logotipo

img_google
Lo que se da no se quita...
Algo de lo que se le ocurra a Pepitamargrita... y otras curiosidades.
Sindicación
 
el otro, también abierto


Soñar con un ojo abierto o cerrar los dos. Esa es la cuestión.

Al tener un ojo abierto, veo lo que hay; pienso con la cabeza y siento con el corazón. Pero me da la sensación que no arriesgo todo. Arriesgar todo sería cerrar los ojos y caminar. No se si sería capaz. ¿Dónde iría? Si cierro los ojos, no veo la meta, ni siquiera el camino. Quizá no tenga que verlo.

Si dejo un ojo guiñado, pienso que pongo excusas a soñar; pero cierto es que para saber que estoy soñando, en algún momento tengo que despertar, para darme la vuelta y seguir soñando, con los ojos bien cerrados.

Ya lo tengo. De eso se trata. Es justo como antes de dormir; solo basta pensar lo que quiero soñar, para cerrar los ojos y soñarlo... Pensaré lo que quiero soñar; así veré el camino claro, la dirección correcta y podré cerrar los ojos para echar a andar.

No se trata de soñar dejando un ojillo abierto, sino abrirlos un minuto para saber donde quiero ir y después, tenerlos cerrados tanto tiempo como pueda... para soñar.


 
Comentario:
Bueno, mientras no abras el tercer ojo... ^__^

(lo siento, estaba mu fácil :P)
No