Moros y cristianos
En la Comunidad Valenciana llevamos unos días de jaleo a cuenta de unas declaraciones de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas sobre las fiestas de Moros y Cristianos. En estas fiestas se realiza una representación de la reconquista por parte del bando cristiano de los territorios habitados por musulmanes. Durante los días de fiestas se realizan pasacalles de los ejércitos de ambos bandos que suelen acabar en una batalla que como es obvio pierden los musulmanes.
Pues bien, básicamente lo que dice esta asociación en boca de su presidente, el Imán de Málaga (un cristiano español converso a la fe musulmana), es que las encuentra ofensivas para la minoría musulmana y que no tienen cabida en la España democrática. Como es normal, por aquí se ha armado un gran revuelo porque si hay algo que nos caracteriza a los valencianos es que en lo único que nos ponemos de acuerdo es en las fiestas; y que nos las quiten no nos gustan.
Una vez pasado el primer momento de sorpresa ante esas declaraciones la noticia sigue avanzando y te enteras que dicha federación es minoritaria dentro de la comunidad musulmana española (de hecho sólo hay cuatro entidades musulmanas valencianas que pertenezcan a ella). Que dicha asociación es de las más reaccionarias de todo el estado (por ejemplo, saltó a la fama cuando el mismo imán que considera ofensivas estas fiestas defendió el derecho del imán de Fuengirola a explicar como pegar a una mujer sin dejarle huellas). O que el Consejo Islámico de Valencia (que representa a veinticinco entidades musulmanas) considera que se trata de un debate artificial fruto del desconocimiento de las fiestas.
El problema para las sociedades democráticas es la existencia de grupos (ya sean musulmanes radicales, de ultraderecha, ultraizquierda o de cualquier otro tipo) que van en contra del sistema utilizando las posibilidades que este les ofrece para intentar destruirlo o adaptarlo a sus necesidades. Resumiendo para este caso: cuando se trata de pegar a una mujer la libertad de expresión y el respeto a la cultura propia es fundamental, pero claro, cuando se conmemora un hecho histórico que ha contribuido a crear la sociedad actual como no nos gusta pedimos que se elimine. En nombre de la libertad de expresión y el respeto a nuestra cultura, por supuesto.
Es obvio que hay algunos elementos de la fiesta que pueden no ser de su agrado; incluso hay algunos que pueden a llegar a ser ofensivos. En concreto en muchas localidades existía una figura conocida como la Mahoma que representaba al profeta a la que se le hacía estallar la cabeza con petardos. Por ello, en aras de una mejor convivencia se ha ido eliminando este acto que ya sólo se representó el año pasado en dos localidades.
Sin embargo lo que no puede negar es que estas fiestas son una de las mejores representaciones de la convivencia entre dos pueblos. Sí, es cierto que conmemoran una batalla perdida por el bando musulmán, pero al fin y al cabo la historia la escriben los ganadores y a ninguno de nuestros representantes se le ocurre exigir a los países sudamericanos que eliminen las celebraciones de la independencia de sus respectivos países ya que son batallas, al fin y al cabo, perdidas por los españoles. Tampoco puede negar que en estas tierras al pasado musulmán se mira con un cierto halo nostálgico. De hecho el bando moro suele tener muchos más participantes en estas fiestas que el bando cristiano y eso a pesar de que pierden inevitablemente todos los años.
Por aquí han pasado muchas culturas y de todas se ha tomado algo. Sin duda una de las más influyentes ha sido la islámica y este hecho nos llena de orgullo y admiración porque durante esos siglos nuestras tierras fueron de las más avanzadas del mundo. Además si se analiza un poco la historia se descubre que la reconquista fue sólo una guerra y, que en el caso concreto del Reino de Valencia, la inmensa mayoría de sus habitantes permaneció aquí hasta su expulsión en 1609 cuando perdió un tercio de su población. Eso sí fue un genocidio y no las luchas de la reconquista. Pero bueno, de genocidios saben todas las culturas del mundo, incluso la árabe que ha marginado y casi destruido durante siglos la cultura bereber.
Pero por encima de todo, lo peor es que ahora mismo hay gente que en vez de estar disfrutando del café-licor dando bandazos cogido a sus amigos de parte a parte de la calle al son de Paquito el Chocolatero tiene que estar justificando porque lo hace.
Que estem de festes, xe!
