Catorce años después
El sábado pasado cuando estaba a punto de salir de casa para irme de fiesta recibí una extraña llamada de teléfono. Extraña primero por ser al teléfono fijo. Después de unos cuantos años de móviles con sus correspondientes politonos empieza a resultar raro escuchar el tradicional ring ring de toda la vida. Al otro lado del hilo había una persona que preguntaba por mí utilizando mi nombre y apellidos. Un poco asustado (este tipo de llamadas no suelen prometer nunca nada bueno) contesté que era yo. Por suerte no me comunicaron ninguna desgracia. Era un antiguo compañero de clase del que hacía años que no sabía nada. Me llamaba para decirme que hoy se iba a celebrar una cena de reencuentro de nuestro curso de octavo de EGB. Como hoy no tenía ningún plan mejor para allí que me voy en un rato.
Mi pueblo no es mi grande (unos cuarenta mil habitantes) pero el hecho de estar casi pegado a Valencia hace que en el fondo seamos un barrio más de la gran ciudad lo que hace que prácticamente no mantenga contacto con la gente que tantas horas de clase compartió conmigo. Además aquella época no fue de las mejores de mi vida. Sí, ya se que la adolescencia es dura para todos, pero en mi caso fue un poco más de la media. Mi padre era profesor en el colegio al que yo iba. Además era de los que tenía fama de duro, así que muchos compañeros me utilizaban a a mí para descargar las frustraciones que les ocasionaban los suspensos que mi padre repartía. Además yo era lo que se suele decir un poco repelente. Tenía pinta de empollón y aunque apenas estudiaba sacaba muy buenas notas (que según muchos compañeros conseguía gracias a las influencia de mi padre). Nunca fui agredido físicamente (ni estuve cerca de serlo tampoco) pero fui el objetivo constante de las burlas y menosprecios de gran parte de mis compañeros. Con ello, tal vez me volvía más retraído, lo que hacía que fuera un blanco más propicio aún para ellos.
A pesar de eso hice buenos amigos, que mantuve durante un tiempo aunque el discurrir de la vida se encargó de separarnos. Respecto a las chicas yo era demasiado tímido incluso para enamorarme por lo que aquella época de mi vida en el aspecto sentimental pasó un poco desapercibida. Sin embargo una de mis compañeras de clase siguió estudiando conmigo y sí que puedo decir que pensé en ella como algo más que una amiga unos años después aunque os tengo que decir que no creo que ella ni siquiera llegara a enterarse. Pues bien, da la casualidad que una de las que está organizando esto es ella.
No creo que pase nada. Es más no lo voy a buscar, pero no niego que me apetece volver a verla y que me hubiera gustado ser de otra manera durante aquellos años.
Mi pueblo no es mi grande (unos cuarenta mil habitantes) pero el hecho de estar casi pegado a Valencia hace que en el fondo seamos un barrio más de la gran ciudad lo que hace que prácticamente no mantenga contacto con la gente que tantas horas de clase compartió conmigo. Además aquella época no fue de las mejores de mi vida. Sí, ya se que la adolescencia es dura para todos, pero en mi caso fue un poco más de la media. Mi padre era profesor en el colegio al que yo iba. Además era de los que tenía fama de duro, así que muchos compañeros me utilizaban a a mí para descargar las frustraciones que les ocasionaban los suspensos que mi padre repartía. Además yo era lo que se suele decir un poco repelente. Tenía pinta de empollón y aunque apenas estudiaba sacaba muy buenas notas (que según muchos compañeros conseguía gracias a las influencia de mi padre). Nunca fui agredido físicamente (ni estuve cerca de serlo tampoco) pero fui el objetivo constante de las burlas y menosprecios de gran parte de mis compañeros. Con ello, tal vez me volvía más retraído, lo que hacía que fuera un blanco más propicio aún para ellos.
A pesar de eso hice buenos amigos, que mantuve durante un tiempo aunque el discurrir de la vida se encargó de separarnos. Respecto a las chicas yo era demasiado tímido incluso para enamorarme por lo que aquella época de mi vida en el aspecto sentimental pasó un poco desapercibida. Sin embargo una de mis compañeras de clase siguió estudiando conmigo y sí que puedo decir que pensé en ella como algo más que una amiga unos años después aunque os tengo que decir que no creo que ella ni siquiera llegara a enterarse. Pues bien, da la casualidad que una de las que está organizando esto es ella.
No creo que pase nada. Es más no lo voy a buscar, pero no niego que me apetece volver a verla y que me hubiera gustado ser de otra manera durante aquellos años.
Comentario:
Ummm... pues suena asi a bote pronto la mar de interesante el encuentro.
Vaya fatalidad que tu padre sea de los profes "hueso", joer.
1beso
p.d. por eso tu vocación de enseñanza... ahora entiendo.
Vaya fatalidad que tu padre sea de los profes "hueso", joer.
1beso
p.d. por eso tu vocación de enseñanza... ahora entiendo.





