Socializándome
La vida que llevo en la ciudad de Vacaciones es bastante relajada. Eso hace que intente aprovechar al máximo los fines de semana. Lo malo es que cuando se produce algo especial los días de diario se me acumula el trabajo. Y estos últimos días he estado haciendo horas extras.
El fin de semana pasado fui a Madrid a visitar a Maciej. Se vuelve a su Polonia natal en un par de semanas y no era cuestión de que abandonara este país sin despedirnos. Por problemas familiares su mujer y su hijo (nacido en enero) volvieron hace tres meses. Como no conozco al chaval tendré que ir de nuevo a Polonia no problem; a ver cuando encuentro tiempo.
También se apuntó el Palanca, que hacía casi medio año que no le veía el cada vez más escaso pelo. Estuvieron bastante bien aprovechados los tres días. Además como yo aún estaba flojo por culpa de las anginas no salimos de fiesta aunque nos pasamos las horas hablando e insultándonos. No voy a decir que lo echaré de menos porque desde que se fue a Madrid hace casi tres años apenas lo he visto tres o cuatro veces pero si que será extraño saber que estará a apenas unas horas de viaje por carretera.
El martes había quedado con la chica que me pegó las anginas lo que pasa es que después del trabajo, el gimnasio y un curso sobre Lliurex que empezaba ese mismo día me quedé sin fuerzas y lo suspendí a última hora. No pensé que pasaría nada ya que habíamos quedado con más gente, pero no debió de ser así.
El jueves teníamos la cena de despedida de los Erasmus de Castellón y se supone que nos íbamos a ver. Pero nada, esta vez la que me dejó tirado fue ella. La verdad es que me mosqueó un poco.
Ya se, pensaréis que soy un hipócrita que se enfada cuando le pagan con su misma moneda. Pero hay diferencias: yo tuve la delicadeza de avisar y sobre todo, la primera vez ella se quedó con sus amigos; exactamente igual que me pasó a mi el jueves. Tampoco voy a montar un drama, porque son bastante simpáticos y los voy conociendo ya (además había cuatro o cinco jovencitas que yo no había visto antes y que merecen ser conocidas) así que la noche no estuvo mal. Eso sí, por si acaso me fui a casa a una hora prudente (esta vez aunque fuera por poco me acosté antes de las tres de la madrugada)
Casi sin tiempo para descansar el viernes por la noche fui a la cena de nuevos socios de la asociación de Valencia. Nos juntamos los de siempre más cuatro o cinco pollos. De las nuevas incorporaciones sólo el Miniyó aguantó nuestro ritmo y acabó comiéndose un kebab a las cinco de la mañana conmigo, Mermi y Brico Depot.
El sábado hubo más de lo mismo. Otra cena con gente de la asociación aunque esta vez más selecta. Era el cumpleaños de la Pícara y sólo invitó a los que le caen mejor. Bueno y al Rizos y Calata que se acoplaron. Tras pasar un rato cantando los grandes éxitos de Gigatron y Bibí AAndersen nos fuimos a una discoteca aunque al final se rajaron todos menos Calata y el Rizos.
La última en irse fue Bea la Guarra. Es una chica con la que me llevó especialmente bien. Es bastante guapa y para decirlo finamente le comía hasta la cera de las orejas. Además tenemos la curiosa costumbre de mantener largas conversaciones sobre sus pechos, mi pene y como y donde y a cuantos nos hemos ligado. Vamos, que hablamos de todo sin ninguna vergüenza Como ya he dicho, fue la última en irse y se arrimó un poco más de lo normal por lo que llegué a hacerme ilusiones, pero nada al final todo quedó en una falsa alarma.
Cuando salimos de la discoteca dónde tuve que convencer a una treintañera de que no tenía sólo veintitrés añitos y dónde vi atacar al Rizos después de mucho tiempo ya era de día. Pero no importa, apenas unas horas después estábamos celebrando el cumpleaños del Pulpo del que me tuve que ir corriendo para no llegar demasiado tarde a la ciudad de vacaciones.
Creo que es normal que esta mañana me haya dormido y haya llegado cinco minutos tarde al trabajo.