Pues bien, básicamente lo que dice esta asociación en boca de su presidente, el Imán de Málaga (un cristiano español converso a la fe musulmana), es que las encuentra ofensivas para la minoría musulmana y que no tienen cabida en la España democrática. Como es normal, por aquí se ha armado un gran revuelo porque si hay algo que nos caracteriza a los valencianos es que en lo único que nos ponemos de acuerdo es en las fiestas; y que nos las quiten no nos gustan.
Una vez pasado el primer momento de sorpresa ante esas declaraciones la noticia sigue avanzando y te enteras que dicha federación es minoritaria dentro de la comunidad musulmana española (de hecho sólo hay cuatro entidades musulmanas valencianas que pertenezcan a ella). Que dicha asociación es de las más reaccionarias de todo el estado (por ejemplo, saltó a la fama cuando el mismo imán que considera ofensivas estas fiestas defendió el derecho del imán de Fuengirola a explicar como pegar a una mujer sin dejarle huellas). O que el Consejo Islámico de Valencia (que representa a veinticinco entidades musulmanas) considera que se trata de un debate artificial fruto del desconocimiento de las fiestas.
El problema para las sociedades democráticas es la existencia de grupos (ya sean musulmanes radicales, de ultraderecha, ultraizquierda o de cualquier otro tipo) que van en contra del sistema utilizando las posibilidades que este les ofrece para intentar destruirlo o adaptarlo a sus necesidades. Resumiendo para este caso: cuando se trata de pegar a una mujer la libertad de expresión y el respeto a la cultura propia es fundamental, pero claro, cuando se conmemora un hecho histórico que ha contribuido a crear la sociedad actual como no nos gusta pedimos que se elimine. En nombre de la libertad de expresión y el respeto a nuestra cultura, por supuesto.
Es obvio que hay algunos elementos de la fiesta que pueden no ser de su agrado; incluso hay algunos que pueden a llegar a ser ofensivos. En concreto en muchas localidades existía una figura conocida como la Mahoma que representaba al profeta a la que se le hacía estallar la cabeza con petardos. Por ello, en aras de una mejor convivencia se ha ido eliminando este acto que ya sólo se representó el año pasado en dos localidades.
Sin embargo lo que no puede negar es que estas fiestas son una de las mejores representaciones de la convivencia entre dos pueblos. Sí, es cierto que conmemoran una batalla perdida por el bando musulmán, pero al fin y al cabo la historia la escriben los ganadores y a ninguno de nuestros representantes se le ocurre exigir a los países sudamericanos que eliminen las celebraciones de la independencia de sus respectivos países ya que son batallas, al fin y al cabo, perdidas por los españoles. Tampoco puede negar que en estas tierras al pasado musulmán se mira con un cierto halo nostálgico. De hecho el bando moro suele tener muchos más participantes en estas fiestas que el bando cristiano y eso a pesar de que pierden inevitablemente todos los años.
Por aquí han pasado muchas culturas y de todas se ha tomado algo. Sin duda una de las más influyentes ha sido la islámica y este hecho nos llena de orgullo y admiración porque durante esos siglos nuestras tierras fueron de las más avanzadas del mundo. Además si se analiza un poco la historia se descubre que la reconquista fue sólo una guerra y, que en el caso concreto del Reino de Valencia, la inmensa mayoría de sus habitantes permaneció aquí hasta su expulsión en 1609 cuando perdió un tercio de su población. Eso sí fue un genocidio y no las luchas de la reconquista. Pero bueno, de genocidios saben todas las culturas del mundo, incluso la árabe que ha marginado y casi destruido durante siglos la cultura bereber.
Pero por encima de todo, lo peor es que ahora mismo hay gente que en vez de estar disfrutando del café-licor dando bandazos cogido a sus amigos de parte a parte de la calle al son de Paquito el Chocolatero tiene que estar justificando porque lo hace.
Que estem de festes, xe!
Comentario:
Gracias, he aprendido bastante de algo que jamás me interesó, a pesar de residir entre ellos.
Me gustó la lección y tu apreciación.
Un gran beso de Greta
Me gustó la lección y tu apreciación.
Un gran beso de Greta
Comentario:
Que rollos de verdad, curas e imanes,...mejor cambiabais los petardos de sitio, si...se me ocurren unos cuantos donde ponerlos.
Hoy estoy ateo del todo.
Hoy estoy ateo del todo.
Comentario:
y si nos ponemos más papistas que el Papa, al final habrá que revisar todos los libros de historia para que nadie se ofenda... de locos, a donde llegaremos asi?
1beso festero ché!!!
1beso festero ché!!!





