Historias de un carnaval
Aparcamiento del metro de Liria, sábado 25 de febrero de 2006 a las 10 de la noche. El Rizos y yo dejamos el coche. Nada mas bajar nos encontramos al Pulpo y la Mami. Les decimos que Calata y Cool Man se han rajado a última hora y no vienen. Ellos nos contestan que además de las dos compañeras de trabajo de la Mami han venido también tres amigas de una de ellas. Bien, la noche promete.
Después de la cena nos vamos a Villar del Arzobispo. Llevamos ya seis años yendo a estos carnavales. El pueblo está un poco lejos, incluso hace frío (especialmente hoy, la cota de nieve va a estar a escasos kilómetros), pero merece la pena. Lo hemos convertido en una tradición; incluso hay amigos que prácticamente sólo vemos en los carnavales.
Llegamos y entre cubata y cubata nos vamos disfrazando. Yo voy de vaquero gay. No es mi mejor año, pero seguro que la gente se sorprende cuando me vea sacar el revolver y el pintauñas del bolso. El Rizos de ladrón; tiene toda la pierna llena de billetes y una reproducción de la Gioconda colgando de la espalda. El Pulpo va del monigote de la cerveza Cruzcampo aprovechando los productos de propaganda que le dieron una vez que tuvo un desafortunado incidente con una jarra de medio litro de cerveza en un bar. Las chicas van unas de monja otras de pirata y una con una máscara de monstruo y una peluca afro.
La cosa se va animando. Una se empeña en que me ponga la peluca y me repite insistentemente que estoy muy guapo. Incluso llega a decir que me parezco al gavilán cachas. Espero que sea un cumplido. En fin, parece que le he caído en gracia, decido intentarlo mas adelante.
Un poco antes de que lleguemos a la verbena empieza a chispear. Poco a poco se va cogiendo, aunque no llueve demasiado. Por suerte yo al llevar el sombrero de vaquero casi que ni lo noto. Ya metidos en el mogollón la cosa se desmadra. Todos y todas empezamos a hablar con los colgados que se nos acercan, así que no me puedo aproximar demasiado a mi objetivo.
De pronto, sobre las cuatro de la mañana empieza a diluviar. El Rizos y yo decidimos aguantar como unos campeones, el resto se vuelve a casa. No se como ni porqué me encuentro hablando con dos chicas. Una es muy mona, la otra no está mal y parece más simpática. La situación va dando de sí, y decidimos irnos con ellas a por sus amigos/as. Nos metemos en un pub. La que es mas simpática (y que está mas borracha todo hay que decirlo) se me arrima bastante. Mientras tanto el Rizos empieza a trabajarse a una de sus amigas que es panameña.
Decido dar el todo por el todo, empiezo el ataque directo pero me rehuye. Es extraño, gira la cara cuando me acerco, pero apenas unos segundos después se me abraza rozando todo lo que puede. Cuando ya le he atacado como seis o siete veces me dice que no voy a conseguir nada, que no me conoce. Entonces me doy cuenta que tal vez las niñas de ahora no se merezcan la fama de guarras que algunos les otorgan. Sí, no os lo he comentado, pero el angelito tenía diecisiete años así que le saco diez. No se si me estoy convirtiendo en un pederasta pero con niñas como esta que se piensan que tengo veinte años casi que me están obligando. Ya fuera de bromas, no creo que hubiera pasado nada si sucede algo entre una chica de diecisiete y un gavilán cachas de veintisiete ¿a vosotros que os parece?
A eso de las seis deciden irse. Nosotros aguantamos un poco más, pero al final nos retiramos. Eso sí, resulta que cuando salimos ellas aún están allí. Sin pretenderlo el Rizos se pone a hablar otra vez con la panameña. El problema es que ella tiene novio, y antes ya le había dicho un par de veces que tuviera cuidado. En ese momento aparece el novio y pegando golpes a todo lo que encuentra (especialmente un SEAT Toledo aparcado allí) termina por convencernos para irnos. Eso sí, nos vamos como señores, andando tranquilamente y partiéndonos de risa.
No se como ni que hicimos, pero aún aguantamos una hora mas en el pueblo. Sobre las ocho de la mañana llegué a casa y me acosté. A las diez el Rizos me envía un mensaje diciendo que acaba de llegar a su casa. Resulta que se había quedado sin gasolina. Al final ha acabado empujando aunque no a la panameña como a él le hubiera gustado.
Después de la cena nos vamos a Villar del Arzobispo. Llevamos ya seis años yendo a estos carnavales. El pueblo está un poco lejos, incluso hace frío (especialmente hoy, la cota de nieve va a estar a escasos kilómetros), pero merece la pena. Lo hemos convertido en una tradición; incluso hay amigos que prácticamente sólo vemos en los carnavales.
