El tiempo pasa despacico, ¿o no?
Como el nueve de Octubre es el día de la Comunidad Valenciana he sido uno de los casi cinco millones de afortunados españoles que han disfrutado esta semana de dos puentes. En este estoy descansando en casita, que ya tocaba, pero el fin de semana pasado cogí el coche y me planté en el pueblo dónde vive el Palanca.
Es un viaje que tenía pensado desde hace tiempo ya que le debo bastantes visitas. Además da la casualidad que vive en el mismo pueblo que Clementina ala que hacía más de un año que no veía. Pero es que también da la casualidad que está a menos de cuarenta kilómetros del pueblo donde hice mi segundo campo de trabajo allá por el año 2001 que fue donde conocí a mi primera novia.
Finalmente y después de siete años de amistad he visto al Palanca besar a una mujer. Se me ha hecho raro verlo comportarse como un auténtico caballero con su novia. Si es que al final todos acabamos pasando por el aro, hasta los seres tan desagradables como él.
Han sido unos días tranquilos (me hacían falta después de toda la marcha que llevo este verano) en los que no he podido dejar de sentir un poco de melancolía. Parece que no, pero el tiempo pasa. A veces parece que rápido, otras despacio, pero lo que está claro es que se nos escapa entre los dedos.
Me pongo a pensar como era yo hace siete años cuando empecé en esto de los campos de trabajo y conocí al Palanca y me doy cuenta de lo que he cambiado. Al pasear de nuevo por esas calles que vieron nacer el primer amor de mi vida no pude más que reprimir una lagrimilla que sin querer intentaba salir de entre mis ojos.
Pero la verdad es que no me arrepiento de nada. El chaval que era yo en aquella época hubiera querido una y mil veces quedar con una chica a la que hace más de un año que no ves y pasarse varias horas hablando sin parar. También le habría encantado pasarse varios meses viajando y tener amigos por media Europa.
Sin embargo no puedo dejar de pensar en el pasado y darme cuenta de la cantidad de tiempo que he perdido (más bien que no he aprovechado al máximo) y que seguro que con otra mentalidad hubiera dado más de si. Pero claro, hay veces que se pasan los meses sin darte cuenta y otras un par de días te cunden como años.
Por eso no se si la Madonna de la Hora Chanante tiene razón o no ya que a veces el tiempo pasa despacico y otras rapidico. Lo importante es aprovecharlo al máximo y reírse con las tontunas de esta gente:
Es un viaje que tenía pensado desde hace tiempo ya que le debo bastantes visitas. Además da la casualidad que vive en el mismo pueblo que Clementina ala que hacía más de un año que no veía. Pero es que también da la casualidad que está a menos de cuarenta kilómetros del pueblo donde hice mi segundo campo de trabajo allá por el año 2001 que fue donde conocí a mi primera novia.
Finalmente y después de siete años de amistad he visto al Palanca besar a una mujer. Se me ha hecho raro verlo comportarse como un auténtico caballero con su novia. Si es que al final todos acabamos pasando por el aro, hasta los seres tan desagradables como él.
Han sido unos días tranquilos (me hacían falta después de toda la marcha que llevo este verano) en los que no he podido dejar de sentir un poco de melancolía. Parece que no, pero el tiempo pasa. A veces parece que rápido, otras despacio, pero lo que está claro es que se nos escapa entre los dedos.
Me pongo a pensar como era yo hace siete años cuando empecé en esto de los campos de trabajo y conocí al Palanca y me doy cuenta de lo que he cambiado. Al pasear de nuevo por esas calles que vieron nacer el primer amor de mi vida no pude más que reprimir una lagrimilla que sin querer intentaba salir de entre mis ojos.
Pero la verdad es que no me arrepiento de nada. El chaval que era yo en aquella época hubiera querido una y mil veces quedar con una chica a la que hace más de un año que no ves y pasarse varias horas hablando sin parar. También le habría encantado pasarse varios meses viajando y tener amigos por media Europa.
Sin embargo no puedo dejar de pensar en el pasado y darme cuenta de la cantidad de tiempo que he perdido (más bien que no he aprovechado al máximo) y que seguro que con otra mentalidad hubiera dado más de si. Pero claro, hay veces que se pasan los meses sin darte cuenta y otras un par de días te cunden como años.
Por eso no se si la Madonna de la Hora Chanante tiene razón o no ya que a veces el tiempo pasa despacico y otras rapidico. Lo importante es aprovecharlo al máximo y reírse con las tontunas de esta gente:





