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Memorias de un informático desengañado
Vida, vivencias e idas de olla de un informático desilusionado
Acerca de
Los pensamientos de un informático desengañado que ahora mismo está intentando el sueño de todo español, ser funcionario.
Mientras tanto dedica su vida a intentar pasarlo lo mejor posible durante los días existentes entre viaje y viaje.
Sindicación
 
Lasciatemi cantare...
Ya estoy otra vez en Valencia. Realmente llegué ayer, pero me pasé el día durmiendo, que falta me hacía. A ver que os cuente un poco el viaje.

Como os dije esto es una asociación europea de estudiantes así que nos juntamos gente de varios sitios. Éramos tres españoles, tres holandeses, dos rusas (una originaria de Kazajstan y con una cara de japonesa que lo flipas), dos (sí, de uzbekas , cinco alemanes y unos cuantos italianos.

Basicamente nos pasamos los días de turismo. Hemos estado en Pavía, pero también hicimos una excursión en bicicleta hasta la Cartuja de Pavía, fuimos hasta Varzi,pueblo conocido por su salami y su vino y visitamos la villa medieval de Vigevano. Bueno, además de meternos entre pecho y espalda kilos de pasta, litros de café y helados y toda la fiesta que fueron capaz de aguantar los europeos cuerpos de los participantes (yo hubiera estado más tiempo).

De toda la gente con lo que mejor me llevaba era con los dos españoles (Miguel Bosé de Bilbao y el Concejal de Barcelona), con la Japo (la ruso-kazaja) y con algunos de los italianos, sobre todo con las dos chicas que habían estudiado en Santiago (Mila y la Pegadora), el que había vivido en Sevilla y con una que desde el primer momento mostró bastante interés en mi. La verdad es que era curiosa la mezcla de idiomas. En general se hablaba en inglés pero con los italianos yo utilizaba una mezcla entre el castellano, el valenciano y las cuatro palabras italianas que he aprendido y nos entendíamos. Para que luego digan que los idiomas separan a la gente.

Desde el primer día los españoles nos ganamos fama de vagos y festeros (puede que el hecho de subirnos al escenario de un concierto y conseguir que nos encendieran los micrófonos para destrozar el clásico italiano Lasciatemi cantare de Toto Cotugno tuviera algo que ver. O que cuando todos estaban cansados nosotros siguiéramos de broma. O que realmente seamos vagos y divertidos no lo se.

El caso es que cuando juntas a tanta gente joven para tan pocos días empiezan a pasar cosas. El sábado era la Note Biancha en la que había un concierto que no acababa hasta las tantas de la mañana. Empezó con música disco italiana bastante buena, luego continuó con la música que está ahora de moda allí entre la que destacan Juanes y Bebe para acabar con salsa. Ese fue el momento que yo aproveché para agarrar a la Vaca que ríe y no soltarla en medio hora. Esta era una holandesa más alta que yo con unas tetas más grandes que un balón de fútbol. En serio, era algo descomunal. Yo me llevaba bastante bien con ella así que aproveché la situación si bien no llegué a lanzar ningún ataque claro ya que ella parecía no estar por la labor. Bueno, si que parecía querer pero como decía yo al día siguiente Holanda es un país muy frío.

Al día siguiente teníamos la mañana libre y por la tarde nos dedicamos a pasear por la ciudad. Ya era la última noche así que tras ver los fuegos artificiales (no estuvieron mal pero comparados con las fallas...) y estar un rato en un concierto de samba nos tuvimos que volver pronto porque había gente cansada. Ya en el albergue unos cuantos rebeldes montamos una fiesta en una de las habitaciones. Nos juntamos siete u ocho más una chica polaca que había venido con un amigo de uno de los italianos. Poco a poco la gente se fue a dormir y al final nos quedamos solos la Niña polaca del vicio. Todo lo que os diga de ella es poco. Es una niña preciosa con diecinueve añitos y unas ganas de vivir y sobretodo un morbo que tiran de espaldas. Estuvimos hablando en el comedor desde las tres de la mañana hasta que se nos hizo de día. Entonces salimos a dar un paseo para ver amanecer. Pero no penséis mal, que no pasó nada. No me hubiera importado lo mas mínimo pero tampoco me importa. Hacía tiempo que no estaba tan a gusto hablando con alguien. A las ocho se tuvo que ir porque su amigo tenía que trabajar y ella se iba en su coche. Me dio su correo electrónico pero no tenía nada para apuntarlo y soy incapaz de recordarlo (el polaco es un idioma difícil por mucho que ella intentó enseñarme a pronunciar algunas palabras) aunque ella si que tiene el mío.

Como ya eran las ocho y nuestro autobús salía a las nueve menos cuarto me pegué una ducha y bajé a desayunar. Tras media hora de sueño en el bus llegamos a Vigevano otro lugar precioso, sobretodo por la plaza ducal. Después de la comida y otra siesta de media hora en el autobús llegamos al albergue.

Como esta noche no estaba incluida en el viaje los pocos que nos quedamos nos repartimos en las casas de los de la organización. Yo ya le había dicho un par de días antes a Mila que me pensaba quedar en su casa. Tras dejar las cosas en su habitación nos fuimos a un pub en el que había música en directo. Quedábamos solo seis y ya se hicieron un poco de grupos. Nos pasamos toda la noche hablando y empezaron a surgir los roces casuales. Cuando llegamos a la habitación preparamos la cama. Ella duerme con dos colchones, uno encima de otro y sin somier así que los pusimos en el suelo uno al lado del otro. Nos pasamos hablando hasta las cuatro de la mañana cuando ella dijo que estaba cansada y apagamos la luz. Ya a oscuras y tumbados seguimos hablando un rato (periodo en el que yo cada vez me iba metiendo más en su colchón) hasta que me lancé a besarla. Ella no se quejó, ni mucho menos y la cosa poco a poco fue pasando a mayores. Un par de horas después sonó mi despertador y me tuve que ir hacia el aeropuerto. Aunque ella me acompañó hasta la estación de tren donde tuvimos una bonita despedida.

Antes de que pasara nada yo ya le había dicho varias veces que se tenía que venir a Valencia que no podía haberse pasado un año en España y no conocerla y ella me decía que seguro que iba a venir. Ahora parece más claro que venga. No se cuando ni dónde, pero espero volver a verla.
 
Comentario:
Y tanto, hace ya más de cinco años que acabé la carrera. Se supone que para esto con tener menos de treinta años basta, pero también he conocido alguno que pasa esa edad así que parece que da igual. Lo verdaderamente importante es que el espíritu sea joven...
 
Comentario:
Nop, no hay que ser estudiante. De hecho, el pequeño nicolas hace tiempo que dejó de estudiar jiji
 
Comentario:
Ma asalta una duda...

Para pertenecer a este tipo de asociaciones, y participar en estos saraos ¿hay que ser estudiante?

Pura curiosidad...
No