Algo íntimo
Porque ¿son íntimos los mensajes que uno recibe al móvil? Pues yo diría que sí, aunque a veces los enseñemos a diestro y siniestro (sobre todo si son divertidos, que de todo hay, o si pertenecen a alguien de nuestro pasado que, de repente, reaparece por obra y gracia de Movistar y demás).
Por ejemplo, si tu ex novia te manda un mensaje tal que así:
"Teatro en Alhendin a las 8. El grupo ... presenta: No Hay Que Llorar". (Mª JOSÉ, enero 2006)
pues no deja de ser un reencuentro.
Un antiguo compañero de trabajo te envía esto:
"Papá Noel se ha vuelto loco! Sa follao al reno, al enano y al que tiene el movil en la mano! Feliz Navidad!" (BUBÚ, diciembre 2005)
Y piensas, "carajo, qué gracia, voy a enseñárselo a todo el mundo". Sin embargo, si otro colega te dice que
"Voy, voy" (OSITO PEREZOSO, el sábado pasado para más señas)
o que
"Ya" (DAVID ELX, ayer mismo)
o tal vez
"Me siento como Jesús tras expulsar a los mercaderes del templo" (SOBRINO TITO PACO, diciembre 2005)
o aún peor
"Víctor, dinos números del euromillón que Víctor los ha perdio... Qué tonto..." (FRAILECILLO, noviembre 2005)
o ya el acabose
"Anoche estaba sobadito porque hoy he madrugao. Esta noche lo compensaré danzando con Dionisos al son de su ebrio canto" (JOSE CHIRIMOYO, octubre 2005)
y
"Te debo una botella de ron y dos putas vírgenes adolescentes para sacrificarlas en ritual" (SUB-C, diciembre 2005)
entonces te planteas si no tendrás que empezar a plantearte el cambiar de amigos. Por eso son íntimos los mensajes, porque sirven para pensar íntimamente que Charles Manson era un incomprendido y que el estrangulador de Boston tenía una buena razón (o varias, depende del tamaño de la memoria de su Nokia) para matar a toda esa gente.
Pero en el fondo son buenas personas, me hacen reír y me emborrachan y ven conmigo los partidos de la selección española y tal, que si no...
Por ejemplo, si tu ex novia te manda un mensaje tal que así:
"Teatro en Alhendin a las 8. El grupo ... presenta: No Hay Que Llorar". (Mª JOSÉ, enero 2006)
pues no deja de ser un reencuentro.
Un antiguo compañero de trabajo te envía esto:
"Papá Noel se ha vuelto loco! Sa follao al reno, al enano y al que tiene el movil en la mano! Feliz Navidad!" (BUBÚ, diciembre 2005)
Y piensas, "carajo, qué gracia, voy a enseñárselo a todo el mundo". Sin embargo, si otro colega te dice que
"Voy, voy" (OSITO PEREZOSO, el sábado pasado para más señas)
o que
"Ya" (DAVID ELX, ayer mismo)
o tal vez
"Me siento como Jesús tras expulsar a los mercaderes del templo" (SOBRINO TITO PACO, diciembre 2005)
o aún peor
"Víctor, dinos números del euromillón que Víctor los ha perdio... Qué tonto..." (FRAILECILLO, noviembre 2005)
o ya el acabose
"Anoche estaba sobadito porque hoy he madrugao. Esta noche lo compensaré danzando con Dionisos al son de su ebrio canto" (JOSE CHIRIMOYO, octubre 2005)
y
"Te debo una botella de ron y dos putas vírgenes adolescentes para sacrificarlas en ritual" (SUB-C, diciembre 2005)
entonces te planteas si no tendrás que empezar a plantearte el cambiar de amigos. Por eso son íntimos los mensajes, porque sirven para pensar íntimamente que Charles Manson era un incomprendido y que el estrangulador de Boston tenía una buena razón (o varias, depende del tamaño de la memoria de su Nokia) para matar a toda esa gente.
Pero en el fondo son buenas personas, me hacen reír y me emborrachan y ven conmigo los partidos de la selección española y tal, que si no...





