Fallas
Hacía apenas cinco minutos que habíamos salido de uno de los multitudinarios conciertos de fallas en el que Mila, Brico Depot, el Rana y su novia checa nos habíamos pasado más de una hora saltando y pegándonos codazos y empujones con una marabunta de niños de quince años como si aún tuviéramos su edad. Mientras buscábamos un sitio dónde ver cómodamente el castillo de fuegos artificiales cuando la centroeuropea nos preguntó inocentemente cuanto tiempo llevábamos juntos. Tanto Mila como yo nos quedamos sin palabras.
La pregunta era normal viniendo de una chica que estuvo de erasmus en Valencia hace dos años y que después ha vuelto tres veces hasta que ha conseguido un trabajo que le permita vivir más cerca del Rana . Es normal que la gente que nos vea se piense que somos algo más que simples amigos, por mucho derecho a roce que haya. Lo reconozco, ella me gusta y cada vez que estamos juntos estoy mejor. Pero esto no quita que yo tenga mi vida más o menos montada aquí y que ella por su manera de ver la vida y su edad (el día de San José cumplió veintitrés añitos, justo diez más que Miss Hyde que ya es casualidad) todavía tenga muchas cosas cosas que hacer antes de asentarse en ningún sitio. Por eso, ahora mismo aunque sea italiana está viviendo en Bruselas hasta final de abril y ha solicitado becas para al menos seis países distintos cuando acabe con este trabajo. Lo bueno de la pregunta es que me permitió confirmar lo que suponía, que las expectativas de Mila respecto a esta relación son exactamente iguales que las mías. Aprovechar el presente sin preocuparse para nada del futuro, excepto de la próxima vez que nos vayamos a ver.
Porque desde luego estas fallas han sido de las mejores de los últimos años. Además de poder enseñárselas a Mila (parece mentira, pero es la primera vez que tengo visita estos días) he vuelto a vivirlas intensamente después de varios años ya que el año pasado sólo tuve fiesta el fin de semana, hace dos estaba en Irlanda y hace tres me las pasé en el baño por culpa de una gastroenteritis. Así que he seguido todas las tradiciones, ver las mascletàs y los castillos, tirar petardos como cuando era niño, comer buñuelos y paella a las tantas de la madrugada, intentar ver la mayor cantidad posible de monumentos y estar de fiesta hasta que el cuerpo aguante añadiendo a los actos típicos el par de visitas a la playa que alguien criado a los pies de los Alpes exigía; en fin, que no he tenido ni un solo minuto libre.
Ahora vuelvo a planificar mi futuro. La semana que viene aparece en Valencia el Palanca en su típica visita gorrona. En pascua estaré por Marruecos con el Concejal y Miguel Bosé. Justo después vendrá la Actriz secundaria con un par de amigas para ir a un festival de música cercano a mi casa. Y a principio de mayo de nuevo recibiré la visita de Mila aunque si no pasa nada esa vez serán más días.
No me puedo quejar de vida social.
La pregunta era normal viniendo de una chica que estuvo de erasmus en Valencia hace dos años y que después ha vuelto tres veces hasta que ha conseguido un trabajo que le permita vivir más cerca del Rana . Es normal que la gente que nos vea se piense que somos algo más que simples amigos, por mucho derecho a roce que haya. Lo reconozco, ella me gusta y cada vez que estamos juntos estoy mejor. Pero esto no quita que yo tenga mi vida más o menos montada aquí y que ella por su manera de ver la vida y su edad (el día de San José cumplió veintitrés añitos, justo diez más que Miss Hyde que ya es casualidad) todavía tenga muchas cosas cosas que hacer antes de asentarse en ningún sitio. Por eso, ahora mismo aunque sea italiana está viviendo en Bruselas hasta final de abril y ha solicitado becas para al menos seis países distintos cuando acabe con este trabajo. Lo bueno de la pregunta es que me permitió confirmar lo que suponía, que las expectativas de Mila respecto a esta relación son exactamente iguales que las mías. Aprovechar el presente sin preocuparse para nada del futuro, excepto de la próxima vez que nos vayamos a ver.
Porque desde luego estas fallas han sido de las mejores de los últimos años. Además de poder enseñárselas a Mila (parece mentira, pero es la primera vez que tengo visita estos días) he vuelto a vivirlas intensamente después de varios años ya que el año pasado sólo tuve fiesta el fin de semana, hace dos estaba en Irlanda y hace tres me las pasé en el baño por culpa de una gastroenteritis. Así que he seguido todas las tradiciones, ver las mascletàs y los castillos, tirar petardos como cuando era niño, comer buñuelos y paella a las tantas de la madrugada, intentar ver la mayor cantidad posible de monumentos y estar de fiesta hasta que el cuerpo aguante añadiendo a los actos típicos el par de visitas a la playa que alguien criado a los pies de los Alpes exigía; en fin, que no he tenido ni un solo minuto libre.
Ahora vuelvo a planificar mi futuro. La semana que viene aparece en Valencia el Palanca en su típica visita gorrona. En pascua estaré por Marruecos con el Concejal y Miguel Bosé. Justo después vendrá la Actriz secundaria con un par de amigas para ir a un festival de música cercano a mi casa. Y a principio de mayo de nuevo recibiré la visita de Mila aunque si no pasa nada esa vez serán más días.
No me puedo quejar de vida social.
Comentario:
Y apunta pa después una visitica a Graná a ver a la Jenny... ya concretaremos
Comentario:
Pues nada, que arda...que arda...
Comentario:
Menuda intensidad!! te faltan días, horas... jajaja
1beso enorme
1beso enorme
Comentario:
no te puedes quejar no... ;)





