logotipo

img_google
Memorias de un informático desengañado
Vida, vivencias e idas de olla de un informático desilusionado
Acerca de
Los pensamientos de un informático desengañado que ahora mismo está intentando el sueño de todo español, ser funcionario.
Mientras tanto dedica su vida a intentar pasarlo lo mejor posible durante los días existentes entre viaje y viaje.
Sindicación
 
¿Y lo a gusto que te quedas?
Se supone que lo que nos diferencia a los seres humanos de los animales es que que somos capaces de razonar. Aunque a veces no lo parezca, nosotros, los seres racionales, pensamos antes de actuar. Esto nos ha permitido crear una civilización con una serie de reglas comunes (leyes) que hacen que nuestra vida sea mas cómoda y segura.

Pero a veces hasta el mas tranquilo de nosotros comete algún fallo. No estoy hablando de infringir alguna ley de manera insconsciente. Me estoy refiriendo a inclumpirla de una manera premeditada. Esto tampoco es raro. La historia de la humanidad nos ofrece múltiples ejemplos de personas que gracias a cometer algún delito han mejorado su calidad de vida, ya sea Judas, el Dioni o Mijatovic.

Pero yo no me refiero a este tipo de casos. Todos nosotros, personas normales hemos hecho alguna vez una tontería. Algo que sabemos que no deberíamos hacer pero por lo que sea acabamos haciendo. En la mayor parte de estos casos no conseguimos beneficio alguno y muchas veces si nos pillan la multa o los problemas generados por nuestra acción pueden ser bastante importantes.
Yo he cometido varias de estas estupideces pero sin duda, la que se lleva la palma es algo que hice hace un año más o menos. En aquella época hacía poco tiempo que había acabado mi relación con Miss Hyde y aún hacía menos tiempo aún que esta se había liado con la Mortadela. Yo aún tenía en mente la idea que los problemas con Miss Hyde aún se podían solucionar y para que negarlo, aún estaba enamorado. El caso es que un día de esos me encontraba un sábado por la tarde sin saber que hacer. La echaba de menos y lo que mas me apetecía era verla. Así que dicho y hecho, como vivimos a cinco minutos andando me fui a su casa a hacerle una visita. Por suerte en vez de llamar al timbre me dio por utilizar el teléfono ya que sabía que las visitas sorpresa no le gustaban demasiado. Ella me dijo que le apetecía verme también (ja) pero que tenía muchos exámenes que corregir y que no merecía la pena que fuera para allí porque no podría hacerme caso. En ese momento yo me di cuenta de una cosa, el coche de la Mortadela, un flamante Megane negro nuevecito de 20.000 euros estaba aparcado justo delante. Por suerte, en ese momento no me dejé dominar por esa voz dentro de mi que me impulsaba a llamar de puta para arriba a mi ex. Decidí adoptar otra táctica: seguí hablando con ella intentando darle pena, para que negarlo, que la echaba mucho de menos, que aún pensaba que podíamos arreglarlo y que si podía verla aunque fuera un sólo segundo hoy sería muy importante para mi. Evidentemente ella se negó ya que debía de estar en la cama con el traidor de mi amigo. Cuando acabamos la conversación me fui, di una vuelta a la manzana y volví. Aunque esta vez mi objetivo estaba claro. Saqué mi llavero del bolsillo y le hice una pasadita al coche de la mortadela. No exagero si os digo que la ralla que le hice era de dos metros de largo y bastante profunda. Además lo hice a mala fe, le rallé la aleta delantera y las dos puertas y en un coche negro se nota mucho. En cuanto acabé me fui a casa, rápido pero sin correr, como si no hubiera hecho nada. Al poco llamé a la Mortadela y quedamos esa noche después de cenar para hablar (al fin y al cabo sólo hacía unos días que me había pegado una puñalada por la espalda). Así que a las once y algo se pasó por mi casa. Cuando bajé me lo encontré mirando su pobre coche. Me dijo que lo había dejado un rato en casa de Miss Hyde y que se lo acababan de rallar. Yo me aguanté la risa (disimulé bastante bien) y le dije que era una pena con el tono mas frío que pude poner.

¿Que hubiera pasado si me llegan a ver? Supongo que la situación entre todos nosotros hubiera sido mucho mas tensa. Tal vez ella se hubiera decidido definitivamente por él y me hubiera evitado el reencuentro que tuvimos en septiembre. Pero claro, ahora hay días en que estoy paseando por mi pueblo si paso por delante del coche de la Mortadela no puedo evitar que una sonrisa se dibuje en mi cara.
 
Comentario:
jaja. No he podido dejar de reirme. Un rayon no es delito ...
 
Comentario:
Bueno hay cosas que están algo justificadas... pero esque que te mienta de esa manera... puf! yo no sé lo que habría hecho!

un beso!

Seguiré leyéndote...
 
Comentario:
pero, pobrecito coche... y qué culpa tenía el? lo que habrá sufrido el metal con la llave al rayarlo... si es q me duele de pensarlo...

la próxima vez, hazle algo a tu traidor amigo, pero no al coche, que es un ser indefenso!!!

además, hay q desenamorarse cuanto antes de los ex, cueste lo que cueste... y sin rayarse

firmado: el coche lider de la plataforma de defensa de los coches rayados...
 
Comentario:
Joder, menuda confusión.
Estoy empezando a darme cuenta que esto de los blogs es un cajón desastre donde soltamos lo que no podemos decir en "otros foros". Seguro que así, ganamos en salud, o por lo menos, lo a gusto que te quedas contándolo, no?

Saludos escandinavos


 
Comentario:
Pues yo no pude hacer como dilemas y cuando me encontré con el coche de mi ex el malvado en una calle desierta a las 3 de la mañana.....lo pensé, busqué una llave.....pero no iba sola, mis amigas me dijeron que no lo hiciera...(¿A que te quedas agusto? si ya lo sabia yo...no les perdonare nunca que no me dejaran)

Un beso!
 
Comentario:
Como titulas en el post, ¿y lo agusto que te quedas? jajajaja, ¡muy bien por ti! Y ellos pensarían que además de cornudo tonto, jaaaaaaaaa
 
Comentario:
Es la primera vez que le confieso esto a nadie pero...después de haberlo dejado con mi primer novio (ese con el que estuve 5 años y me puso los cuernos en incontables ocasiones)él se compró un coche, un megane amarillo, horroroso horroroso con matrícula personalizada (si, es así de garrulo)Un día, casualidades del destino, aparcó en mi misma calle. Casualmente ese día había tirado todas las cosas suyas que aún tenía en mi piso...estaba un poco de bajón...así que me quité una hebilla de metal muy dura y puntiaguda que llevaba en el pelo y...nada, en cuestión de minutos me sentí mucho pero que mucho mejor...
(espero que nadie conocido lo esté leyendo, si no se me va a caer el pelo)
 
Comentario:
mis elogios para ti... releía lo de septiembre y me encanta ver que tomaste una decisión con la mayor razón y serenidad del mundo y la llevas a cabo sin vacilar, con tranquilidad y viviendo tu vida... con sus más y sus menos, supongo, pero al fin y al cabo, como tú quieres... me alegro mucho, de verdad
un abrazo
No