Trabajando con niños
Mira que yo estoy acostumbrado a dar clases. Clases en las que no siempre mis alumnos son adultos, pero claro no se puede comparar tener algún niño de doce años enfrente de un ordenador con un grupo de veinticinco pequeños salvajes de menos de diez años corriendo, gritando y arrastrándose por el suelo.
Por suerte para mi me estoy acostumbrando rápido. Los primeros días los niños parecían un poco asustados. Es normal, no creo que sea demasiado agradable ver alguien que te saca más de un metro de altura con barba de tres días y una cara de sueño que le llega por los tobillos, pero me han cogido confianza y poco a poco se van soltando. Claro esto depende del niño. Hay alguno que se ha pasado desde el primer día como si me conociera de toda la vida (es gracioso, el segundo día todos me preguntaron por mi hermano, pero ahora ya sólo algún se acuerda de él) pero a otros les está costando. No os penséis que es por la edad ya que tengo dos niños de tres años que son totalmente opuestos. Uno ya me dijo el primer día que su profesora estaba buena (y tiene razón el jodío). En cambio el otro hasta hoy (ya llevo siete días trabajando) no me había escalado. Si, escalar, cuando les da por ahí los mas pequeños empiezan a subirse encima de mí, así que cuando me descuido tengo a tres de ellos encima.
No lo voy a negar, hay veces que me lo paso bien pero también tiene aspectos desagradables. Por suerte hasta ahora cuando han querido ir al baño se han sentido ofendidos cuando les decía si necesitaban ayuda (hay que ver lo orgullosos que son los niños de tres años) pero por lo que me han comentado cuando tengan que hacer algo mas serio en el water si que tendré que estar allí. Además hoy por ejemplo ha sido un día verde. No se porqué pero he tenido a cinco niños moqueando durante toda la mañana, hemos gastado mas de medio rollo de papel del water. Y que queréis que os diga no es agradable sentir una masa viscosa y caliente en tu mano. Además de vez en cuando tengo que aguantar alguna pataleta aunque siempre suele ser el mismo niño. La verdad es que al principio me quedé sin saber que hacer, pero como ya lo voy conociendo me he dado cuenta que ignorándolo un poco a los cinco minutos se le olvida el enfado (eso sí debo limpiarle los mocos después).
Pero bueno, aunque sea duro tener que aprenderse los nombres de todos los monigotes de Pokemon es divertido jugar a los tazos. Tampoco está nada mal jugar a fútbol cuando eres muchísimo mejor que el resto de jugadores. Es mas cuando juegas a pillar es interesante tener unas piernas mas largas que todos tus rivales.
Eso sí, no os creáis que se me ha despertado el instinto paternal. Aunque me lo pase bien en el trabajo sigo siendo un informático y para mi gusto a los niños les hace falta un interruptor para apagarlos cuando interese.
Por suerte para mi me estoy acostumbrando rápido. Los primeros días los niños parecían un poco asustados. Es normal, no creo que sea demasiado agradable ver alguien que te saca más de un metro de altura con barba de tres días y una cara de sueño que le llega por los tobillos, pero me han cogido confianza y poco a poco se van soltando. Claro esto depende del niño. Hay alguno que se ha pasado desde el primer día como si me conociera de toda la vida (es gracioso, el segundo día todos me preguntaron por mi hermano, pero ahora ya sólo algún se acuerda de él) pero a otros les está costando. No os penséis que es por la edad ya que tengo dos niños de tres años que son totalmente opuestos. Uno ya me dijo el primer día que su profesora estaba buena (y tiene razón el jodío). En cambio el otro hasta hoy (ya llevo siete días trabajando) no me había escalado. Si, escalar, cuando les da por ahí los mas pequeños empiezan a subirse encima de mí, así que cuando me descuido tengo a tres de ellos encima.
No lo voy a negar, hay veces que me lo paso bien pero también tiene aspectos desagradables. Por suerte hasta ahora cuando han querido ir al baño se han sentido ofendidos cuando les decía si necesitaban ayuda (hay que ver lo orgullosos que son los niños de tres años) pero por lo que me han comentado cuando tengan que hacer algo mas serio en el water si que tendré que estar allí. Además hoy por ejemplo ha sido un día verde. No se porqué pero he tenido a cinco niños moqueando durante toda la mañana, hemos gastado mas de medio rollo de papel del water. Y que queréis que os diga no es agradable sentir una masa viscosa y caliente en tu mano. Además de vez en cuando tengo que aguantar alguna pataleta aunque siempre suele ser el mismo niño. La verdad es que al principio me quedé sin saber que hacer, pero como ya lo voy conociendo me he dado cuenta que ignorándolo un poco a los cinco minutos se le olvida el enfado (eso sí debo limpiarle los mocos después).
Pero bueno, aunque sea duro tener que aprenderse los nombres de todos los monigotes de Pokemon es divertido jugar a los tazos. Tampoco está nada mal jugar a fútbol cuando eres muchísimo mejor que el resto de jugadores. Es mas cuando juegas a pillar es interesante tener unas piernas mas largas que todos tus rivales.
Eso sí, no os creáis que se me ha despertado el instinto paternal. Aunque me lo pase bien en el trabajo sigo siendo un informático y para mi gusto a los niños les hace falta un interruptor para apagarlos cuando interese.
Comentario:
Yo estuve un año yendo a una guardería con pequeñajos como los tuyos, ¡y qué bien me lo pasaba! A pesar de mi entrada triunfal (el primer día pille a un par de ellos en el baño con los pantalones bajaos diciendo que iban a "follar"), mi relación con las madres (había una que la mandaba con oro y me decía a mí que como lo perdiera me moñeaba; y otra a la que arañaron y me dijo que como la niña volviera a llegar arañada me arañaba ella a mí)y mi último día (en que una niña de cuatro años me dijo que su madre era una puta y que tenía un payo escondido debajo de la cama y que si yo decía algo me rajaba). Teniendo en cuenta que estaba en el polígono: me lo pasé pipa con ellos.
Comentario:
Ey que sí, que les has pillado el punto! Muy bueno lo el interrutor para apagarles, yo a mis aumnos les meteria un virus por donde les cupiera algunas veces...
Comentario:
Qué me vas a contar a mi que me pasé 5 años dando clases de repaso de primaria TOOOOODAS las mañanas...Había de todo, desde el insoportable de turno (la hora antes de darle clase a él ya me ponía de los nervios pensando en lo que me esperaba) hasta una cría que era un encanto, y que no es por nada pero me adoraba :P
Mi vocación frustrada siempre ha sido la docencia...pero en fin, los niños han salido ganando

Mi vocación frustrada siempre ha sido la docencia...pero en fin, los niños han salido ganando

Comentario:
Bueno pero ya deberias de estar acostumbrado, no? En Riodevas eras el abuelo y estabas rodeado de niños. Y tu estabas la mar de contento.
"Abuelito dime tuuuu
porque en una nube voy..."
"Abuelito dime tuuuu
porque en una nube voy..."





