CARTAS A UNA MAESTRA II
No imaginas el nuevo reto en el que estoy embarcada...!. Nunca me había imaginado que estudiaría lo que estoy estudiando. No por que tuviera prejuicios, simplemente me interesaban otras cosas más artísticas. Pero ahora que mi vida está en una encrucijada, opto por la salida que más puede garantizarme una seguridad y una tranquilidad, merecida.
Mi óptica del mundo, de las personas, de los acontecimientos, está cambiando. No mejor ni peor. Cambiando. El abanico de mi formación humana y profesional se va completando poco a poco y cuanto más aprendo, menos sé de nada y más miedo me surge, porque las preguntas son incontables y las respuestas no tienen quien pueda contestarlas. Dilemas, dudas, impresiones que se forjan en mi pensamiento, de cómo somos, de lo que hacemos, de nuestras capacidades para hacer el bien y el mal.
Tú que educas también a unas edades tan conflictivas y desde áreas tan hermosas como la literatura, ¿dónde está el límite de nuestra conducta?. ¿Sólo donde empiezan los derechos de los demás?. Creo que hay límites ilimitados que se desvanecen ante nuestros ojos, inexplicables, porque no son tangibles, pero sí reales, puesto que todos los vulneramos, respetamos, odiamos, envidiamos, ignoramos, deseamos...
No imaginas cuán ignorante me siento y cómo anhelo no debatir contigo tanta inquietud y desvelo.
Mi óptica del mundo, de las personas, de los acontecimientos, está cambiando. No mejor ni peor. Cambiando. El abanico de mi formación humana y profesional se va completando poco a poco y cuanto más aprendo, menos sé de nada y más miedo me surge, porque las preguntas son incontables y las respuestas no tienen quien pueda contestarlas. Dilemas, dudas, impresiones que se forjan en mi pensamiento, de cómo somos, de lo que hacemos, de nuestras capacidades para hacer el bien y el mal.
Tú que educas también a unas edades tan conflictivas y desde áreas tan hermosas como la literatura, ¿dónde está el límite de nuestra conducta?. ¿Sólo donde empiezan los derechos de los demás?. Creo que hay límites ilimitados que se desvanecen ante nuestros ojos, inexplicables, porque no son tangibles, pero sí reales, puesto que todos los vulneramos, respetamos, odiamos, envidiamos, ignoramos, deseamos...
No imaginas cuán ignorante me siento y cómo anhelo no debatir contigo tanta inquietud y desvelo.
Comentario:
casualidades... yo también me carteaba con una maestra de secundaria (con la profe de literatura). Leerte me ha hecho recordar sus cartas, creo que voy a buscarlas para releerlas ^^
Cómo se echa de menos a una profesora "especial" cuando coje la baja y te mandan a un sustitut@ que (normalmente) no le llega ni a la suela de los zapatos...
Me ha gustado pasarme por aquí ;)
Cómo se echa de menos a una profesora "especial" cuando coje la baja y te mandan a un sustitut@ que (normalmente) no le llega ni a la suela de los zapatos...
Me ha gustado pasarme por aquí ;)





