logotipo

img_google
Memorias de un informático desengañado
Vida, vivencias e idas de olla de un informático desilusionado
Acerca de
Los pensamientos de un informático desengañado que ahora mismo está intentando el sueño de todo español, ser funcionario.
Mientras tanto dedica su vida a intentar pasarlo lo mejor posible durante los días existentes entre viaje y viaje.
Sindicación
 
Ciudad de vacaciones
Podría contar muchas cosas en este post. Podría decir como nos fue a la Jenny y a mí en el mundial de motociclismo. Que estuvimos cuatro horas atascados para salir de allí, que ella perdió el autobús de vuelta o que nos volvimos a poner morenos (eso yo, porque ella se puso roja) a pesar de estar casi en noviembre. También podría decir que el viernes en la post-reunión de la asociación volví a ver al Rana. Resulta que es amigo de Bricodepot con el que ha ido a un par de campos de trabajo. Podría decir también que él es amigo del pueblo de la Mortadela y vecino del Quilis que ha sido compañero de estudios de la Mortadela. Que me encontró borracho durmiendo en el suelo del párking de arquitectura técnica en una polifiesta a las tantas de la mañana y se preocupó por mí sin saber que era amigo de un amigo suyo. También podría decir que ha estado estudiando tres años con el Pulpo o que también era amigo de otra chica que se fue de campo de trabajo conmigo y cuya hermana gemela idéntica trabaja en la oficina bancaria a la que he ido toda la vida y que si no pasa nada volverá a cambiar mis euros por florines húngaros o coronas eslovacas en navidades cuando me vaya con el Palanca y Mila a pasar frío en esos países tan extraños.

Podría contar muchas cosas de este fin de semana pero no lo haré. Simplemente voy a decir que esta mañana me han llamado de la consellería y que mañana por la mañana empiezo a trabajar en el instituto de un pueblo que está a unos cien kilómetros al norte del mío. En principio y con un poco de suerte voy a estar todo el curso allí así que mañana mismo empezaré a buscar un piso para quedarme a vivir. El pueblo es pequeño pero tiene buena pinta, con un poco de suerte veré amanecer sobre el mar desde el balcón de mi casa.
 
El motor del mundo
Eran las dos del mediodía. Estábamos tomando una cerveza esperando que la comida estuviera lista. No nos habíamos acostado en toda la noche así que la conversación había adquirido tintes surrealistas. Varios eran los temas tratados, pero sin duda el que más tiempo nos ocupaba eran las cejas del director de finanzas de la asociación de estudiantes que organizaba el evento que nos ha permitido pasar este fin de semana en un camping de Benicàsim. Bueno, más bien hablábamos acerca de su única ceja ya que debido a lo poblado que estaba su entrecejo el muchacho se ganó durante el fin de semana el mote de Concejal de Unicej.

Mientras Bricodepot, Poison, Miss Body, algún asturiano que se había unido a nosotros y yo apurábamos nuestras bebidas apareció la Insaciable. Ella, que había conocido al Concejal de Unicej apenas dos días antes, había pasado esos dos días prácticamente recluida en la habitación de él disfrutando de largas sesiones de sexo. Se sentó y lo primero que nos dijo es que se había hartado de nuestras bromas y que esa mañana le había depilado el entrecejo al Concejal de Unicej. Tras cinco minutos de risas por nuestra parte le preguntamos como lo había conseguido. Al fin y al cabo si alguien va por esta vida con un felpudo de ese tamaño entre ceja y ceja es porque no le da demasiada importancia a su aspecto físico. Bueno, o es raro de cojones, que siendo holandés como es el Concejal de Unicej es bastante posible.

Su respuesta fue que él se lo había pedido. Nos dijo que le había dejado caer sutilmente que él le gustaba mucho, pero que si hacía un par de cosas sería el hombre perfecto. Para que no se notara demasiado le dijo que podría hacer algunas abdominales al día, modernizar un poco su ropero, utilizar algún antiarrugas o producto de belleza y perfilarse las cejas. No, tampoco le dijo claramente que lo tenía que hacer era pasarse un cortacésped entre los ojos, simplemente le comentó que si le diera forma a sus cejas sería un hombre ideal.

Dicho y hecho, a los cinco minutos el le pidió que le depilara el entrecejo. Ya estaba hecho el milagro. Una sencilla mente masculina que no se había preocupado nunca por su aspecto físico fue manipulada por una sutil mente femenina hasta el punto de desear ser sometido a la tortura de estar quince minutos sufriendo mientras te arrancan uno a uno con una pinza los pelos que le han acompañado desde su más tierna infancia.

