Incurriendo en lo prohibido
Era delgada, de piel suave, curvas vertiginosas; pero con un problema. Tenía que mirar.
Todo acabó una noche en que después de agotar la pasion, los besos y la humedad, ella no lograba excitarse.
Se acordo de su vieja amiga y compañera; ella ,que rozaba lo prohibido en las relaciones. La telefoneó, quiso volver a su tutela. No se sentía...¿mujer?. Apostando por otras maneras de gozar, dejó de ser lo que era. Observar y dejarse llevar. Ya nada era virgen.
La llamó. No había nadie al otro lado del telefono. Se mordio los labios.
-Lástima, hoy que me apetecía...
Doliente, a veces, hiriente y doliente ser, que carece de imaginación para el placer.
Todo acabó una noche en que después de agotar la pasion, los besos y la humedad, ella no lograba excitarse.
Se acordo de su vieja amiga y compañera; ella ,que rozaba lo prohibido en las relaciones. La telefoneó, quiso volver a su tutela. No se sentía...¿mujer?. Apostando por otras maneras de gozar, dejó de ser lo que era. Observar y dejarse llevar. Ya nada era virgen.
La llamó. No había nadie al otro lado del telefono. Se mordio los labios.
-Lástima, hoy que me apetecía...
Doliente, a veces, hiriente y doliente ser, que carece de imaginación para el placer.
Aire
Volaba por la habitación agitando los brazos, queriendo llegar más alto que nadie. No existía nadie más. Ella y yo.
El aire que yo respiraba por entonces tenía nombre y su combinación no era de hidrógeno, oxígeno y argón. No era consecuencia de nada. Solamente soñaba cada noche dormir a su lado. Era mortal y soñaba. Aún mi cuarto sigue siendo pequeño para albergar todo lo que sueño, me falta espacio para volar. No me lo creo y no lo encuentro. Rapsodia del querer y no poder.
Sin escapatoria para tantas ideas que estan comprimidas entre cuatro paredes. Recuerdos de adolescencia en que crei ser aire por una tarde y por ella.
El aire que yo respiraba por entonces tenía nombre y su combinación no era de hidrógeno, oxígeno y argón. No era consecuencia de nada. Solamente soñaba cada noche dormir a su lado. Era mortal y soñaba. Aún mi cuarto sigue siendo pequeño para albergar todo lo que sueño, me falta espacio para volar. No me lo creo y no lo encuentro. Rapsodia del querer y no poder.
Sin escapatoria para tantas ideas que estan comprimidas entre cuatro paredes. Recuerdos de adolescencia en que crei ser aire por una tarde y por ella.
mayo y tu visita

Casi, casi, consigo que me des un beso a plena luz del día. No me llegaste a rozar pero nuestras mejillas apenas dejaron hueco para un hilo de aire. Casi; y fue ,más hermoso que si nos lo hubierámos dado.
No sé de dónde soy, ni dónde quiero acabar. Algo sí sé, sea donde fuere, a tu lado y tú al mío.





