Poco que contar
Cuando la decisión más importante de tu vida pasa a ser en que playa te vas a bañar por la tarde se puede decir que las cosas te van bien. Y si encima puedes hacer eso sin estar de vacaciones la vida te va definitivamente muy bien.
Pues esa es ahora mi rutina. Esta semana aún hemos tenido clase, pero como ya están las notas puestas (me he cargado a más del 20% de los alumnos, eso en una maría como informática es una bestialidad) han venido menos niños a clase y no hemos hecho nada. Bueno, sí, nos hemos convertido en niñeras. Y claro como los otros profesores no sabían muy bien que hacer ha habido overbooking en el aula de informática. Anda que no son listos los chavales, se han pasado las clases chateando por el messenger.
Como no hay clases que preparar, se ha acabado el cursillo que me ocupaba un par de tardes a la semana y ya no tengo el ángel bueno que me recordaba que debía estudiar inglés me he dedicado a vegetar sobre la arena. Por suerte la ciudad de vacaciones está bastante bien surtida de playas, así que ido variando; he pasado por la típica playa urbana, una un poco más estrecha con mucho oleaje, otra con conchas machacadas en vez de arena y por una en medio de un parque natural en la que había que había que tener cuidado porque las abejas eran del tamaño de un puño. Y para la semana que viene ya he quedado con mi compañera de piso en ir a una de las pocas costas vírgenes que aún quedan en el Mediterráneo español. Tendremos que hacernos 30 kilómetros en el coche, pero seguro que vale la pena.
Además de la playa el lunes me fui de excursión con los niños a Port Aventura. A pesar de que no me gustan las montañas rusas, me subí en una que han inagurado en la que se cogen 140 km/h en menos de cuatro segundos. Pues bien, pudo decir que cumplí, porque aunque estuve a punto de vomitar no salí corriendo de la cola como la profesora de gimnasia.
Finalmente he parovechado la conexión inalámbrica de mi vecino para comprar los vuelos y reservar los albergues que necesito para aprovechar este verano. Le he pegado una buena sacudida a la tarjeta de crédito, pero para eso está. Dentro de poco Bérgamo, Dubrovnik, Londres o Bruselas formarán parte de este weblog.
Ojalá todos los días de mi vida fueran tan relajados y placenteros como esta semana.
Pues esa es ahora mi rutina. Esta semana aún hemos tenido clase, pero como ya están las notas puestas (me he cargado a más del 20% de los alumnos, eso en una maría como informática es una bestialidad) han venido menos niños a clase y no hemos hecho nada. Bueno, sí, nos hemos convertido en niñeras. Y claro como los otros profesores no sabían muy bien que hacer ha habido overbooking en el aula de informática. Anda que no son listos los chavales, se han pasado las clases chateando por el messenger.
Como no hay clases que preparar, se ha acabado el cursillo que me ocupaba un par de tardes a la semana y ya no tengo el ángel bueno que me recordaba que debía estudiar inglés me he dedicado a vegetar sobre la arena. Por suerte la ciudad de vacaciones está bastante bien surtida de playas, así que ido variando; he pasado por la típica playa urbana, una un poco más estrecha con mucho oleaje, otra con conchas machacadas en vez de arena y por una en medio de un parque natural en la que había que había que tener cuidado porque las abejas eran del tamaño de un puño. Y para la semana que viene ya he quedado con mi compañera de piso en ir a una de las pocas costas vírgenes que aún quedan en el Mediterráneo español. Tendremos que hacernos 30 kilómetros en el coche, pero seguro que vale la pena.
Además de la playa el lunes me fui de excursión con los niños a Port Aventura. A pesar de que no me gustan las montañas rusas, me subí en una que han inagurado en la que se cogen 140 km/h en menos de cuatro segundos. Pues bien, pudo decir que cumplí, porque aunque estuve a punto de vomitar no salí corriendo de la cola como la profesora de gimnasia.
Finalmente he parovechado la conexión inalámbrica de mi vecino para comprar los vuelos y reservar los albergues que necesito para aprovechar este verano. Le he pegado una buena sacudida a la tarjeta de crédito, pero para eso está. Dentro de poco Bérgamo, Dubrovnik, Londres o Bruselas formarán parte de este weblog.
Ojalá todos los días de mi vida fueran tan relajados y placenteros como esta semana.
Comentario:
Enorabuena por lo de la montaña rusa! tuviste buena preparación...Estando aun en examenes sólo puedo decirte: que envidia me das...
Comentario:
incluyes port aventura en lo de placentero jua jua
mubien, te aplaudo lo de la montaña rusa, campeón jejeje
hablamos nennn a ver si pudiera apuntarme a algún viaje contigooo
mubien, te aplaudo lo de la montaña rusa, campeón jejeje
hablamos nennn a ver si pudiera apuntarme a algún viaje contigooo
Comentario:
Ole que si!!! tú si que sabes nen! hale, hale, disfrútalo.
besos playeros
besos playeros