En el fondo todos somos iguales. Da lo mismo que en un par de semanas seas nombrado presidente de una asociación que agrupa a 18000 estudiantes universitarios europeos o que seas un simple barrendero. En cuanto vemos la oportunidad de meterla en caliente nos olvidamos de todo lo demás. Eso nos pasa por dejar de pensar en follar sólo cuando nos masturbamos.

Y aún hay gente que no sabe que es lo que realmente mueve el mundo.

 
Se acerca de nuevo...
Sí, otra vez voy a volver a cruzar la delgada línea que hay entre ser un parásito de la sociedad y una persona responsable y productiva. Aunque parezca mentira mi verano toca definitivamente a su fin y parece que esta semana o la que viene como mucho voy a volver a trabajar. Ahora mismo estoy el número cinco en la bolsa de trabajo así que es cuestión de días que me toque enfrentarme a una clase llena de hormonas con patas dispuestas a tocarme las narices todo lo que puedan.

Las preferencias, las de siempre. Primero la ciudad de Alicante. Si no es posible me gustaría un pueblo con costa del norte de Alicante. Después cualquier sitio con playa y si no cerca de casa. Eso sí, si puede ser que la baja sea larga para poder asentarme y organizar mi vida un poco.

Como ya veo que se me acaba el chollo de las vacaciones (llevo tres meses y medio) he aprovechado el fin de semana para irme con el Rizos y el Palanca a Madrid. Allí aparte de bocadillos de calamares, platos de bravas y bsatante alcohol queda para el recuerdo el momento en el cual en la calle Montera un travestí me agarró el paquete como método de convicción para que utilizara sus servicios o que he vuelto a dormir con alguien. Vale que fue el Palanca (por cierto, Miss Hyde y la Mami dicen que en el fondo es bisexual y está enamorado de mí) y la cama fuera de cuerpo y medio así que no es que pueda decir que sea agradable, pero bueno, es lo que hay.

A ver si este fin de semana al final me voy a Benicásim con los de la asociación de estudiantes y consigo que alguna chica se fije en mí y acepte compartir mi cama una noche...
 
El método (The Game)
Mi adolescencia fue dura. No respecto a mis necesidades materiales ya que mis padres me cuidaban y me dieron todo lo que era razonable dentro de sus posibilidades. Yo me refiero a la relación con el sexo opuesto. Precisamente cuando las hormonas más me presionaban (bueno, ahora también estoy un poco salidillo) mis habilidades con la otra mitad de la humanidad eran nulas.

Creo que esto nos ha pasado a todos, pero es que lo mío era especial. En aquella época para mi los chicos se dividían en tres grupos respecto a sus intenciones con las mujeres: los que querían y podían, los que queríamos y no podíamos y los que no querían (aunque casi seguro que no hubieran podido si lo hubieran intentado). Mientras los otros dos grupos lo pasaban relativamente bien (al fin y al cabo unos estaban felices con sus conquistas y los otros con sus juegos de rol y esas cosas) yo me sentía profundamente frustrado.

Y el caso es que lo intentaba. Tal vez no con demasiado entusiasmo, pero ya se sabe, cuando una vez tras otra te das cuenta que la que durante esa semana se convertía en la mujer de tu vida no te hacía el más mínimo caso empiezas a perder la ilusión.

Por suerte con el tiempo la cosa fue cambiando. Con el paso de los años, mis escasas conquistas fueron dándome confianza y poco a poco fueron siendo cada vez más numerosas de manera que ahora mismo la verdad es que no me quejo de vida sentimental. Durante todos estos años sin saberlo he sufrido un proceso que me ha ido cambiando lentamente.

Este proceso comenzó durante mi época universitaria. Yo siempre había querido estudiar informática pero mis años en la universidad fueron bastante solitarios. Hice algún amigo allí dentro pero la verdad es que la inmensa mayoría de mis compañeros pasaban más tiempo en sus mundos imaginarios llenos de elfos, hobbits y juegos de ordenador que en el mundo real. Todo cambió cuando decidí apuntarme a un campo de trabajo. Allí mi perspectiva sobre el mundo en general dio un vuelco y me di cuenta que en la vida había más cosas que una buena tirada de un dado de veinte.

Además este hecho coincidió con la finalización de mis estudios lo que me permitió dejar atrás esa aburrida escuela y comenzar a trabajar. Empecé a ganar dinero (no mucho) que me permitió hacer cosas que siempre deseé como ponerme lentillas o comprarme la ropa que a mi realmente me gustaba. También empecé a moverme por otros círculos; círculos en los que no todos eran informáticos por lo que acabé dándome cuenta que había vida más allá de un monitor de catorce pulgadas.

