de mi se ha quedado en esas clases. Supongo que cuando nos ocurre algo parecido la vocación no anda lejos ¿no?

Bueno chicas sólo quería deciros que se os echa de menos.
 
Comentario:
Hola Montse¡¡¡

voy a robar le unas palabras a Carl Gustav Jung para decirte "Quien mira hacia fuera, sueña; quien mira hacia adentro, despierta".

Así que... pon la alarma

Besos y amores
 
Comentario:
Hola Montse¡¡¡

voy a robarrle unas palabras a Carl Gustav Jung para decirte "Quien mira hacia fuera, sueña; quien mira hacia adentro, despierta".

Así que... pon la alarma

Besos y amores
 
Comentario:
nada que ver con zapatero! aisssssssss si es que siempre de creciente actualidad
 
Comentario:
Espero que tu situación con los “zapatos” sea sólo momentánea, (por cierto, aunque sólo sea una coincidencia lingüística que ejemplo tan ligado al poder en la actualidad española has escogido.)
La finalidad de la filosofía, al menos tal y como la entiendo yo, no es la incertidumbre sino colaborar en la vida verdaderamente “buena”. Un abrazo y a caminar.
 
Comentario:
Bueno, bueno, bueno... así que un zapatero te ha dado unas herramientas y te estás haciendo unos zapatos. Parece que todavía no están hechos a tu medida, no te preocupes, de esta forma puedes pedir ayuda a otros aprendices que como tú todavía no han podido hacerse unos zapatos acordes a sus pies. Y ya sabes, que en esa tela de araña es donde poco a poco se va concentrando el conocimiento. Y las preguntas de aquellos que han hecho su calzado demasiado pequeño, quizás ayuden a resolver la tuya del por qué es tan grande...
Por mi parte, llevo una camisa que tiene 100 mangas y no sé donde meter los brazos, es de la talla XXL y no sé por dónde empezar a coser. Me han recomendado un sastre muy bueno. Pero creo que hay por aquí unos cuantos aficionados a la costura que me pueden echar una mano.
Un besazo!
 
Comentario:
Bueno Mon, no sé qué decir que no te haya dicho ya... Cuántas veces habremos hablado de esto con una cervecita en la mano y quitándonos las palabras la una a la otra, en la cafetería, en el solecito de fuera, en el Chaminade, en mi casa, en un bar, en... Me siento tan crecana! Lo cierto es que mi crisis es la tuya, mis dudas son las tuyas (más o menos), mis gracias son las tuyas, mis expectativas son muy similares a las tuyas,... ¡hay! Cuán complicado es todo...

Me alegro de poder hablar de estas cosas con alguien que bien me entiende y no me toma por loca, chalada o reprimidilla-angustiada! Seguiremos dándole vueltas a ver si encontramos unos zapatos un poco más a nuestra medida.

Nos vemos en los bares!jejejej bueno ahora en la biblio, que no tenemos mucho tiempo para bares. Malditos exámenes...
No