Blogs.ya.com Quitar publicidad
Memorias de un informático desengañado
Vida, vivencias e idas de olla de un informático desilusionado
Acerca de
Los pensamientos de un informático desengañado que ahora mismo está intentando el sueño de todo español, ser funcionario.
Mientras tanto dedica su vida a intentar pasarlo lo mejor posible durante los días existentes entre viaje y viaje.
Sindicación
 
¿Hay vida después de Cheste?
Por desgracia si. Después de un fin de semana intenso el lunes vino lo peor, volver a la dura realidad, es decir, al trabajo. Por suerte me cancelaron el curso que tenía que dar por la tarde y esta semana sólo voy a impartir siete horas de clase al día.

Se puede decir que el fin de semana ha estado bastante bien, tan bien que se me hizo corto. Al final a la quedada se apuntaron Jenny, Iratxe, la Seño y los valencianos (la Navajera y el Nieto). La cosa empezó el viernes a media tarde. a esa hora llegaba Iratxe y se puede decir que desde ese momento en todo el fin de semana no estuve mas de media hora seguida sin hacer nada. Después de dar una vuelta por el centro, nos separamos. El resto de la gente se fue a casa de la Navajera a preparar la cena y yo me fui a ponerme guapa y a recoger a Jenny del aeropuerto.

La cena estuvo bastante bien. A pesar que somos gente muy diferente y de distintos sitios nos llevamos muy bien, lo que hace que apenas se note que hace tres meses ya que se acabó el campo de trabajo y que con algunos hace tiempo que ni hablamos. Yo tenía un poco de recelo porque no sabía que iba a pasar cuando nos viéramos la Seño y yo, ya que era la primera vez que nos encontrábamos después de lo que pasó este verano, pero la cosa ha salido bastante bien. Evidentemente no ha pasado nada mas (ni yo quiero y supongo que ella tampoco) pero nos hemos comportado como antes de aquella noche, así que por esa parte muy bien. Además me di cuenta que el cerebro femenino y el masculino no funcionan igual. Había una botella de orujo de hierbas. Bebimos un poco y a nadie le gustó, pero una chica tuvo la ocurrencia de decir "el licor no está bueno, pero la botella es bonita", frase que fue confirmada por el resto del sector femenino simultaneamente, mientras los hombres seguíamos pegándonos con el licor que teníamos en el vaso.

Después de la cena como estábamos rodeados de nenazas nos fuimos solos Jenny y yo de fiesta. Fue muy divertido, aunque un poco raro. Estuvimos hablando todo el rato y como la gente se imaginaba que estábamos juntos no tuvimos que impedir que el otro ligara, como nos habíamos advertido mutuamente; creo que es la primera vez en mi vida que salgo de fiesta solo con una chica (sin que pase nada después) y el resultado es positivo ¿quien decía que hombres y mujeres no pueden ser amigos?

Al día siguiente madrugamos un poco y nos fuimos al circuito de Cheste a ver los entrenamientos. Teníamos entrada de pelousse, esto para quien no lo sepa es en medio de la montaña. El circuito tiene gradas para unas 70.000 personas (creo) y el resto de la gente que queda hasta los 125.000 que nos metimos el domingo se va a la montaña que hay detrás de la recta de contrameta. Impresiona un poco la primera vez que llegas y ves a la gente sentada con sillas de cámping en medio de los matojos, pero una vez te acostumbras lo encuentras hasta mas divertido que en las gradas. A pesar de estar bastante lejos de la pista se siente la emoción de las carreras porque las máquinas de MotoGP hacen ruido de verdad, tanto que casi ni se puede hablar. Así que los entrenamientos muy divertidos, sobre todo cuando Valentino Rossi se cayó, que fue justo en el momento en que su fan número uno (Jenny) nos hizo que lo miráramos. Él no se hizo nada, peo la moto salió volando y saltó una valla de mas de dos metros de alto.

Por la tarde nos dimos unas vueltas por la Ciudad de las Artes y las Ciencias (no hay que olvidar que estábamos de turismo) y después nos fuimos a cenar a la playa. Estos días ha hecho muy buen tiempo; yo me he puesto hasta moreno del sol que nos ha dado en el circuito y Jenny se ha quedado como un paso de cebra de estos elevados, a rayas rojas y blancas. Pero por la noche han bajado mucho las temperaturas, así que creo que éramos las únicas personas a las que se les ocurrió hacer un picnic en la arena de la playa a las doce de la noche de un día de noviembre. Fue curioso, aunque pasamos demasiado frío Por eso y porque al día siguiente había que despertarse muy pronto nos fuimos para casa.

El domingo a las ocho de la mañana ya enfilábamos el camino hacia el circuito. Por suerte no cogimos atasco y pudimos aparcar sin problemas y ocupar un trozo de montaña en el que se vieran bien las carreras, eso sí, al lado de un grupo de pijos con jerséys caros pero horribles. Las carreras estuvieron entretenidas, sobre todo la primera aunque fue una pena que Gadea se fuera al suelo cuando iba líder y la última. Lo malo es que Sete abandonó demasiado pronto por una avería mecánica y no nos pudimos reír de él cuando se cayera.

Después de las carreras salimos enseguida aunque la guardia civil se empeñó en que diéramos una vuelta de mas de 20 kilómetros para volver e hicimos la visita de rigor a Alboraya a tomar una horchata con fartons. Mas tarde nos fuimos al centro a pasar el rato hasta que saliera el autobús de Iratxe. Por suerte y como lo de vernos se va convertiendo en algo normal (ya estamos planeando el próximo reencuentro, Toledo nos espera) la despedida no fue triste. Una vez solos Jenny y yo, volvimos a casa casi quince horas después de salir de ella y nos fuimos a dormir, que al día siguiente a las seis teníamos que estar en el aeropuerto y Jenny tenía un examen, para el que,las cosas como son, no ha estudiado demasiado.

Después del aeropuerto volví a casa y me acosté, que tampoco era cuestión de estar despierto a las siete de la mañana siendo que tenía que trabajar después. Lo malo de esto es que me he despertado y me he vestido dos veces en tres horas con el frío que hacía, que con el que pasé el sábado por la noche ha hecho que tenga las cuerdas vocales en carne viva, así que las horas de clase se me hacen bastante largas y dolorosas,. Por suerte son pocos alumnos y no tengo que gritar demasiado.

Espero estar mejor el viernes.

PD:Como la gente se rajó el sábado por la noche, ahora mismo hay dos botellas de txakolí en mi casa, ummmm, vino...
PD2:Que se vaya preparando la gente del norte, que en enero me voy para allí y espero que haya fiesta.
 
Comentario:
Jo, qué envidia... no comento nada más, q me pongo tizte...
No