Así me di cuenta de mi fallo con las mujeres. Ellas no se interesaban en mí porque simplemente yo no tenía nada interesante que ofrecerles. Ahora por suerte, puedo decir que esto no es así.

¿Porque cuento esto? Muy sencillo, hace unos días que he acabado de leer (más bien he devorado) un libro llamado El Método (The Game). En él, su autor (un periodista llamado Neil Strauss) nos cuenta como debido a un encargo de su editor debe escribir un reportaje sobre una comunidad secreta de Internet de maestros del ligue.

A lo largo del libro vamos asistiendo a la trasformación de Neil Strauss desde lo que la comunidad llama un TTF (típico tío frustrado) a un MDLS (Maestro de la Seducción) gracias a la ayuda de otros MDLS que se dedican a enseñar sus técnicas para acabar convirtiéndose en un GDLS (Gurú de la Seducción). Literalmente el hombre más hábil con las mujeres de toda la comunidad.

El libro está escrito como una biografía en primera persona aunque yo dudo de la veracidad de todo lo que cuenta. Sin embargo el estilo ágil en el que está redactado junto con la temática (con la que tantos hombres nos sentimos identificados) nos lleva a leer ávidamente sus quinientas páginas para saber que es de Style (alter ego de Neil Strauss).

Dejando aparte la calidad de la historia (el libro tiene un final bonito, por decirlo de alguna manera) lo realmente importante es la nomenclatura que utiliza y el profundo análisis del ligue que hace. Su autor utiliza una jerga propia (surgida de la supuesta comunidad secreta de Internet) en la que se nota que se ha desmenuzado hasta niveles inverosímiles el hecho de ligar. Por ello surgen conceptos como monoítis (obsesión por una chica con la que todavía no se ha salido que disminuye las posibilidades de conseguir una cita con ella), IDI (indicador de interés, que no son más que signos que revelan el interés de una mujer por un hombre como pueden ser pedirle el teléfono, apretarle la mano cuando el se la coge o realizar preguntas vanas con el fin de mantener la conversación. Si se logra reunir tres IDI de una mujer se supone que es que ella quiere algo más), la Regla de los tres segundos (pauta por la cual una mujer debe ser abordada antes de que hayan pasado tres segundos desde que se la ha visto por primera vez con el objetivo de evitar un excesivo nerviosismo en el hombre y la posibilidad de que ella se espante ante la mirada sostenida de un pesado), Nega (afirmación ambigua o insulto aparentemente accidental dirigido a una mujer con el fin de demostrarle que no se está interesado en ella) o Teoría de grupo (idea basada en conseguir el aprobamiento de las mujeres que acompañan a tu objetivo para captar su interés).

Para un ingeniero como yo tener este manual sobre el comportamiento femenino hubiera sido de gran ayuda durante aquellos tristes años. Tanto para aprovecharme de los consejos que en él se vierten como por la idea de tener una guía que me ayudara a comprender al otro sexo.

Eso sí, por suerte puedo decir que hace un tiempo que yo empecé mi propia transformación y la verdad es que ahora mismo no me quejo de como estoy.
 
Moros y cristianos
En la Comunidad Valenciana llevamos unos días de jaleo a cuenta de unas declaraciones de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas sobre las fiestas de Moros y Cristianos. En estas fiestas se realiza una representación de la reconquista por parte del bando cristiano de los territorios habitados por musulmanes. Durante los días de fiestas se realizan pasacalles de los ejércitos de ambos bandos que suelen acabar en una batalla que como es obvio pierden los musulmanes.

Pues bien, básicamente lo que dice esta asociación en boca de su presidente, el Imán de Málaga (un cristiano español converso a la fe musulmana), es que las encuentra ofensivas para la minoría musulmana y que no tienen cabida en la España democrática. Como es normal, por aquí se ha armado un gran revuelo porque si hay algo que nos caracteriza a los valencianos es que en lo único que nos ponemos de acuerdo es en las fiestas; y que nos las quiten no nos gustan.

Una vez pasado el primer momento de sorpresa ante esas declaraciones la noticia sigue avanzando y te enteras que dicha federación es minoritaria dentro de la comunidad musulmana española (de hecho sólo hay cuatro entidades musulmanas valencianas que pertenezcan a ella). Que dicha asociación es de las más reaccionarias de todo el estado (por ejemplo, saltó a la fama cuando el mismo imán que considera ofensivas estas fiestas defendió el derecho del imán de Fuengirola a explicar como pegar a una mujer sin dejarle huellas). O que el Consejo Islámico de Valencia (que representa a veinticinco entidades musulmanas) considera que se trata de un debate artificial fruto del desconocimiento de las fiestas.

