Crónicas murcianas
Yo, como todo buen españolito que se precie también me he ido de puente, faltaría más.
Bueno, en principio no tenía pensado nada, pero me llamó una chica que conocí en el campo de trabajo de Almería para invitarme a pasar unos días en su casa. Ha organizado un reencuentro de este campo y de otro que hizo en Ceuta. Así que nos hemos juntado diez o doce personas de las cuales yo sólo conocía a ella y a la Actriz secundaria. Primero pasamos un par de días en su casa de Valencia (ella es de Jumilla, en Murcia, pero estudia aquí) así que me tocó hacer de guía turístico por la ciudad. No es por fardar, pero con tantas visitas que tengo ya me sale sólo y la gente se sorprende de la cantidad de cosas que les cuento. Después nos fuimos el resto del puente a su casa del campo dónde hemos estado aislados de la civilización.
Excepto un extremeño, una maña bastante guapa y un par de catalanes, el resto eran murcianos. Había de todos los sitios, Jumilla, Yecla, Cieza y Puerto Lumbreras. Además nos fuimos un día a Murcia pero como llegamos tarde (a las seis aún estábamos comiendo) no pude quedar con el Acho.
Ha estado entretenida la cosa aunque ha sido en plan de relax, ya que apenas hemos salido un par de noches, y sólo una en serio. Pero claro, entre que teníamos una chimenea dónde hemos estado asando carne todo el día, que el padre de mi amiga tiene no se cuantas hectáreas de vid y que teníamos que probar el vino que hacía para no hacerle un feo y que la gente no se va de campo de trabajo a Ceuta porque sí me he pasado el fin de semana flotando entre una nube de vapores etílicos y de humo de marihuana. La verdad es que yo no suelo fumar mucho (tabaco nunca) pero si la situación lo pide no me importa fumarme unos petas de vez en cuando. Pero vamos, esto ha sido demasiado, nos hemos pasado tres días casi sin salir de casa sin parar de fumar y beber cerveza. Ha sido divertido por la gente y porque fuera hacía un frío del carajo (esta mañana cuando he cogido el coche por primera vez en mi vida lo he visto cubierto de escarcha), pero no es mi prototipo de fin de semana el pasarme el tiempo emporrado.
Además, si me vieran mis alumnos acabaría de ganarme la mala fama que ya empiezo a tener entre ellos. Y todo porque oí hablar a un par de ellos sobre una discoteca que está en el pueblo de mis padres. Yo les dije que ni siquiera sabían donde estaba, ya que está a unos 100 Km. de su casa en medio del monte. Me preguntaron que si yo había ido alguna vez y les dije la verdad, que sí, con quince años, en moto y que no había vuelto nunca más, que eso estaba lleno de pastilleros y que no me iba ese rollo. Pero nada, ahora mismo están empeñados en que me meto de todo.
Bueno, en principio no tenía pensado nada, pero me llamó una chica que conocí en el campo de trabajo de Almería para invitarme a pasar unos días en su casa. Ha organizado un reencuentro de este campo y de otro que hizo en Ceuta. Así que nos hemos juntado diez o doce personas de las cuales yo sólo conocía a ella y a la Actriz secundaria. Primero pasamos un par de días en su casa de Valencia (ella es de Jumilla, en Murcia, pero estudia aquí) así que me tocó hacer de guía turístico por la ciudad. No es por fardar, pero con tantas visitas que tengo ya me sale sólo y la gente se sorprende de la cantidad de cosas que les cuento. Después nos fuimos el resto del puente a su casa del campo dónde hemos estado aislados de la civilización.
Excepto un extremeño, una maña bastante guapa y un par de catalanes, el resto eran murcianos. Había de todos los sitios, Jumilla, Yecla, Cieza y Puerto Lumbreras. Además nos fuimos un día a Murcia pero como llegamos tarde (a las seis aún estábamos comiendo) no pude quedar con el Acho.
Ha estado entretenida la cosa aunque ha sido en plan de relax, ya que apenas hemos salido un par de noches, y sólo una en serio. Pero claro, entre que teníamos una chimenea dónde hemos estado asando carne todo el día, que el padre de mi amiga tiene no se cuantas hectáreas de vid y que teníamos que probar el vino que hacía para no hacerle un feo y que la gente no se va de campo de trabajo a Ceuta porque sí me he pasado el fin de semana flotando entre una nube de vapores etílicos y de humo de marihuana. La verdad es que yo no suelo fumar mucho (tabaco nunca) pero si la situación lo pide no me importa fumarme unos petas de vez en cuando. Pero vamos, esto ha sido demasiado, nos hemos pasado tres días casi sin salir de casa sin parar de fumar y beber cerveza. Ha sido divertido por la gente y porque fuera hacía un frío del carajo (esta mañana cuando he cogido el coche por primera vez en mi vida lo he visto cubierto de escarcha), pero no es mi prototipo de fin de semana el pasarme el tiempo emporrado.
Además, si me vieran mis alumnos acabaría de ganarme la mala fama que ya empiezo a tener entre ellos. Y todo porque oí hablar a un par de ellos sobre una discoteca que está en el pueblo de mis padres. Yo les dije que ni siquiera sabían donde estaba, ya que está a unos 100 Km. de su casa en medio del monte. Me preguntaron que si yo había ido alguna vez y les dije la verdad, que sí, con quince años, en moto y que no había vuelto nunca más, que eso estaba lleno de pastilleros y que no me iba ese rollo. Pero nada, ahora mismo están empeñados en que me meto de todo.
Comentario:
Pues nada ya sabes, la fama es como las manchas de tomate, se quita fatal...
Comentario:
Acho tiiiiiio... mira que llamarme a última hora... y pq estoy malo que si no me plantaba donde estabas sólo por conocer a tus amiguitas jiji
Saludossss
Y me debes una!
Saludossss
Y me debes una!
Comentario:
Anda, pero si tú encantado de la fama que te están poniendo tus alunmos, ya tendrás a más de una enamoriscada, fama de "malote".
Vaya, vaya con Murcia, jeje.
1beso
Vaya, vaya con Murcia, jeje.
1beso