El fin de semana pasado fui a Madrid a visitar a Maciej. Se vuelve a su Polonia natal en un par de semanas y no era cuestión de que abandonara este país sin despedirnos. Por problemas familiares su mujer y su hijo (nacido en enero) volvieron hace tres meses. Como no conozco al chaval tendré que ir de nuevo a Polonia no problem; a ver cuando encuentro tiempo.
También se apuntó el Palanca, que hacía casi medio año que no le veía el cada vez más escaso pelo. Estuvieron bastante bien aprovechados los tres días. Además como yo aún estaba flojo por culpa de las anginas no salimos de fiesta aunque nos pasamos las horas hablando e insultándonos. No voy a decir que lo echaré de menos porque desde que se fue a Madrid hace casi tres años apenas lo he visto tres o cuatro veces pero si que será extraño saber que estará a apenas unas horas de viaje por carretera.
El martes había quedado con la chica que me pegó las anginas lo que pasa es que después del trabajo, el gimnasio y un curso sobre Lliurex que empezaba ese mismo día me quedé sin fuerzas y lo suspendí a última hora. No pensé que pasaría nada ya que habíamos quedado con más gente, pero no debió de ser así.
El jueves teníamos la cena de despedida de los Erasmus de Castellón y se supone que nos íbamos a ver. Pero nada, esta vez la que me dejó tirado fue ella. La verdad es que me mosqueó un poco.
Ya se, pensaréis que soy un hipócrita que se enfada cuando le pagan con su misma moneda. Pero hay diferencias: yo tuve la delicadeza de avisar y sobre todo, la primera vez ella se quedó con sus amigos; exactamente igual que me pasó a mi el jueves. Tampoco voy a montar un drama, porque son bastante simpáticos y los voy conociendo ya (además había cuatro o cinco jovencitas que yo no había visto antes y que merecen ser conocidas) así que la noche no estuvo mal. Eso sí, por si acaso me fui a casa a una hora prudente (esta vez aunque fuera por poco me acosté antes de las tres de la madrugada)
Casi sin tiempo para descansar el viernes por la noche fui a la cena de nuevos socios de la asociación de Valencia. Nos juntamos los de siempre más cuatro o cinco pollos. De las nuevas incorporaciones sólo el Miniyó aguantó nuestro ritmo y acabó comiéndose un kebab a las cinco de la mañana conmigo, Mermi y Brico Depot.
El sábado hubo más de lo mismo. Otra cena con gente de la asociación aunque esta vez más selecta. Era el cumpleaños de la Pícara y sólo invitó a los que le caen mejor. Bueno y al Rizos y Calata que se acoplaron. Tras pasar un rato cantando los grandes éxitos de Gigatron y Bibí AAndersen nos fuimos a una discoteca aunque al final se rajaron todos menos Calata y el Rizos.
La última en irse fue Bea la Guarra. Es una chica con la que me llevó especialmente bien. Es bastante guapa y para decirlo finamente le comía hasta la cera de las orejas. Además tenemos la curiosa costumbre de mantener largas conversaciones sobre sus pechos, mi pene y como y donde y a cuantos nos hemos ligado. Vamos, que hablamos de todo sin ninguna vergüenza Como ya he dicho, fue la última en irse y se arrimó un poco más de lo normal por lo que llegué a hacerme ilusiones, pero nada al final todo quedó en una falsa alarma.
Cuando salimos de la discoteca dónde tuve que convencer a una treintañera de que no tenía sólo veintitrés añitos y dónde vi atacar al Rizos después de mucho tiempo ya era de día. Pero no importa, apenas unas horas después estábamos celebrando el cumpleaños del Pulpo del que me tuve que ir corriendo para no llegar demasiado tarde a la ciudad de vacaciones.
Creo que es normal que esta mañana me haya dormido y haya llegado cinco minutos tarde al trabajo.
Comentario:
¿Cinco minutos? y eso ¿es retraso?
Tanto intercambio europista te está contaminando...Here in spain 5 minuts es lo normal de retraso hombre. Que menos.
Como sois los europeos oye...que seriossss
Tanto intercambio europista te está contaminando...Here in spain 5 minuts es lo normal de retraso hombre. Que menos.
Como sois los europeos oye...que seriossss
Comentario:
Menudo ritmo...eso me da esperanzas para cuando llegue a tu edad...jijijiji





