Con pasión hasta el último momento
A diez minutos de entrar. A diez minutos del punto y final. Mira la explanada y contempla las aeronaves. ¡Qué grandiosas y qué bellas¡ .Quizá vuelva, quizá no. Pero en este instante el corazón lo tenía un poquito encogido.
Ha sido divertido Jodido a veces, pero divertido
Las alas de metal le han dado vuelo a sus sueños. Los motores con sus rugidos, le recordaban a diario que la vida es pura transformación de energía.
Vuelo y energía. Aire y fuego. Ella, que es parte del agua, la unión perfecta. Los tres elementos que le auguran éxito. Porque ahora más que nunca sabe que lo va a lograr. Alcanzará sus metas y será feliz con el noventa y nueve.
El gris de la pista, el blanco del fuselaje y el azul de su figura planean al unísono como los halcones en zona de rodadura ojo avizor en su presa.
Se acabaron las líneas, los saltos ,las llegadas y las salidas.
Ahora las columnas de arcoiris se abren a su paso y le recuerdan lo rápido que pasa el tiempo. El pelo más crecido y largo, castaño por el sol, y más rizado ondea con las últimas ráfagas del viento de la tarde.
La T-4 presenció sus estados de histeria en sus largos recorridos. Su miedo al contemplar bajo las ruinas como se desvanecía la esperanza, una alegría renovada porque se marchó con el deber cumplido.
Quizá vuelva. Quizá. Sus ojos de niña aún se excitan cuando ve a los pájaros del cielo despegar y aterrizar. Quizá vuelva, pero mañana, no.
Comentario:
Si le emociona así, de esa manera tan grande, qué más da que no vuelva hoy o mañana? La cuestión es que lo haga algún día.
Besos.
Besos.