Llegamos y entre cubata y cubata nos vamos disfrazando. Yo voy de vaquero gay. No es mi mejor año, pero seguro que la gente se sorprende cuando me vea sacar el revolver y el pintauñas del bolso. El Rizos de ladrón; tiene toda la pierna llena de billetes y una reproducción de la Gioconda colgando de la espalda. El Pulpo va del monigote de la cerveza Cruzcampo aprovechando los productos de propaganda que le dieron una vez que tuvo un desafortunado incidente con una jarra de medio litro de cerveza en un bar. Las chicas van unas de monja otras de pirata y una con una máscara de monstruo y una peluca afro.
La cosa se va animando. Una se empeña en que me ponga la peluca y me repite insistentemente que estoy muy guapo. Incluso llega a decir que me parezco al gavilán cachas. Espero que sea un cumplido. En fin, parece que le he caído en gracia, decido intentarlo mas adelante.
Un poco antes de que lleguemos a la verbena empieza a chispear. Poco a poco se va cogiendo, aunque no llueve demasiado. Por suerte yo al llevar el sombrero de vaquero casi que ni lo noto. Ya metidos en el mogollón la cosa se desmadra. Todos y todas empezamos a hablar con los colgados que se nos acercan, así que no me puedo aproximar demasiado a mi objetivo.
De pronto, sobre las cuatro de la mañana empieza a diluviar. El Rizos y yo decidimos aguantar como unos campeones, el resto se vuelve a casa. No se como ni porqué me encuentro hablando con dos chicas. Una es muy mona, la otra no está mal y parece más simpática. La situación va dando de sí, y decidimos irnos con ellas a por sus amigos/as. Nos metemos en un pub. La que es mas simpática (y que está mas borracha todo hay que decirlo) se me arrima bastante. Mientras tanto el Rizos empieza a trabajarse a una de sus amigas que es panameña.
Decido dar el todo por el todo, empiezo el ataque directo pero me rehuye. Es extraño, gira la cara cuando me acerco, pero apenas unos segundos después se me abraza rozando todo lo que puede. Cuando ya le he atacado como seis o siete veces me dice que no voy a conseguir nada, que no me conoce. Entonces me doy cuenta que tal vez las niñas de ahora no se merezcan la fama de guarras que algunos les otorgan. Sí, no os lo he comentado, pero el angelito tenía diecisiete años así que le saco diez. No se si me estoy convirtiendo en un pederasta pero con niñas como esta que se piensan que tengo veinte años casi que me están obligando. Ya fuera de bromas, no creo que hubiera pasado nada si sucede algo entre una chica de diecisiete y un gavilán cachas de veintisiete ¿a vosotros que os parece?
A eso de las seis deciden irse. Nosotros aguantamos un poco más, pero al final nos retiramos. Eso sí, resulta que cuando salimos ellas aún están allí. Sin pretenderlo el Rizos se pone a hablar otra vez con la panameña. El problema es que ella tiene novio, y antes ya le había dicho un par de veces que tuviera cuidado. En ese momento aparece el novio y pegando golpes a todo lo que encuentra (especialmente un SEAT Toledo aparcado allí) termina por convencernos para irnos. Eso sí, nos vamos como señores, andando tranquilamente y partiéndonos de risa.
No se como ni que hicimos, pero aún aguantamos una hora mas en el pueblo. Sobre las ocho de la mañana llegué a casa y me acosté. A las diez el Rizos me envía un mensaje diciendo que acaba de llegar a su casa. Resulta que se había quedado sin gasolina. Al final ha acabado empujando aunque no a la panameña como a él le hubiera gustado.
Comentario:
Por lo que me han comentado si ella es menor de edad sólo es delito (estupro) si me aprovecho de mi situación para trajinarmela. No se, si algún día tuviera alguna alumna menor de edad (lo dudo), estuviera bien (lo dudo aún mas) y tuviera algún interés en mí (esto si que lo dudo de verdad) podría llegar a tener problemas ya que estaría utilizando mi posición, al fin y al cabo los profesores tenemos un sex-appeal que no nos cabe en el cuerpo.
Pero si no se da ninguna situación de estas ella es perfectamente libre de hacer lo que quiera. Vamos, eso es lo que me han dicho ¿algún licenciado en derecho por aquí?
Pero si no se da ninguna situación de estas ella es perfectamente libre de hacer lo que quiera. Vamos, eso es lo que me han dicho ¿algún licenciado en derecho por aquí?
Comentario:
Puessss si no me equivoco...sí es delito. Por debajo de los 13 es ilegal, directamente, por encima de los 13 es delito si hay engaño (esta es un arma de doble filo porque aunque no lo haya siempre se puede decir que si) Yo por si acaso me andaría con ojo...Por cierto, a mi me parece más guarra la que calienta y luego no hace nada más, que la que calienta consciente de las consecuencias y las lleva a cabo hasta el final...


Comentario:
Te tomas al pie de la letra que a partir de los 14 no es delito o ke?? :) Hay que ver...la niña iba borracha de narices para que te viera con casi 10 años menos...jijijiji
Comentario:
con una niña de 17???? no había chicas de tu edad o que??jejeje
ya veo que lo pasasteis muy bien, y me alegro!!
un beso
ya veo que lo pasasteis muy bien, y me alegro!!
un beso