El problema para las sociedades democráticas es la existencia de grupos (ya sean musulmanes radicales, de ultraderecha, ultraizquierda o de cualquier otro tipo) que van en contra del sistema utilizando las posibilidades que este les ofrece para intentar destruirlo o adaptarlo a sus necesidades. Resumiendo para este caso: cuando se trata de pegar a una mujer la libertad de expresión y el respeto a la cultura propia es fundamental, pero claro, cuando se conmemora un hecho histórico que ha contribuido a crear la sociedad actual como no nos gusta pedimos que se elimine. En nombre de la libertad de expresión y el respeto a nuestra cultura, por supuesto.

Es obvio que hay algunos elementos de la fiesta que pueden no ser de su agrado; incluso hay algunos que pueden a llegar a ser ofensivos. En concreto en muchas localidades existía una figura conocida como la Mahoma que representaba al profeta a la que se le hacía estallar la cabeza con petardos. Por ello, en aras de una mejor convivencia se ha ido eliminando este acto que ya sólo se representó el año pasado en dos localidades.

Sin embargo lo que no puede negar es que estas fiestas son una de las mejores representaciones de la convivencia entre dos pueblos. Sí, es cierto que conmemoran una batalla perdida por el bando musulmán, pero al fin y al cabo la historia la escriben los ganadores y a ninguno de nuestros representantes se le ocurre exigir a los países sudamericanos que eliminen las celebraciones de la independencia de sus respectivos países ya que son batallas, al fin y al cabo, perdidas por los españoles. Tampoco puede negar que en estas tierras al pasado musulmán se mira con un cierto halo nostálgico. De hecho el bando moro suele tener muchos más participantes en estas fiestas que el bando cristiano y eso a pesar de que pierden inevitablemente todos los años.

Por aquí han pasado muchas culturas y de todas se ha tomado algo. Sin duda una de las más influyentes ha sido la islámica y este hecho nos llena de orgullo y admiración porque durante esos siglos nuestras tierras fueron de las más avanzadas del mundo. Además si se analiza un poco la historia se descubre que la reconquista fue sólo una guerra y, que en el caso concreto del Reino de Valencia, la inmensa mayoría de sus habitantes permaneció aquí hasta su expulsión en 1609 cuando perdió un tercio de su población. Eso sí fue un genocidio y no las luchas de la reconquista. Pero bueno, de genocidios saben todas las culturas del mundo, incluso la árabe que ha marginado y casi destruido durante siglos la cultura bereber.

Pero por encima de todo, lo peor es que ahora mismo hay gente que en vez de estar disfrutando del café-licor dando bandazos cogido a sus amigos de parte a parte de la calle al son de Paquito el Chocolatero tiene que estar justificando porque lo hace.

Que estem de festes, xe!
 
Resumen de un verano
El sábado por la mañana se fue la mayor parte de los participantes de la Summer University, incluida Irina a la que acompañé a la parada de autobús ya que va a pasar unos días en Madrid. Aunque los primeros días parecía que yo iba a perder unos cuantos quilos de peso por la fogosidad ucraniana al final no fue para tanto ya que hubo semáforo rojo. Además en Madrid va a dormir en casa del hombre del que está enamorada desde hace un par de años así que de vez en cuando le entraban los remordimientos, vivir para ver.

Pero bueno, no me quejo. Si hago balance de este verano me salen varias cosas positivas:


  • No he parado practicamente en casa

  • He vuelto a correr en los San Fermines

  • Me he puesto ciego de pinchos en San Sebastián otra vez

  • He ido por primera vez a Italia

  • Me he pasado varios días vestido de moro sin sentir la más mínima verguenza

  • He estado dos semanas realizando actividades para divertir a todo un pueblo

  • He hecho amigos a lo largo de España y de Europa

  • Una niña de ocho años a la que apenas conocía me dio su dirección para que le escribiera cuando quisiera

  • He visitado dos bodegas de vino, con sus correspondientes catas

  • He conocido mejor mi ciudad al tener que enseñársela a gente extranjera

  • He conocido a cinco mujeres



Pero lo mejor de todo es que gracias a mis nuevos amigos me faltan fines de semana para hacer todo lo que quiero. Octubre lo tengo completo y Noviembre empieza a estar apurado.

Además, ya estoy empezando a planear el verano que viene. Escandinavia nos espera al Palanca y a mí.

¿Cuando volverá a ser verano?