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Pentecostés (Yo acuso 2.0)
El blog en el que NO querrás aparecer
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Putos turnos
Pues eso, estoy puteado con los turnos de trabajo. Ahora voy a descansar dos días a la semana (lunes y martes, precisamente los dos días en los que más cosas se pueden hacer... :-P). El resto de los días trabajo de tres y media de la tarde a una menos diez de la mañana... Una putada, vamos. En todo caso, podría ser peor, y estoy contento trabajando allí (comparándolo con el resto de trabajos que he tenido no es muy difícil). Cada vez que me entran ganas de salir corriendo me acuerdo de mis paseos interminables con la cartera de polipiel de CdL bajo el brazo... ¡satisfacción garantizada!

En otro orden de cosas, los últimos resultados de ventas de Parnaso han sido magníficos: "Forastero en cuerpo extraño" ha pulverizado muchos récords, y mira que "Umma" se lo había puesto difícil. En junio sacaremos dos nuevos libros: "La ciudad de los muertos y otros relatos" (número 4 de Vórtice) y "Sol de otro mundo" (número 3 de Hipocampo). Aparte de la revista volumen 4, claro. Ya estoy deseando tenerlos en mis manos (son mis hijitos, cualquiera que haya editado alguna vez comprenderá a qué me refiero).

Y hablando de hijitos, el bicho que da nombre al blog, el precioso gato Pentecostés (Pente para los amigos), es una maravilla con bigotes. Me siento bastante (demasiado) padre con él, aunque sea bastante miedica y me muerda los cables de la Play Station 2 (tm). Luego lo compensa todo cuando se queda dormido a tus pies, o cuando te mira con cara de sorpresa cada vez que te enciendes un cigarrillo...

Por ejemplo lo que pasó anoche: a eso de las dos, y viendo Buenafuente (me gusta, ¿pasa algo?), me entró el gusanillo, así que me fui derecho a la nevera y vi que había un paquete de salchichas frankfurt a medias. Cogí un par de ellas y me volví al sofá. Me gustan las salchichas crudas, sí, conozco a mucha gente que le pasa igual. Me terminé de comer la primera y, de repente, Pente (que estaba dormido) se despertó bastante nervioso, trepó por mi pecho y cuello y empezó a olisquearme la boca (no lo había hecho nunca). Vio entonces en mi mano la otra salchicha y... voló hacia ella, empezando a darle lametones tal y como recorría Maradona la línea de banda en sus buenos tiempos, es decir, con entusiasmo poco disimulado.

:-( La salchicha fue para él, claro. La madre que...

En fin, poco más que contar, me temo. No me encuentro demasiado bien, para qué nos vamos a engañar.
 
 
Comentario:
Gracias, preciosa. Pues lo llevo bastante bien, aunque me gasté una pasta cada madrugada en taxi (estoy buscando una moto que me guste, una vez desechada la opción de comprar un coche... se sale de mi presupuesto).

Dentro de poco El Víctor estará motorizado. Que Dios nos ampare...
 
Comentario:
Juas, ¡viva Pente!
Charlotte ya me comentó lo del cambio de turno, espero que te hayas habituado ya :P
Los libros parnasianos van viento en popa, así que a disfrutar de la labor bien hecha("Y un cigarrito pal pecho... por lo bien que lo has hecho").
Besicos niño.
 
Comentario:
No, Francesita, si lo peor del caso... es que la salchicha originalmente era de él. :-P De ahí que se pusiera así, supongo: se dio cuenta de que me estaba zampando su almuerzo del día siguiente.

(Don´t worry, hay salchichas de sobra)

Y muchas gracias por todo, guapa. Aunque no te comente en tu blog creo que ya sabes que no me pierdo una...
 
Comentario:
Los gatos, allá dónde haya olor atrativo, van a oler... y suerte que no te chupara los labios.
Si es cierto que jode un tanto darles la comida de uno, pero en realidad nos encanta.
Me alegro muchísimo de que tengas trabajo y de que te guste más que los demás.
Y me alegro muchísimo por los libros!!!!!!!!!!!!!!!!!!
No